Cofece emplaza a “empresa” por probables prácticas anticompetitivas en el mercado de servicios de publicidad digital

Google

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La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece o Comisión) emplazó a una empresa que presumiblemente abusó de su posición dominante de mercado para realizar conductas probablemente anticompetitivas de ventas atadas o empaquetamientos en el mercado de servicios de publicidad digital y servicios relacionados.

Estas conductas, conocidas como prácticas monopólicas relativas y sancionables de acuerdo con la Ley Federal de Competencia Económica, fueron imputadas en el Dictamen de probable Responsabilidad emitido por la Autoridad Investigadora de la Cofece (expediente IO-003-2020).

Con este emplazamiento inicia la etapa del procedimiento seguido en forma de juicio, en el que el probable responsable podrá manifestar lo que a su derecho convenga, ofrecer pruebas relacionadas con las presuntas imputaciones hechas en su contra y presentar alegatos. Una vez desahogado el procedimiento, el Pleno de la Cofece resolverá conforme a derecho. De comprobarse que se llevó a cabo alguna práctica monopólica relativa, la Comisión ordenará la corrección o supresión de la práctica ilegal y los infractores podrían recibir una multa de hasta el 8% de sus ingresos anuales.

Los servicios de publicidad digital son las comunicaciones comerciales provistas por medios y plataformas digitales, a la cual recurren anunciantes para informar, persuadir o fortalecer el reconocimiento de una marca o servicio en particular. La publicidad digital es el medio publicitario más utilizado en México y, en los últimos años, su uso se ha incrementado continuamente a nivel global. Estos servicios forman parte de los mercados digitales, que son uno de los sectores prioritarios en los que la Cofece enfoca sus esfuerzos debido a su creciente relevancia en la economía y los beneficios que representa para los emprendedores y consumidores mexicanos.

La Comisión continuará orientando sus esfuerzos a la detección y persecución de conductas anticompetitivas que podrían afectar a los mercados digitales y reafirma su invitación a que toda persona que cuente con información de prácticas ilegales en materia de competencia, presente su denuncia ante la Cofece.

La Autoridad Investigadora concluyó su investigación y emitió dictamen de probable responsabilidad.

Con este emplazamiento inicia el procedimiento seguido en forma de juicio, en el que el agente económico podrá manifestar lo que a su derecho convenga respecto de las presuntas imputaciones en su contra.

La Cofece no mencionó el nombre de Google pero esta multinacional ya enfrenta procesos similares en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

Basta revisar el caso que el Departamento de Justificia y las autoridades de California impulsaron contra Google a principios de este año.

Resulta que a través de adquisiciones en serie y manipulación anticompetitiva de subastas, Google subvirtió la competencia en tecnologías de publicidad en Internet; además de sus competidores de medios masivos tradicionales y de cobertura totalmente confirmada, los anunciantes están sufriendo las consecuencias de este espejismo.

El Departamento de Justicia, junto con los Fiscales Generales de California, Colorado, Connecticut, Nueva Jersey, Nueva York, Rhode Island, Tennessee y Virginia, presentaron una demanda civil antimonopolio contra Google por monopolizar múltiples productos de tecnología de publicidad digital en violación de las Secciones 1 y 2 de la Ley Sherman. Presentada en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia, la demanda alega que Google monopoliza tecnologías de publicidad digital clave, denominadas colectivamente “pila de tecnología publicitaria”, de la que dependen los editores de sitios web para vender anuncios y de la que dependen los anunciantes para comprar anuncios y llegar a clientes potenciales.

A través de esta demanda por monopolización, el Departamento de Justicia y los Fiscales Generales estatales buscan restablecer la competencia en estos importantes mercados y obtener un alivio monetario y equitativo en nombre del público estadounidense. Como se alega en la denuncia, durante los últimos 15 años, Google ha incurrido en una conducta anticompetitiva y excluyente que consistió en neutralizar o eliminar a los competidores de tecnología publicitaria mediante adquisiciones; ejercer su dominio en los mercados de publicidad digital para obligar a más editores y anunciantes a utilizar sus productos; y frustrar la capacidad de utilizar productos competidores.

Al hacerlo, Google consolidó su dominio en las herramientas en las que confían los editores de sitios web y los anunciantes en línea, así como en el intercambio de publicidad digital que realiza subastas de anuncios. La pregunta es quién vigila a Google.