Si bien, en 2004, Andrés Manuel López Obrador delineó, como único autor, su proyecto de nación, fue en 2017 cuando junto con un grupo de 30 intelectuales – la mayoría de izquierda – publicó la segunda versión de su plan estratégico. ¿Qué ha pasado con ese proyecto? ¿Cómo ha evolucionado su discurso y acciones sobre la economía? Los analistas opinan en este balance realizado por la revista Fortuna.

Para ese momento, Rogelio Ramírez de la O, el presidente y fundador de Economía Aplicada (ECANAL) ya aparecía entre los integrantes del llamado Consejo Consultivo quien junto con Adolfo Hellmund, quien se perfilaba para ocupar la Secretaría de Energía, construyeron la columna vertebral del plan de nación rumbo a las elecciones. Ni Ramírez de la O ni Hellmund participan en su gobieno en la actualidad.

Mario Di Constanzo, ex legislador por el Partido del Trabajo y uno de los principales investigadores en el caso del Fobaproa, participó en los trabajos de ese Consejo Consultivo para el proyecto de nación y coincide en que el gran ausente en en el gobierno de López Obrador es su compromiso de impulsar la inversión productiva para el país. El adelgazamiento extremo del gobierno también es otro problema porque pone en tela de juicio y riesgo la capacidad ejecutiva del gobierno.

Steve Johansson, de la Universidad Iberoamericana, dice que, por lo tanto y sin inversión privada, el gran desafío de López Obrador es contener la deuda pública aunque en esa lucha afecte el crecimiento.

“El fuerte endeudamiento limita mucho el margen de maniobra del Presidente, limitar la deuda es parte del credo neoliberal mantener finanzas sanas. Sin embargo, en las condiciones particulares de un país como México, con un nivel de endeudamiento que ya rebasa el 60% del PIB, me parece que también endeudar al país es limitar aún más el margen de maniobra que, de por sí es estrecho”.

El endeudamiento, agrega el investigador y doctor Ciencia Política, es un un arma de doble filo porque si bien permitiría relanzar la economía también reduciría, desde la Presidencia, el margen de maniobra política y electoral. Necesita, por lo tanto, la inversión.

El libro y los compromisos que “cambian”

En la plataforma de comercio electrónico Amazon, aquel libro escrito en 2004 por Andrés Manuel López Obrador, bajo el título Proyecto Alternativo  de Nación: hacia un cambio verdadero está agotado. No existe una edición electrónica. Amazon ofrece una lista de espera, de llegar a contar con algún ejemplar.  El costo de la presentación impresa con pasta blanda es de 107.87 dólares más gastos de envío. El promedio de los otros libros del Presidente López Obrador en la plataforma es de 100 pesos.

Editado hace 16 años, cuando el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México enfrentó durante el gobierno de Vicente Fox un juicio de desafuero por parte del Congeso de la Unión luego de que en el año 2000 su antecesora, Rosario Robles expropió un terreno en la zona de Santa Fe conocido como El Encino para construir una vía de acceso a un hospital privado, el libro Proyecto Alternativo de Nación se ha convertido en una pieza de colección.

Lopéz Obrador enlistó en 2004 – según la contraportada de ese libro –  las propuestas en materia de políticas públicas para enfrentar los retos futuros, entre ellas el “aprovechamiento – bajo condiciones favorables – de lo que la globalización que nos ofrece el fortalecimiento del sector energético, y su pleno aprovechamiento como palanca del desarrollo y la industria; la adopción, por parte del Estado, de una función activa en la promoción del desarrollo, evitando el exceso intervencionista y el autoritarismo.”

La presentación al lector de la obra también prometía que el autor expondría en sus páginas la propuesta de  “una política para el desarrollo del país, el establecimiento de un Estado social y democrático de derecho, en una economía de mercado; la atención ineludible a grupos y áreas de vital importancia, como los campesinos, los pueblos indígenas, la educación, la seguridad pública, un nuevo y trascendental pacto social”.

Al referirse al sector de la energía, López Obrador escribió en ese libro que “ si bien hay interés por parte de particulares, el petróleo debe seguir siendo un buen negocio en beneficio de los mexicanos, claro está que bien administrado y explotado con racionalidad.. pero tampoco deberíamos descartar que inversionistas nacionales, mediante mecanismos transparentes de asociación entre el sector público y el privado, participen en la expansión y modernización del sector energético o actividades relacionadas, siempre y cuando lo permitan las normas constitucionales”.

En las colecciones de Grijalbo, en las que se integran al menos otras cinco obras también escritas por el Presidente López Obrador, tampoco es posible ubicar el libro El Proyecto Alternativo de Nación: hacia un cambio verdadero. Simplemente no aparece. “Seguramente, por el tiempo ya está descatalogado”, dijo una fuente de la editorial.

“Sin defender soluciones absolutas y, con ánimo de convertirlo en un proyecto participativo que promueva un cambio verdadero, hace un llamado (López Obrador) para que los mexicanos lo analicen, enriquezcan, y afinen con sus valiosas observaciones y sugerencias”, se escribió en el último párrafo de la contraportada.

En el llamado “libro verde”, el primer documento que López Obrador presentó, entonces, como su primer compendio de ideas  sobre la conducción de políticas públicas y el manejo de la economía de llegar la Presidencia,  se estableció “que no sería sensato alterar el orden macroeconómico pues debe haber disciplina en el manejo de la inflación, el déficit público, y las deudas internas y externas, así como mantener la estabilidad en otras variables”.

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