Perdón por fumar

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Por Rebeca Díaz; analítica de datos Emerson Navarrete

El viernes pasado estaba reunida con unos amigos, fuimos a un restaurante que tiene una mini “terraza” donde hasta ese día se podía fumar. Obviamente entre los temas que surgieron fue justo la entrada en vigor del nuevo reglamento de la Ley General para el Control del Tabaco.

Dado que varios son reporteros, a modo de broma comentamos cómo era posible que nadie supiera desde antes lo que se venía, es decir nos dieron un ‘madruguete’. Ninguno recordaba alguna discusión en el Congreso, una nota, en fin, nada.

El asunto lo abordamos de manera breve, pero a todos nos pareció una medida un tanto absurda que en nada contribuirá a disminuir el consumo entre los que ya fuman – de ocho que éramos, tres no son fumadores –, y coincidimos que terminarán dándole la vuelta al asunto (porque México Mágico).

Como era de esperarse hacia el domingo que entró en vigor la medida, Twitter se convirtió en la arena del debate, la eterna pelea de dónde termina y comienza el derecho del opuesto.

Lo que me sorprendió fue el mutis del sector empresarial, o tal vez fue poco el eco de su reacción.

Por ahí del martes escuché en entrevista al presidente del Consejo Nacional del Industria del Tabaco (Conainta), quien abordaba el impacto económico de la medida, explicaba que pese a las mesas de trabajo, el gobierno ignoró los argumentos y propuestas, es decir, sí los madrugaron.

Lo anterior nos generó curiosidad y decidimos realizar un análisis de la conversación para entender dónde están los argumentos de las audiencias y si a alguien le preocupaba el impacto económico de la medida.

Una conversación tremendamente individualista

Entre el 13 y 18 de enero, se registraron 55 mil contenidos y más de 300 mil interacciones, siendo el lunes y martes los días con mayor actividad.

En cuanto a participación por género, los hombres fueron mucho más activos, al sentirse más afectados por la medida. En México, hay más hombres adultos fumadores que mujeres, 9.9% versus 6.2%, (OPS, 2022).

Entre rangos de edad, quienes defienden el no ser limitativos son el grupo de 25 a 34 años; quienes están a favor de las nuevas medidas son los de 18 a 24 años (esto no quiere decir que sean mucho menos los que fuman).

Lo curioso: muchos usuarios mostraron una posición de no acatar la medida al sentirse limitados en sus ‘derechos’.

Los usuarios se centraron en exponer sus argumentos a favor o en contra de la medida.

Quienes critican la ley, puntualizan el prohibicionismo por parte del gobierno, criminalización a los consumidores y afectación del libre consumo. Mientras que se favorece la extorsión, la falsificación y el crimen organizado.

Por su parte, aquellos que la apoyan destacan la protección a niñas, niños y adolescentes, así como el libre tránsito de los no fumadores. Califican la medida como histórica.

Dentro de la crítica al gobierno, se le tacha como poco progresista y conservadora, impositiva y dictatorial. Un castigo al consumidor antes que a la corrupción en el gobierno y el crimen organizado.

Perdidos en la conversación están quienes reconocen la afectación a sectores que se ven beneficiados del consumo del tabaco: restauranteros, supermercados, tiendas de abarrotes, entre otros, pero ¡¿esos qué?!

Solo por compartir un dato, en México hay 700 mil ‘tienditas’, la medida se estima afectará a cerca de 200 mil, según la Asociación Nacional del Pequeño Comerciante (ANPEC).

Como se pudo observar, en la conversación digital ganaron en volumen los que están en contra de la medida.

La gente no está dejando de fumar

México es uno de los países que más ha endurecido su normativa e incrementado el impuesto especial al tabaco (un 67.7%). Sin embargo, es el sexto país con más fumadores en el continente, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud.

Es un hecho, que las medidas restrictivas en cuanto a publicidad, promoción, patrocinio y prohibición en espacios cerrados –a las que ahora se suman espacios de concurrencia colectiva al aire libre–, poco o nada han servido para desincentivar el consumo.

Datos del Gobierno de México, reportaron que en el tercer trimestre de 2022 la industria del tabaco registró un PIB de $5.51B MX, un 3.4% más que el periodo previo (lo bueno es que las medidas restrictivas son efectivas ?)

Finalmente, válidos o no los argumentos de los fumadores, saber que están pagando un impuesto adicional por su adicción, los empodera.

Será tarea de las marcas, así como de los sectores perjudicados quienes tendrán que ver cómo aprovechar el sentimiento.

Rebeca es consultora en comunicación y Emerson es director de analítica digital, ambos de Torres y Carrera México, agencia de comunicación estratégica, relaciones públicas y marketing digital.

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