Noviembre es el mes del Beaujolais, una bebida que antaño era servida en jarras como vino de mesa para satisfacer la sed de los habitantes de Lyon -la segunda ciudad más importante de Francia-.

Aunque su consumo era colosal, era local y sus consumidores estaban acostumbrados a pagar poco por su bebida diaria, pues lo consideraban como un caldo joven sin pretensiones ni reposo y solo para festejar el término de la cosecha. Actualmente Beaujolais es una de las regiones más prósperas de Francia, debe su nombre a la ciudad medieval de Beaujeu enclavada en medio de las colinas, y su prosperidad se debe a la llegada del vino soñado por los comerciantes, el Beaujolais Nouveau. Lo que antes era considerado algo cotidiano, hoy se espera con gran entusiasmo ya que significa la primera producción de ese mismo año, vendimiado en forma manual desde mediados de septiembre y hasta la primera semana de octubre.

En Lyon siempre se había tomado el Beaujolais como un vino joven y fueron los parisinos en los años cincuenta, los británicos en los setenta, después los norteamericanos, luego los japoneses y por último el mundo entero quiénes ahora se deleitan con este caldo y festejan su llegada. Lo que era una costumbre local en Lyon se ha convertido en un culto mundial de alta moda.

Durante los años ochenta, este vino fue vendido como la primera bebida de la cosecha del año en el tercer jueves de noviembre, presentado como un vino en plena efervescencia, que gorgotea, de color rosa púrpura, y apenas con el olvido del sabor de la uva todavía en el viñedo.  Se presentó como Beaujolais Nouveau por su tierna vida y fue el origen de la actual prosperidad de la región, representando más del 30% de todos los vinos que se producen en la zona, -unos 60 millones de botellas-.  Pero lejos de ser un fenómeno moderno, las celebraciones del Beaujolais Nouveau nos remiten al corazón de la tradición.

*La Gamay es la única uva que se utiliza para la elaboración del Beaujolais, Francia es el único lugar del mundo que produce esta cepa.

En esta zona el varietal dominante es la Gamay y es la única uva que se utiliza para la elaboración del Beaujolais, es el territorio más extenso de Francia y por lo tanto del mundo con esta cepa. La Gamay es una uva de maduración temprana y alto rendimiento con 9,000 a 13,000 vides por hectárea de viñedo. Produce vinos brillantes y difíciles de superar por su placer tan sencillo, por su sabor crudo, afrutado a cereza, frambuesa, grosella roja o arándano; y perfumado a violetas o rosas. Algo único en los vinos básicos de la Borgoña.

Beaujolais, ocupa una amplia zona desde el sur de Mâcon, hasta los alrededores del Lyon, y está limitado al este por el valle del Saona. El conjunto de la región tiene derecho a la AOC Beaujolais y a los AOC Beaujolais-Villages.

El método normal para hacer vino tinto consiste en estrujar en parte las uvas para despalillar las bayas y permitir que el zumo fluya y las levaduras inicien la fermentación. En Beaujolais se utiliza una variante local de la maceración carbónica , llamada maceración beaujolaise tradicional o sencillamente método Beaujolais. Los racimos se echan enteros a la cuba, sin utilizar máquinas. El objetivo de esta maceración es obtener el máximo de color y de aroma. La variedad Gamay se adapta muy bien a esta técnica, ya que su virtud principal reside precisamente en su perfume frutal y jugoso.

El Beaujolais Nouveau es para tomarse joven, los más serios pueden envejecer de 3 a 7 años, pero recuerde, en noviembre el Beaujolais est arrivé!

Lorena Carreño es periodista, especialista en relaciones públicas y sommelier profesional.

Puede contactarla en lcarreno@prodigy.net.mx o seguirla en Twitter en @LoreCarreno

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