Rubén Darío Betancourt, fotos

Importantes vestigios arqueológicos salieron a la superficie cuando maquinaria pesada, propiedad del consorcio ARA, entró a terrenos ejidales en el cerro del Marqués, en Valle de Chalco, para llevar a cabo la construcción del fraccionamiento Real de San Martín. El INAH y la Secretaría de Desarrollo Urbano del estado de México otorgaron los permisos expeditamente a la empresa


Valle de Chalco, estado de México. Ollas, losas, pisos, muros, habitaciones e incluso entierros prehispánicos quedaron al descubierto en el cerro del Marqués, cuando la maquinaria de Casas ARA entró al lugar para construir la unidad habitacional Real de San Martín. Los terrenos fueron liberados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a favor del consorcio inmobiliario, pese a los vestigios encontrados.
Consorcio ARA compró más de 67 hectáreas en el cerro del Marqués y frente al panteón municipal de Valle de Chalco, para construir 3 mil 529 viviendas. Los terrenos, hasta hace dos años de uso agrícola, fueron adquiridos a los ejidatarios en 100 pesos por metro cuadrado.
De acuerdo con la página de internet de Casas ARA, el precio de las viviendas del fraccionamiento oscila entre los 200 y 400 mil pesos. El área de terreno que se vende por casa es de 60 metros cuadrados y la parte construida equivale a 38.54 metros cuadrados.
Piezas de vasijas, piedras pulidas, pedazos de lanzas y huesos humanos se confunden entre la tierra y basura que hay en el lugar. Pedacería de ollas prehispánicas se pueden encontrar en la superficie de la zona, donde el INAH ya liberó supuestamente porque no encontró hallazgos importantes a preservar.
En 2004, previó a la entrada de la maquinaria de ARA al lugar, los vecinos advirtieron sobre la existencia en el subsuelo de importantes vestigios arqueológicos que tenían que ser rescatados, y pedían a las autoridades que la zona fuera protegida.
Genaro Amaro Altamirano, secretario de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Cultural del Valle de Chalco, dice que ante la insistencia de los vecinos, en noviembre de 2004, Casas ARA suspendió trabajos y pagó alrededor de 2 millones de pesos al INAH para realizar el salvamento arqueológico correspondiente en el lugar.
Amaro Altamirano explica que el salvamento tenía como finalidad recuperar la información arqueológica en los terrenos adquiridos por el consorcio; detectar la existencia de arquitectura monumental para su preservación y ubicar los sitios que por su importancia debieran ser protegidos. Sólo las zonas que no se consideraran de importancia para el INAH serían liberadas para construir sobre ellas.
Sin embargo, a dos años de concluidos los trabajos de salvamento en el cerro del Marqués, el INAH liberó todo el terreno para que la inmobiliaria edificara el fraccionamiento Real de San Martín, que ya está concluido en una de su primeras etapas, es decir, 2 mil 97 viviendas ya están listas para ser habitadas.

Fallas en el subsuelo

ARA no sólo edificó sobre una zona arqueológica, sino también en un terreno que presenta fallas en el subsuelo. Hasta 2006, la dirección de Protección Civil estatal tenía considerado a este lugar, los cerros de Xico y del Marqués, con problemas de inconsistencia en el subsuelo, lo que podría poner en riesgo cualquier construcción en la zona.
En 2006, Alejandro Tapia, entonces regidor de Valle de Chalco, denunció la construcción de viviendas en terreno poco propicio para asentamiento humano.
Genaro Amaro Altamirano dice que, en aquel momento, personal del Instituto Mexiquense de la Vivienda señaló que debido a las características del subsuelo en la zona se suspendía el programa “Mi casa avanza con tierra segura”, que pretendía realizar el gobierno del estado con el consorcio ARA.
El proyecto fue puesto en marcha por el exgobernador mexiquense, Arturo Montiel Rojas, el 30 de enero de 2004, donde se pretendía construir 6 mil 200 casas en 65 hectáreas de San Martín Xico, La Laguna.
Amaro Altamirano dice que Protección Civil solicitó a Casas ARA la realización de estudios de mecánica, para autorizar la construcción de la unidad habitacional. Los que llevó a cabo el consorcio determinaron que sí se podía construir en la zona; análisis más profundos dejaron al descubierto que el suelo no soportaría el peso de los inmuebles.
No obstante, las casas ya están listas para ser ocupadas, pues Protección Civil, la Secretaría de Desarrollo Urbano del estado e INAH liberaron los terrenos para que se llevara a cabo la construcción.
En la parte alta del cerro se observa una grieta que, a decir de Amaro Altamirano, se hizo por las lluvias pasadas y fue llenada con material de construcción para evitar que ésta se siguiera ensanchando. En el camino que dejó el agua se puso cemento y piedras con el fin de que el líquido que siguiera bajando disminuyera su fuerza y no fuera a provocar otro hundimiento.
Además, Amaro Altamirano explica que la zona está considerada por la Secretaría de Medio Ambiente como área de recarga, es decir, cuando llueve por ahí se filtra el agua para abastecer los mantos acuíferos del subsuelo, por lo que es común que se detecten grietas internas subterráneas.
En la parte baja del cerro, donde también construirá Casas ARA, no se filtra el agua al subsuelo, pero sí se forma, de manera natural, una laguna en tiempo de lluvia. En la actualidad existe líquido estancado, mismo que está siendo bombeado para dejar libre el terreno y comenzar a edificar viviendas ahí.
Fortuna solicitó a la Secretaría de Desarrollo Urbano entrevista respecto a la autorización de construcción a Casas ARA; sin embargo, la encargada del área de comunicación social de la dependencia, Teresa González, sugirió acudir al INAH, “por las características de la zona, ellos fueron quienes tuvieron la última palabra en cuanto a la liberación de los terrenos”.
Al INAH se hizo la petición por escrito para obtener una entrevista al respecto; pero al cierre de esta edición no se tuvo respuesta.

