Después de 16 años de esfuerzos para integrar comercialmente a América del Norte, surgen iniciativas locales como la nueva ley contra la migración mexicana en Arizona que, si bien no tienen un objetivo económico, operan precisamente en dirección opuesta. Los costos podrían ser altos.


Aunque México es el tercer socio comercial de los Estados Unidos (después de Canadá y China) y su segundo destino de exportaciones después de Canadá, la sociedad estadounidense considera a México no como un socio comercial de gran importancia sino como una amenaza a su estilo de vida. ¿Cómo se explica esta paradoja? Pero más importante aún es ¿qué tipo de repercusiones y consecuencias pueden tener sobre el proceso de integración regional este tipo de iniciativas?

En el 2008 el comercio de Estados Unidos fue de 3.4 billones de dólares, México fue su tercer socio comercial siendo el segundo de las exportaciones estadounidenses y tercer proveedor de su mercado.

La reciente firma de la Ley SB 1070 por la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, criminaliza la migración estableciendo en su articulado que “un oficial competente en Arizona a nivel Estatal, Condado, Ciudad o Pueblo o cualquier otra subdivisión del Estado que aplique la ley u ordenamiento en cualquiera de las esferas mencionadas puede llevar a cabo una detención o arresto cuando exista una “sospecha razonable” de que una persona es un extranjero que está presente en Estados Unidos de manera ilegal. El oficial hará un esfuerzo razonable, cuando sea práctico, para determinar el estatus migratorio de la persona….” “Cualquier persona que es arrestada deberá contar con la determinación de su estatus migratorio antes de que sea liberada”.

Lo anterior se traduce en que inmigrantes en Arizona, incluso legales, deberán cargar en todo momento con su documentación ya que pueden ser “parados” o “detenidos” para determinar su estatus migratorio en ese país cada que existe una sospecha ¿razonable? Por esto y por su tinte racista y discriminatorio, esta ley ha causado además de indignación entre la comunidad internacional, el reclamo de gobiernos extranjeros, destacadamente el de México. Más grave aún resulta el que este tipo de iniciativas proliferen  en otros estados de la Unión Americana. (Se calcula que de los 12 millones de extranjeros sin papeles que trabajan en Estados Unidos, 10 millones son de origen hispano y de estos la mayoría son de origen mexicano).

Una de las armas de las comunidades hispanas ha sido proponer un boicot económico a Arizona, (el cual consiste en dejar de comprar productos provenientes de ese estado o cancelar la realización de convenciones y viajes a dicha región) como arma de presión para derogar dicha ley. Pero la pregunta es si el hecho de realizar un boicot será ésta una herramienta lo suficientemente poderosa como para hacer repensar a la Gobernadora Brewer sobre su propuesta.

¿Cuáles serán las repercusiones?

En el terreno comercial habría que preguntarse cuáles serían los alcances y posibles impactos de un boicot para la relación comercial con México.

Entre los estados de la Unión Americana, Arizona es el estado 14º por su población que suma 6.5 millones de habitantes, alrededor de 2% del total de ese país. El condado de Maricopa, que incluye la ciudad de Phoenix, es el 5º más importante en el país, con 3.6 millones de personas y con uno de los crecimientos poblacionales más significativos en los últimos años. Arizona es un estado joven; la media de edad es de 34.2 años por debajo de la media nacional (35.3 años).Alrededor del 30 por ciento de la población en Arizona es de origen hispano.

Por el tamaño de su economía, en 2008 Arizona ocupó el lugar 19º  con un PIB de 245.9 mil millones de dólares;  equivalente a 1.7% de la economía nacional (que en 2008 fue de 13.7 billones de dólares-). En el 2008, el ingreso per cápita anual en Arizona fue de 32,833 dólares, siendo el condado de Maricopa el de mayor ingreso con 36,135 dólares.

Una variedad de actividades componen la economía de Arizona, las principales son la industria manufacturera de alta tecnología, el turismo y telemarketing así como otros servicios de apoyo de oficina.

En 2009 Arizona fue el quinto socio comercial de México entre los estados de la Unión Americana, sólo superado (en orden de importancia) por Texas, California, Michigan e Illinois con un intercambio de 9.1 mil millones de dólares.

