2023, el año más importante de la 4T

2023, el año más importante de la 4T

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Por sus implicaciones económicas –la inauguración de las obras largamente prometidas– y políticas –la influyente elección en el Estado de México–, el año que comienza será crucial para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y, sin duda alguna, definirá si su proyecto de nación tiene vida más allá de 2024.
Por Raúl Castro-Lebrija

 

Hagámonos a la idea de que 2023 será un año de fastuosos eventos, grandes inauguraciones y discursos triunfalistas.

Será el año de las “promesas cumplidas” y de demostrar con “hechos, no palabras”, que el proyecto que Andrés Manuel López Obrador ha venido construyendo, por más de 12 años –llámese “cuarta transformación” o “humanismo mexicano”–, ha sido capaz de aliviar las desigualdades de la población y llevar a México a otro nivel de desarrollo.

Tal vez el presidente no volverá a salir a las calles, como lo hizo el 27 de noviembre del año pasado, pero, sin duda, el discurso de alabanza a sus acciones y de descrédito a sus adversarios –que no enemigos– se hará más radical.

Y es que el primer mandatario tampoco tiene otra opción. Ante la falta de resultados concretos, será el discurso el que llene los espacios vacíos.

Según el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, para estos momentos la economía mexicana debería estar creciendo a un ritmo de 6 por ciento, para promediar 4 por ciento en todo el sexenio.

Sin embargo, ya estamos en posibilidad de proyectar que, el de Andrés Manuel será el sexenio de menor crecimiento en la historia moderna de México, incluso, inferior a los de los largamente atacados gobiernos neoliberales.

Peor todavía, organismos como el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), advierten que será en algún momento de 2024 cuando México, finalmente, recupere los niveles de crecimiento previos a la pandemia por Covid-19.

Dicho de otra forma, en materia de crecimiento, éste ya es un sexenio perdido.

La inversión también está estancada y, si bien algunas operaciones, como la fusión de Televisa y Univisión, han arrojado cifras históricas, éstas se han dado no como un “respaldo” al gobierno obradorista, sino “pese” al gobierno obradorista.

Los indicadores muestran una precarización del empleo y que los trabajos con buenos salarios y prestaciones son una especie en peligro de extinción, mientras que la desigualdad dejó de acrecentarse, porque la pandemia hizo que los ricos dejaran de ser más ricos, pero no porque los pobres dejaron de ser menos pobres.

En este contexto, el gobierno de López Obrador deberá enfrentar la influyente elección del Estado de México que, por el número de votantes, siempre es un preámbulo de lo que puede ocurrir en la presidencial.

¿El gobernador Alfredo del Mazo entregará la plaza? Porque casos como los de Sonora y Quintana Roo demuestran que declinar en favor de Morena puede hacer que un gobernante termine como cónsul en algún país.

Así pues, Andrés Manuel llega al que será el año más importante de su gestión, el que definirá si la “cuarta transformación”, también conocida como 4T, o el “humanismo mexicano”, tienen vida más allá de 2024.

DOS BOCAS, ¿YA PRODUCIRÁ?

La refinería Olmeca ha dado sorpresas desde el día uno. Primero, por la cantidad de obras previas para adecuar una zona de manglar y, luego, por las constantes inundaciones del predio ubicado en el municipio de Paraíso, Tabasco.

Posteriormente vino el tema del costo. De acuerdo con la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y el propio López Obrador, la magna obra tendría un costo de nueve mil millones de dólares.

Sin embargo, actas del consejo de administración de Pemex, en poder de Fortuna, demuestran que, solo en 2022, el proyecto tuvo incrementos presupuestales por siete mil 897.75 millones de dólares; casi el costo originalmente planeado.

De acuerdo con el acta de consejo número 994 (del 27 de mayo), se autorizó un incremento de mil 426.91 millones de dólares y, en la 998 (del 10 de agosto) se autorizaron otros seis mil 470.84 millones. Con esto, el costo del proyecto, que empezará a producir gasolinas en algún momento de este 2023, ya tiene una cifra comprobable de casi 17 mil millones de dólares.

Con esos recursos se habrían podido comprar casi diez refinerías como la de Deer Park, que solamente requirió una inversión de mil 200 millones de dólares.

No obstante, la refinería Olmeca es un eslabón de algo más grande: el proyecto obradorista de que México sea autosuficiente en materia energética y que, este mismo año, se dejen de importar combustibles del exterior.

La estrategia del gobierno ha sido, además de construir esta instalación, modernizar las otras seis refinerías del país, concretar la compra de la participación de Shell en Deer Park, así como edificar dos plantas coquizadoras, una en Tula y otra más en Salina Cruz.

Pero, ¿dos Bocas comenzará a producir gasolinas para alcanzar la autosuficiencia energética en este 2023?

Tal vez, “a principios de 2025”, considera el analista Ramsés Pech. Y eso dependerá de que la refinería cuente con todos los recursos para su operación y que todos los equipos funcionen correctamente y sin contratiempos.

Actualmente, detalla el experto, la refinería está en etapa de integración; es decir, se están ensamblando todos los equipos. Más adelante habrá que hacer pruebas de refinación, ya con petróleo crudo, y ese no es un proceso sencillo.

“Hay que evaluar la planta, ver a qué temperaturas, con qué presión y con qué reacciones químicas o físicas se puede trabajar. Después de eso ya se puede arrancar con la producción de gasolinas en forma comercial”, explicó Pech.

