La venganza de Trump: España queda marginada del G20 en economía..

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Tras los desplantes por la guerra contra Irán, Pedro Sánchez se convirtió en enemigo directo de Donald Trump. Semanas después de ello, apareció la respuesta diplomática…

“¿Alguien se ha fijado en lo mal que le va a España? Sus cifras económicas, a pesar de no contribuir prácticamente nada a la OTAN ni a su defensa militar, son absolutamente desastrosas. Da mucha pena verlo”, fueron las declaraciones de Donald Trump hace unas semanas sobre la situación de España. Luego de las tensiones vividas por la guerra de Medio Oriente, Pedro Sánchez es un rival público de Donald Trump, algo que se vio potenciado por la cumbre progresista liderada en Barcelona.

En ese contexto, Estados Unidos excluyó al ministro de economía de España, Carlos Cuerpo, de la primera gran reunión de ministros de Finanzas y Economía del G20 celebrada en Washington, en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional. Se trata de la primera vez desde 2009 que España, que cuenta con estatus de invitado permanente en el G20, no tuvo a su ministro titular presente en una de estas reuniones preparatorias. El encuentro fue organizado por el Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

Aunque el ministro Carlos Cuerpo se encontraba en Washington, no fue invitado a participar en la reunión. No hubo explicación oficial ni comunicado por parte del equipo de Trump. Entre los asistentes destacaron el ministro italiano Giancarlo Giorgetti, el ministro argentino Luis Caputo, la presidenta del Banco Central Europeo Christine Lagarde y el comisario europeo Valdis Dombrovskis.

Este episodio refleja un claro distanciamiento de Trump hacia el Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez. España sí ha sido invitada a la cumbre de líderes del G20 que se celebrará en Miami en diciembre de 2026, pero su peso en el foro se está viendo reducido en favor de otros países europeos como Polonia, Finlandia e Irlanda.

El hecho se suma a otras tensiones bilaterales, entre ellas las críticas de Estados Unidos al bajo gasto militar español y las discrepancias en materia de política exterior, especialmente respecto a Irán.