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En su medición mensual, el indicador clave para entender el desempeño del PIB avanzó solo 0.1%, inferior a la cifra oportuna dada a conocer en esta semana que mostraba un crecimiento de 0.5%. De los tres grandes sectores que abarca la actividad, únicamente el Sector Industrial creció, en 0.4%. Las actividades primarias, por el contrario, cayeron 0.3% respecto a febrero, mientras que el Sector Servicios retrocedió 0.1%.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que da cuenta de la evolución del sector real de la economía, mostró datos débiles en febrero. Aunque a tasa mensual borró la caída de enero de 0.7%, al avanzar 0.1%, colocó por debajo de las cifras oportunas dadas a conocer en esta semana, que exhibían un progreso de 0.5%.
Al publicar la información el viernes, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señaló que con cifras desestacionalizadas y frente a enero, de los tres grandes sectores que abarca la actividad, únicamente el Sector Industrial creció, en 0.4%. Las actividades primarias, por el contrario, cayeron 0.3%, mientras que el Sector Servicios retrocedió 0.1%.
En su medición anual, o respecto a febrero de hace un año, el IGAE exhibió un descenso de 0.3%, su primera cifra negativa desde septiembre del año pasado, cuando retrocedió en igual magnitud. De acuerdo con datos del Instituto, en octubre, noviembre y diciembre del 2025 el Indicador aumentó 1.6, 1.0 y 2.3%, respectivamente, para desacelerar de forma acentuada en enero, con un avance de solo 0.5%
A su interior y a tasa anual, el Sector Industrial retrocedió 1.3%. Por el contrario, las actividades primarias, esto es la Agricultura, la Ganadería y la Pesca, repuntaron 2.3%, en tanto que el Sector Servicios subió 0.2%.
Pierden manufacturas
Al interior de las actividades secundarias, el retroceso más fuerte tuvo que ver con las industrias manufactureras, con caídas de 2.3% a tasa anual.
Le siguieron los servicios públicos (generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y de gas natural por ductos al consumidor final), que retrocedieron 1.4%, lo que no pudo ser compensado ni con el desempeño favorable de la minería y la construcción, que presentaron alzas de 0.9% y 1.2%, en cada caso.
Dentro del Sector Servicios, los retrocesos más fuertes estuvieron relacionados con los servicios de esparcimiento cultural y deportivo y otros servicios, que mostraron un declive de 7.0% anual, en tanto que los servicios profesionales, científicos y técnicos cayeron 7.3%. Dentro de esta gran actividad, el comercio al por mayor descendió 1.3%. En contraste, el comercio al por menor avanzó a un ritmo de 1.5%, mientras que los servicios de salud y de asistencia social crecieron 4.7%.
Con cifras originales, que excluyen el calendario base y que son las que incorporan los analistas en sus proyecciones, el IGAE cayó de igual forma 0.3%, donde las actividades primarias subieron 2.0%, seguidas por el Sector Servicios, que mostró un alza marginal de 0.1%. En sentido contrario, el Sector Industrial cayó 1.2%.
De capa caída
Analistas anotaron que la economía mexicana presentaría a lo largo del año crecimientos limitados, producto tanto de factores externos, donde sobresale la política arancelaria de Estados Unidos y la tensión derivada del conflicto en Medio Oriente, como de internos, donde la inversión fija bruta permanece estancada.
“Hacia adelante, se anticipa que el crecimiento continue siendo acotado, condicionado por la pérdida de tracción en el consumo de corto plazo, la fragilidad de la demanda interna y un entorno de incertidumbre tanto interna como externa.
“Bajo este escenario, para el cierre de 2026 estimamos una expansión del PIB de 1.47% anual”, señaló Janneth Quiroz, directora de análisis de Grupo Financiero Monex.
Lo que se observó en febrero es una economía que mantiene un crecimiento débil, donde el IGAE registró un avance apenas perceptible frente a enero y que continua por debajo del nivel de un año atrás, lo que refleja que la recuperación no termina de afianzarse, resaltó a su vez la firma de corretaje Valmex.
“El IGAE apunta a una economía que no está en retroceso, pero que tampoco encuentra el impulso necesario para crecer a un ritmo sólido, lo que plantea retos importantes en materia de inversión, política industrial y competitividad en el corto plazo”, anotó el economista en jefe de la entidad, Gerónimo Ugarte.
Gabriela Siller, directora de análisis de Grupo Financiero Base apuntó que el bajo crecimiento del IGAE es un mal dato para el PIB del primer trimestre.
Asumiendo que en marzo se observa una contracción mensual de 0.01%, como lo anticiparon las cifras oportunas, “el PIB mostraría una contracción trimestral de 0.78%”, agregó Siller.