México fue para Arizona el principal mercado de sus exportaciones con una participación de 32.4% en 2009 (Canadá, en segundo lugar, representó el 12.5% de las exportaciones de ese estado).

Arizona se ha visto beneficiado de su comercio con México. En 2009, México le compró a Arizona computadoras y productos electrónicos (24%), manufacturas de maquinaria (10%), equipo electrónico, electrodomésticos y partes (9%), etc. A su vez, los principales productos que México le vendió a Arizona fueron hortalizas (26.7% del total), maquinaria y equipo eléctrico y electrónico (17.4%), aparatos mecánicos, calderas y partes (14.9%) y frutas (10%).

Nogales, Arizona, es la principal puerta de entrada de los productos agrícolas perecederos, en particular hortalizas provenientes de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, así como de algunos productos provenientes del sur del país. En Arizona se ubica un gran número de empresas especializadas en la comercialización y distribución de alimentos frescos, como resultado de las exportaciones mexicanas en este sector.

El comercio de estos, vía Arizona, representa aproximadamente 80% del total de exportaciones de hortalizas del país. También, vía Arizona, se distribuyen productos frescos, especialmente durante la temporada de invierno.

Estas cifras reflejan que para Arizona, el comercio con México es clave para su economía, de igual forma que para México representa una entrada estratégica para sus ventas de hortalizas y frutos frescos en los Estados Unidos. A pesar de que las venas de Arizona a México representan una tercera parte de sus exportaciones al mundo, las autoridades de ese Estado han echado en saco roto los dividendos de esta relación comercial poniéndola en riesgo al aprobar una ley que, en principio, atenta en contra de al menos una tercera parte de su población (de origen hispano) y de los 65 mil mexicanos ingresan diariamente a Arizona con fines laborales, comerciales y familiares gastando aproximadamente 7.4 millones de dólares.

Efectos económicos en Arizona

El mercado está conformado por consumidores que razonan cada vez más sus compras y que tienen un impacto importante en la economía cuando actúan en grupo, si pensamos en un boicot económico de la envergadura de al menos 12 millones de consumidores (extranjeros sin papeles en Estados Unidos) podría tener un impacto importante para el estado. Arizona, que ya ha empezado a sufrir los efectos de cancelaciones de convenciones, eventos sociales, culturales y deportivos como una reacción a dicha Ley, así como la baja de las ventas en la zona fronteriza.

Un boicot comercial contra Arizona afectará también las exportaciones de México a Estados Unidos considerando que al menos 80% de las exportaciones mexicanas de productos perecederos entran a Estados Unidos por ese Estado.

Sin embargo, todo parece indicar que no será por la vía económica ni comercial que se frene esta medida, sino por la vía judicial ya que tanto el Ejecutivo Federal de ese país como asociaciones y empresas de origen hispano han instado a combatir la medida en los tribunales, argumentando la anticonstitucionalidad de la Ley. No debemos olvidar que ésta es una prueba importante para el Presidente Obama quién recibió votos del 70% de la población hispana y que ahora le están pasando factura presionando para que cumpla sus promesas de campaña sobre una reforma migratoria integral. Pareciera que esta reforma integral sería una muy buena oportunidad para conciliar la política comercial y la migratoria. No obstante, los recursos políticos de la presente Administración estadounidenses parecen escasos para lograrla.

Este tipo de iniciativas son reprobables por su carácter racista pero igualmente preocupante es el hecho de que esta Ley tendrá un efecto contrario sobre la integración de la región y sobre nuestra posición como región norteamericana en la economía global.

Es el momento para que los líderes de la región trabajen para construir una sociedad norteamericana integrada y ordenada. Solos no vamos a poder competir. El Presidente Obama en su Iniciativa Nacional de Exportaciones estableció como meta duplicar exportaciones en cinco años y crear 2 millones de nuevos empleos. Para lograr el objetivo, Estados Unidos se podría apoyar en la integración productiva en América del Norte. A ambos países nos debe interesar cuidar lo que hemos desarrollado y buscar atender la agenda bilateral de migración y legalidad de forma respetuosa y constructiva.