Comunidad Fortuna | Mercados accionarios: Del optimismo tecnológico al riesgo inflacionario

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Dos escenarios han estado predominando el panorama desde el 28 de marzo pasado: EU y su desarrollo tecnológico y la crisis desatada por el conflicto de Medio Oriente, que puso en el centro el suministro de petróleo mundial, además de los efectos de las políticas arancelarias. La mayor preocupación de los mercados ahora es la escalada de precios a nivel global.

 

*Por Alik García, subdirector de análisis bursátil de VALMEX Casa de Bolsa

 

En los primeros tres meses de 2026, la atención de los inversionistas ha dado un giro marcado: de Estados Unidos y su desarrollo tecnológico (símbolo del futuro), hacia el Medio Oriente y el suministro de petróleo (un “commodity”).

Dos extremos que disputan su importancia tras la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en el mes de febrero de este año, pero con un desenlace que, al parecer, no estaba previsto por el presidente Trump.

Posiblemente motivado por el éxito de su ataque a las instalaciones nucleares iraníes de Natanz, Isfahán y Fordow en junio de 2025, así como por su anhelo de dejar un legado, Trump no recalibró su estrategia e intentó replicar en Medio Oriente la rápida sustitución del presidente venezolano, Nicolás Maduro, sin considerar que Irán contaba con el programa de misiles balísticos más grande de la región.

Tras el ataque de febrero, el precio del petróleo Brent llegó rápidamente a tocar los US$120 dólares por barril (casi duplicándose desde los niveles observados a inicios de año), encendiendo la mecha de la inflación a nivel global y poniendo en duda la trayectoria de la política monetaria de los Bancos Centrales.

La mayor duración de la guerra, el daño a la infraestructura energética, las interrupciones logísticas y los mayores riesgos para el transporte marítimo, han provocado que, aun si se pactara rápidamente un cese al fuego, el daño tardaría años en revertirse.

 

Impacto en cadena

En otras palabras, la guerra adquiere una nueva dimensión cuando las afectaciones a la infraestructura energética atraviesan toda la cadena de valor, distintos países y activos sumamente estratégicos: desde el campo de producción South Pars, en Irán (el mayor yacimiento de gas del mundo), hasta complejos de procesamiento como la refinería de Mina al-Ahmadi en Kuwait.

También la refinería Haifa en Israel y centros de exportación como Ras Laffan, en Qatar.

Bajo este contexto, la mayor preocupación de los mercados accionarios es que el impacto de todos estos eventos en Medio Oriente, junto con otros factores adicionales como los aranceles, provoque una escalada de precios a nivel global.

Vale la pena decir que la inflación -especialmente el componente subyacente del gasto en consumo personal (PCE) en Estados Unidos- es uno de los pocos indicadores con la capacidad suficiente para provocar un cambio de tendencia en los mercados accionarios.

Previo al conflicto, el componente subyacente de la inflación PCE, que excluye alimentos y energía, ya mostraba una ligera tendencia al alza desde abril de 2025 y alcanzaba su mayor nivel desde marzo de 2024.

Como agravante adicional, la administración del presidente Trump abrió a mediados de marzo de este año, investigaciones por prácticas desleales y/o uso de trabajo forzoso en contra de varios países y regiones, incluida la Unión Europea, China, México y Japón en un esfuerzo por reimponer aranceles que la Suprema Corte eliminó bajo la Ley IEEPA, así como ante el probable fin del arancel global del 10% bajo la Sección 122.

En síntesis, si bien el ajuste de los mercados internacionales en los primeros tres meses de 2026 no ha pasado desapercibido, y que probablemente no se midieron adecuadamente los riesgos ni las repercusiones de iniciar en paralelo un conflicto militar con Irán, e investigaciones para la imposición de aranceles, los inversionistas deben recordar que el fino equilibrio del mercado podría depender de un solo indicador: la inflación.

 

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*Alik cuenta con más de 12 años de experiencia en el análisis bursátil. Desde agosto de 2022, forma parte del equipo de la casa de bolsa Valores Mexicanos (VALMEX), del Grupo BAL, donde se desempeña como subdirector de Análisis Bursátil.

Previo a VALMEX, constituyó un servicio de consultoría financiera independiente (PQX Research). Entre julio y noviembre del 2021 gestionó como subdirector de Análisis Bursátil para Banorte.

 Por más de 10 años formó parte del equipo de análisis fundamental en Intercam Grupo Financiero, donde entre 2018 y 2021 se desempeñó como subdirector de Análisis Fundamental.  Entre 2010 y 2018 trabajó en esa misma empresa como analista senior en los sectores de minería, conglomerados, cemento, telecomunicaciones y medios de comunicación. 

Alik es Licenciado en Contaduría Pública y Estrategia Financiera del ITAM.