EDOMEX: “LA ELECCIÓN”

El domingo 4 de junio, el gobierno de López Obrador deberá enfrentar su más importante prueba de fuego. Ese día tendrán lugar elecciones para gobernador en el Estado de México y en Coahuila.

Se trata de dos bastiones históricamente en manos del PRI. Coahuila, por un lado, ha sido controlado por la familia Moreira, pero el Estado de México es la cuna del Grupo Atlacomulco, el núcleo más duro del priísmo mexicano.

Hasta el momento, está más que cantada la candidatura morenista de Delfina Gómez, candidata hace seis años y secretaria de Educación Pública con López Obrador. Esto, a pesar de que, en enero de 2022, un tribunal impuso una multa a Morena por 4.5 millones de pesos, luego de que la maestra retuviera un porcentaje de los sueldos de los trabajadores del municipio de Texcoco, mientras ocupó la presidencia.

Por el lado de la oposición, primero se debe definir si habrá una alianza entre PRI, PAN y PRD. Si bien la coalición revivió con el rechazo a la reforma constitucional en materia electoral, propuesta por el presidente López Obrador, en la entidad hay mucho en juego y por ahora todo está en el aire.

Hasta el momento, el gobernador Alfredo del Mazo ha sido cercano a la “cuarta transformación”. Así lo ha demostrado en las conferencias de prensa matutinas, en las que ha participado, y en grandes eventos, como la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el 21 de marzo del año pasado.

¿Entregará Del Mazo la plaza en favor de López Obrador? Cuando hicieron lo propio Claudia Pavlovich, en Sonora, y Carlos Joaquín, en Quintana Roo, ambos fueron premiados con los consulados de México en Barcelona y en Canadá, respectivamente.

¿Por qué es tan importante la elección del Estado de México?

Porque, según el instituto electoral de la entidad, ahí existen 12 millones 300 mil electores registrados, que representan más de un tercio de los votos que llevaron a López Obrador a Palacio Nacional.

Se juega demasiado en esta elección.

¿EL REGRESO DE MEXICANA?

Algo que debemos agradecer al hackeo que hizo el grupo Guacamaya a los sistemas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), fue conocer las intenciones del ejército mexicano de saltar al ámbito empresarial y crear una aerolínea que compita con Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobús, en el mercado mexicano.

El 4 de octubre de 2021, el presidente no solo confirmó el proyecto del ejército, sino que dio mayores detalles, a indicar que la compañía iniciaría operaciones en 2023 y contaría con diez aviones; uno de ellos, el polémico avión presidencial, que ya se rifó pero que no se ha podido vender.

La mayor sorpresa vendría al día siguiente. La empresa llevaría por nombre “Mexicana de Aviación”, ya que la marca y los logos no han sido utilizados desde que la compañía quebró a manos del empresario Gastón Azcárraga, prófugo de la justicia mexicana.

La nueva Mexicana también sería parte de algo más grande. Se integraría al consorcio Olmeca, Maya, Mexica, propiedad de la Sedena y que también administrará el Tren Maya y los aeropuertos Felipe Ángeles, de Chetumal, Tulum y Palenque.

Con las utilidades de esta empresa, según el presidente, se financiará el fondo de pensiones de la Sedena.

El proyecto, no obstante, enfrenta un obstáculo importante, ya que, de acuerdo con expertos, la Organización Internacional de la Aviación Civil (OIAC) no permite que ninguno de sus miembros sea propietario de aerolíneas y aeropuertos al mismo tiempo. Esto, para evitar conflictos de interés y que el corporativo otorgue a su propia subsidiaria las mejores posiciones y horarios de operación, en detrimento de la competencia.

¿HABRÁ TREN MAYA?

Que quede bien claro, el proyecto más importante, en los últimos dos años que le quedan al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, es poner en operación los mil 554 kilómetros del Tren Maya.

En este esfuerzo no ha escatimado recursos. En un principio estimó que la obra tendría un costo de 120 mil millones de pesos que, luego del sorpresivo cambio en la ruta, se convirtieron en 230 mil millones.

Sin embargo, solo entre 2022 y 2023, la obra que recorrerá cinco estados ya ha consumido recursos presupuestales por 206 mil 15.4 millones de pesos.

De hecho, con 143 mil 73.3 millones de pesos, el Tren Maya fue el segundo rubro que más recursos recibió en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2023, solo detrás del programa de pensiones a adultos mayores.

Habrá recursos de los cuales echar mano, pero, ¿eso bastará para que la obra inicie pruebas en julio y opere formalmente a finales del año?, como ha prometido en más de una ocasión el presidente López Obrador.

No hay que olvidar que, a finales de 2022, el gobierno federal se enfrascó en una discusión con Grupo México, del empresario Germán Larrea, quien construía el polémico –por las constantes protestas– Tramo 5, que corre entre Cancún y Tulum.

El gobierno rescindió el contrato de obra a la constructora, según reportes de prensa, luego de que advirtiera que no era posible terminar el proyecto para finales de año, como quiere López Obrador.

Ahora, lo peor que podría suceder es que el Tren Maya sea inaugurado en un magno evento al estilo obradorista, sin que esté en operación o, peor todavía, sin terminar… aunque tampoco sería la primera vez que algo así sucede.

 

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