Ve S&P Global menor crecimiento para América Latina; PIB México en 0.8% en 2023

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La calificadora internacional apunta a un menor crecimiento y a una inflación presionada por la persistencia de altos precios en energía y alimentos

La agencia internacional de riesgos crediticios S&P Global dijo el lunes que la resiliencia de la demanda interna y al repunte de las exportaciones traerán un mejor resultado para el cierre económico de 2022 en América Latina, pero insuficiente para encarar una desaceleración y una mayor inflación durante 2023.

Agregó que la “incertidumbre” sobre la trayectoria de la economía de Estados Unidos, donde ahora se espera una recesión “poco profunda” en el primer semestre de 2023, con un crecimiento de 0.2%, “es un riesgo clave a la baja para nuestras proyecciones de crecimiento del PIB en América Latina”.

La expectativa de crecimiento en la región para este año fue revisada al alza, a 2.8% desde el nivel de 2% previo, donde la proyección para México pasó de 1.7% a 2.1%.

“Sin embargo, esperamos que las economías en América Latina cambien a un crecimiento de tendencia baja hacia el cierre de este año y hasta 2023, ya que las dinámicas externas más desafiantes debilitan las exportaciones en la región y la confianza menguante afecta la demanda interna”, apuntó en un escrito fechado en Nueva York el 28 de septiembre y distribuido este lunes el economista principal para América Latina, Elijah Oliveros-Rosen.

Con un pronóstico promedio de crecimiento de largo plazo fijado en 0.5% para México, la economía del país crecería en 0.8% el próximo año, muy por debajo del nivel de 1.9% de la estimación previa. Para 2024 también hay ajustes, con un pronóstico del PIB que pasa de 2.1% a 2%.

La expansión prevista para América Latina de 1.8% para 2023 fue ajustada hasta una marca de 0.9%.

Oliveros-Rosen alertó que S&P ve una inflación elevada durante algún tiempo, debido a los efectos secundarios, ya que los precios más altos de la energía y los alimentos se trasladan a los precios subyacentes, especialmente en el Sector Servicios, aunque la trayectoria inflacionaria exhibe diferenciales entre los países de la región, donde Brasil habría alcanzado sus máximos en el segundo trimestre de este año.

México fue agrupado con Chile y Perú, donde la inflación inflacionaria, de acuerdo con S&P, alcanzaría su punto más alto en el tercer trimestre de 2022.

Tasas presionadas

S&P señala que los principales bancos centrales de la región, que han estado aumentando las tasas de interés durante más de un año, se están acercando al final de sus ciclos de alza, aunque la dinámica es más notablemente en Brasil, la principal economía de la zona.

Sin embargo, la persistencia de la inflación, que se mantendrá por encima del objetivo de los bancos centrales por un tiempo más, provocará que se actúe con cautela en la normalización de la política monetaria; “No esperamos que los bancos centrales de la región empiecen a bajar las tasas de interés al menos hasta el segundo semestre de 2023”, indica.

“La acción de los bancos centrales en la región seguirá estando muy influenciada por las decisiones sobre las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed). Una trayectoria de tasas de interés más altas de lo esperado por parte de la Fed probablemente pospondría la normalización de la política monetaria en América Latina”, advierte.

¿Y Estados Unidos?

Con una recesión poco profunda el próximo año, sobre todo en el primer tramo del año, Estados Unidos, el principal socio comercial de México crecería solo 0.2% para el próximo año.

“Una economía más débil en Estados Unidos tiene claras implicaciones negativas para la región, especialmente para México, que depende en gran medida de este país para que compre sus productos manufacturados”, resaltó el economista principal.

Oliveros-Rosen resaltó además que existe “mucha incertidumbre con respecto a la trayectoria de la economía de Estados Unidos”, dada la combinación de una inflación muy por encima del objetivo y el compromiso de la Reserva Federal de controlarla mediante el endurecimiento agresivo de la política monetaria.

“Las expectativas sombrías para el crecimiento en Estados Unidos, Europa y China significan que es probable que el comercio mundial se debilite, con implicaciones negativas para las exportaciones fuera de América Latina”, advierte.