Tras el tsunami electoral del pasado 1º de julio, observamos las dinámicas con las que el nuevo gobierno entrará “oficialmente” el próximo 1 de diciembre; y digo oficialmente porque el 2 de julio, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, comenzó a fijar la agenda informativa con declaraciones, proyectos y nombramientos que hasta el momento han diluido la agenda del gobierno saliente encabezado por Enrique Peña Nieto.

Hemos visto en estos dos meses quiénes encabezarán con López Obrador, el nuevo gobierno.

Conocemos ahora perfiles que dirigirán las distintas dependencias que engloban la administración pública.

En algunos casos personas de primer nivel con amplia trayectoria académica o viejos conocidos por López Obrador cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal.

Nombramientos polémicos

Pero en otros, la polémica que ha provocado la aparición de nombres como el de Manuel Bartlett en la Comisión Federal de Electricidad, quien fue acusado por la izquierda mexicana en 1988 de haber operado la caída del sistema electoral para impedir el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas.

La cuarta transformación del país dependerá de todos. Revista Fortuna
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Otro de los nombramientos que causó una reacción adversa, fue el de Ignacio Ovalle Fernández quien encabezará el organismo de Seguridad Alimentaria Mexicana, Segalmex, con el objetivo de que en nuestro país se garantice la autosuficiencia alimentaria.

Dicho personaje carga con la sombra del priismo y acusaciones por haber lucrado con programas sociales del gobierno federal durante la gestión de Carlos Salinas de Gortari.

También el del priista oaxaqueño, Luis Antonio Ramírez Pineda, designado por López Obrador para dirigir el ISSSTE, o la llegada de personajes como Napoleón Gómez Urrutia como senador plurinominal de Morena.

Cuarta transformación

Los focos ya se concentran en qué hará la nueva administración para iniciar lo que ellos llaman “la cuarta transformación” del país.

En menos de dos meses empezamos a centrarnos en el tema de seguir o no con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que finalmente tendrá su destino en una consulta en dónde se nos preguntará si dicha construcción debe continuar o no.

En los próximos meses temas como la abrogación de la Reforma Educativa, el nombramiento del nuevo fiscal general de la República y la continuidad o no del Aeropuerto, tendrán que ser vistos de cerca por las organizaciones de la sociedad civil que deben tener una participación primordial en las determinaciones por las que opte el gobierno.

Con esto, la sociedad civil y las organizaciones que la conforman, además de periodistas, tenemos la oportunidad, cada uno desde nuestra trinchera, de manifestarnos con respecto a las decisiones en las que intervengan los poderes Ejecutivo y Legislativo, para que sean tomadas en cuenta las peticiones y las diversas opiniones. Nuestra democracia se lo merece y es ahí en donde tenemos que propiciar un debate intenso.

Gobierno de Morena

No obstante, parece que desde el pasado 1º de septiembre en que comenzó a gobernar Morena, ellos no han entendido o no entienden que ahora son gobierno.

Esto lo traigo a colación porque en el inicio de la nueva legislatura, la número 64, el partido de López Obrador, reclamó que recibía un país en ruinas, mientras el PRI en voz de la senadora Claudia Ruiz Massieu, le advirtió que se beneficiará de las reformas que le hereda, en medio de exigencias de toda la oposición a que la nueva mayoría lopezobradorista cumpla las promesas hechas en campaña.

Después de recibir el sexto y último informe de gobierno de manos del secretario de gobernación, Alfonso Navarrete Prida, en el pleno, los posicionamientos de los partidos ante la nueva legislatura fueron intensos y subidos de tono.

Mayoría en el Congreso

Con 247 diputados, que ocupan la mitad izquierda del recinto –vistos desde la tribuna– y 59 senadores, dominaron abucheos y aplausos a las referencias a la cuarta transformación convocada por el presidente electo.

En las crónicas periodistas, fuimos testigos de que la intervención que más chispas sacó fue precisamente la del PRI, en voz de Ruiz Massieu, quien no titubeó en defender y presumir los 90 años de historia de su partido: “Los priistas no somos mercenarios de la política; no seremos eso. Esas actitudes son de partidos pequeños y el PRI es un partido grande”.

La respuesta vino en voz de Mario Delgado, diputado de Morena: “O estamos en la noche de los cínicos o parece que aquí hay varios partidos que no entendieron el mensaje. Se necesita muy poca vergüenza para venir a decir aquí que por décadas han servido al país cuando se han servido del país y lo han saqueado. Entregan un país en ruinas”, recriminó el coordinador de los diputados de Morena. Delgado aseguró que 30 millones de mexicanos habían votado en contra de las reformas estructurales que la priista venía a decir que les regalaban.

Así de intenso fue el debate en la nueva legislatura. Queda la sensación de que la oposición aún no entiende el papel que, como dice Delgado, les dieron más de 30 millones de mexicanos.

Construyendo alianzas

Lo ideal sería plantarse y centrarse en lo que deberá hacer el nuevo gobierno, construyendo alianzas para que sus planes beneficien a todo el país. Siempre poniendo la lupa en los personajes “polémicos” que trajo consigo López Obrador y en la austeridad republicana que prometieron en el ejecutivo y en el legislativo.

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Ellos prometieron un cambio, pero a nosotros nos corresponde estar a la altura en el debate y en el seguimiento puntal de las acciones que la nueva administración emprenda. De lo contrario, la “cuarta transformación” será solo un eco del sueño electoral en el que este país se embarca cada seis años.

*Periodista y productor.

Correo electrónico: szaragozaa@gmail.com / twitter.com/SalvadorZA?

 

 

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