Los hallazgos

De acuerdo con información del encargado del Museo Comunitario de Xico, Genaro Amaro Altamirano, en la parte superior del cerro del Marqués se localizó un basamento piramidal sobre un montículo, el cual presentaba las escaleras de acceso al templo, un patio interior, así como los cimientos de dos probables habitaciones. Se ubicó una tumba de bóveda con su acceso y su cripta, su probable etapa de construcción fue el posclásico azteca (1200 d. C.).
En la parte alta del mismo cerro en el borde oriental superior se localizó una unidad habitacional donde había pisos, cimientos de cuartos, un patio, pasillos. En tanto, en la parte inferior había otro patio que al norte presentaba un basamento piramidal, al oriente ubicaron el alcantarillado prehispánico y al oeste una plataforma piramidal.
Amaro Altamirano dice que en la zona del panteón de Xico fue localizado un basamento en el que se delimitaron muros y pisos de un templo, donde había pintura mural en sus dos caras. También había una unidad habitacional con un patio central; bajo el piso se encontraron más de 80 entierros con sus respectivas ofrendas.
En la ladera oriente del cerro, lugar conocido como “la Moctezuma”, se realizaron varias calas y liberación de pisos, muros y patios. Los materiales hallados correspondían a unidades habitacionales y monumentos de la época del posclásico azteca, del Coyotlatelco, y del clásico teotihuacano, es decir, 900 a. C al 1520 d. C.
Amaro Altamirano explica que ahí no se contempla la edificación de viviendas; pero sí la creación de un camino de acceso a la unidad habitacional en la parte superior.

Punto de Acuerdo

El 12 de julio de 2006, en la Cámara de Diputados se votó un punto de acuerdo, donde se solicitaba al INAH información sobre la liberación de los terrenos del Valle del Marqués y Xico, cuando se presumía la existencia de vestigios prehispánicos en el lugar.
“(…) la Comisión Permanente, solicita al Instituto Nacional de Antropología e Historia informe a esta soberanía si existe algún dictamen, o medida de protección de la zona y vestigios arqueológicos descubiertos recientemente en el Valle de Xico, en el estado de México (…) sobre la liberación de terrenos en los que existen hallazgos arqueológicos del Proyecto Salvamento Arqueológico Xico 2004-2005, y en los que la constructora ARA ha comenzado trabajos de edificación de casas”.

Peor Vivienda

En octubre de 2006, como parte de las actividades del Día Mundial del Hábitat, el Movimiento Urbano Popular y la Asamblea Nacional en Defensa del Agua organizaron un evento en el zócalo de la ciudad de México, en donde las viviendas construidas en el fraccionamiento Real de San Martín fueron “premiadas” como las peores casas edificadas en el año.
Jaime del Río, vocero del consorcio ARA, asegura: “Hacemos desarrollos sólo en zonas donde hay condiciones. Nunca construimos en zonas arqueológicas ni en reservas ecológicas. Hay una autoridad que regula eso y requiere una serie de requisitos”.
Acerca de las construcciones de Real de San Martín, indica que no tiene información puntual, porque Casas Ara desarrolla, actualmente, más de 50 proyectos de vivienda.

Publicado: Enero de 2008, año V, No. 60