Trump desata el caos: Estados Unidos pone en la mira a funcionarios mexicanos

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En medio de las recientes tensiones, Estados Unidos cada vez le da mayor prioridad a la situación que se vive en México. Sin embargo, esta vez puede ser distinto…

“La inversión es como el agua, fluye cuando las condiciones son adecuadas y se seca cuando no lo son. El pacto comercial entre Estados Unidos y México exige a nuestros gobiernos que tipifiquen como delito el soborno y la corrupción y que hagan cumplir los códigos de conducta para los funcionarios públicoss. Es posible que pronto veamos medidas significativas en este frente, permanezcan atentos”, fueron las palabras de Ronaldo Johnson, embajador estadounidense en México.

Y esas palabras van en la misma dirección que la revelación de Los Ángeles Times. Por lo que se pudo saber, en las últimas semanas, Trump estaría valorando una ofensiva podría incluir acusaciones contra políticos mexicanos en tribunales federales de Estados Unidos, incluidos miembros del partido Morena, un movimiento político fundado sobre una plataforma de “no corrupción”.

La sensación que surge desde Washington es que está vez no solo quedaría en retiro de visados, sino que se buscarían consecuencias profundas. En el último tiempo, Estados Unidos ya ha revocado los visados de algunos dirigentes mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha negado en repetidas ocasiones cualquier vínculo con los cárteles.

Los factores que podrían desencadenar esta postura de Trump es la corrupción en los altos mandos de la política mexicana y principalmente, los vínculos personales con el crimen organizado. De momento, Sheinbaum ha sabido controlar la presión de Trump pero ahora deberá resistir la presión interna ante esta posibilidad de ataque judicial.

La historia de Trump y Sheinbaum marca otro desencuentro. En medio de las negociaciones por el TMEC, Sheinbaum ha dado un respaldo contundente a la cumbre progresista en Barcelona tras reunirse con Lula, Pedro Sánchez y Gustavo Petro. Por su parte, Trump se siente ofendido por la poca empatía que tuvo la mandataria mexicana en el caso de los agentes muertos de la CIA en Chihuahua. No obstante, el verdadero quiebre puede ser este avance sobre la cúpula política y el primero en saberlo es Trump.