Gobierno y sector acerero sellan acuerdo para fortalecer la industria; prevén 90 mil empleos y 8 mil mdd

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El gobierno federal presentó un acuerdo para fortalecer la industria siderúrgica nacional que busca respaldar alrededor de 90 mil empleos directos y dar certidumbre a inversiones en curso por más de 8 mil millones de dólares, mediante el uso estratégico de las compras públicas, así como medidas de política industrial y financiamiento para incentivar el uso de acero mexicano.

 

 

La estrategia se articula en tres ejes, compras públicas, política industrial y financiamiento, y tiene como objetivo aprovechar el poder de compra del Estado como palanca de desarrollo para impulsar el contenido nacional, fortalecer a los productores y reducir la dependencia de importaciones.

Compras públicas y contenido nacional

En compras públicas, se prevé la coordinación de mesas de trabajo entre dependencias para asegurar que los proyectos gubernamentales incorporen acero producido en México. También se promoverán encuentros de negocio entre compradores públicos y empresas siderúrgicas, así como incentivos en licitaciones, como puntos adicionales, para favorecer el uso de insumos nacionales y criterios de sostenibilidad.

 

Política industrial y sustitución de importaciones

En materia de política industrial, el acuerdo contempla acciones de defensa frente a prácticas desleales de comercio, el impulso a proveedores mexicanos y una estrategia de sustitución de importaciones para priorizar la producción nacional cuando sea viable.

El eje de financiamiento incluye esquemas de crédito con incentivos para que los proyectos de infraestructura integren acero mexicano, con el objetivo de que la inversión pública no solo detone obras, sino que también genere impacto directo en la industria y el empleo.

Durante la conferencia matutina, representantes del sector destacaron que el acero es un insumo estratégico para sectores como vivienda, energía, agua, movilidad e infraestructura productiva. La industria de la construcción, que consume cerca del 60% del acero del país, subrayó que fortalecer la proveeduría nacional impacta directamente en costos, tiempos y contenido local de las obras.

En el ámbito de vivienda, se señaló que cada unidad requiere entre 1.7 y 2 toneladas de acero, en un contexto donde ya se proyectan 1.8 millones de viviendas dentro de programas sociales, además de una cartera adicional de inversiones por 640 mil millones de pesos, equivalente a unas 128 mil viviendas adicionales.

Funcionarios federales detallaron que, solo en proyectos públicos como puentes, escuelas y obras ferroviarias, se prevé el uso de más de un millón de toneladas de acero, lo que abre un amplio margen para sustituir importaciones y fortalecer la producción nacional.

Actualmente, México produce alrededor de 14 millones de toneladas de acero, frente a un consumo cercano a 28 millones, lo que evidencia el potencial de crecimiento del mercado interno si se incrementa la participación de la producción local.

Representantes de la industria aseguraron que existe capacidad para atender la demanda y que el sector mantiene planes de expansión. Además, destacaron que el acero mexicano es competitivo en términos ambientales, con emisiones de dióxido de carbono hasta 40% menores frente a productores de otros países.

Sobre el comercio exterior, se indicó que las importaciones provienen principalmente de países como China, Corea, Japón y Brasil, aunque se reconoció que ciertos tipos de acero aún no se producen en México y seguirán importándose. No obstante, el objetivo central es que lo que sí se fabrica en el país tenga mayor participación en el mercado interno.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el acuerdo “beneficia al pueblo de México, a los trabajadores, a las empresas y al país”, al tiempo que reiteró que el Plan México busca fortalecer la producción nacional y el desarrollo económico con énfasis en quienes menos tienen.

El mensaje central de la estrategia quedó resumido en una premisa: utilizar “el poder de compra del Estado al servicio de México”, con el propósito de consolidar a la industria siderúrgica como un motor de crecimiento, inversión y empleo.