Aspartamo, edulcorante artificial posiblemente causante de cáncer   

Aspartamo, edulcorante artificial posiblemente causante de cáncer   

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 1 segundos

La industria de alimentos y bebidas ha utilizado el edulcorante artificial aspartamo por más de 30 años, ya que señalan que es 200 veces más dulce que el azúcar y bajo en calorías. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja su uso para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT), ya que “los edulcorantes sin azúcar no son factores dietéticos esenciales y carecen de valor nutricional”, afirmó la organización. 

Sin embargo, información de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard, consultada por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), sostiene que consumir aspartamo para ayudar a controlar el peso sigue siendo razonable, ya que al evaluar las investigaciones existentes, la OMS reclasificó al aspartamo como posiblemente causante de cáncer, pero no cambió su recomendación sobre la ingesta diaria aceptable.

Respecto a los límites seguros del aspartamo, desde 1981, el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la OMS y la Organización para la Agricultura y la Alimentación han establecido el límite seguro de 0 a 40 mg. por kg. de peso corporal.

 Asimismo, un artículo de Scott Neuman, publicado en la National Public Radio (NPR), de Estados Unidos, menciona que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU (FDA, por sus siglas en inglés) ha referido estar al tanto de las conclusiones de la OMS, pero –destaca- eso “no significa que el aspartamo esté realmente relacionado con el cáncer”.  

Entre los en los que más se utiliza la sustancia destacan chicles, productos de pastelería, gelatinas, refrescos, mezclas para postres, pudines, postres congelados, yogures, edulcorantes de mesa y algunos productos farmacéuticos, tales como vitaminas y pastillas para la tos sin azúcar.

 

También te puede interesar: Impulsa APEC comercio electrónico; en 2022 contribuyó con 2,1 billones de dólares a la región