Nuevo panorama político tras la elección presidencial

Nuevo panorama político tras la elección presidencial. Revista Fortuna

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La calificadora S&P Global Ratings analiza al perfil económico y político de México, ante las perspectivas que ha dado a conocer el candidato ganador de la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador, en una nota elaborada por Joydeep Mukherji, director general de calificaciones soberanas para América Latina; mismo que reproducimos a continuación en traducción libre.

Nuevo panorama político tras la elección presidencial. Revista Fortuna

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) surgió como el ganador de las elecciones nacionales celebradas el 1 de julio en México, ganando alrededor de la mitad del voto popular.

Compitió contra Ricardo Anaya del Partido Acción Nacional (PAN), José Antonio Meade del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y un candidato independiente.

La coalición política de AMLO, dominada por su izquierdista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se convirtió en el grupo más grande en el Congreso, preparando el escenario para que el nuevo presidente implemente su agenda legislativa.

El nuevo presidente asumirá el cargo el 1 de diciembre de 2018.

Sumario

  • El nuevo presidente de México heredará una economía que se ha mantenido estable en los últimos años pero no muy dinámica.
  • Independientemente del destino del TLCAN, la nueva administración se enfrenta al desafío de modernizar las reglas del juego económico y político en México en un entorno cada vez más difícil.
  • La capacidad de AMLO de mantener el crecimiento y la estabilidad del PIB al tiempo que cumple con otros objetivos de política ayudará a determinar la trayectoria de la calificación crediticia de México.

AMLO ganó una impresionante victoria electoral contra los partidos políticos profundamente arraigados con un nuevo partido político que creó hace solo cuatro años, anunciando un cambio importante en el sistema político mexicano.

Es probable que su nuevo partido político gane al menos cinco gobernaciones estatales, según los resultados preliminares (los resultados oficiales se publicarán en unos días).

Desde 1982, cuando el sistema político de México era mucho menos democrático, nunca un presidente mexicano había sido elegido con una porción tan grande del voto popular.

Los resultados le dan a AMLO un fuerte mandato para implementar su agenda de políticas, que rechaza gran parte del legado político del país en las últimas dos décadas.

Perfil de AMLO

AMLO comenzó su carrera política con el otrora partido político de México, el PRI, en 1976.

Dejó ese partido con muchos otros en 1989 para unirse al izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Compitió sin éxito como el candidato presidencial para el PRD en 2006 y 2012.

Posteriormente, creó Morena, en 2014, y atrajo a muchos miembros y votantes del PRD con él.

Calificación soberana notable

AMLO asumirá la Presidencia en un momento en que la economía del país es estable, con déficit fiscales y de cuenta corriente manejables, baja inflación y una carga moderada de deuda pública neta.

La capacidad del nuevo presidente de México para mantener el crecimiento y la estabilidad del PIB al tiempo que cumple con otros objetivos de política ayudará a determinar la trayectoria de la calificación crediticia de S & P Global Ratings sobre el soberano.

(Nuestras calificaciones en México son BBB + / Estable / A-2 [moneda extranjera] y A- / Estable / A-2 [moneda local]).

Algunos de los principales desafíos que enfrentará la administración del nuevo presidente incluyen abordar la corrupción, fortalecer la regla de la ley, sosteniendo el crecimiento económico y concluyendo la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El pragmatismo será clave

AMLO fue alcalde de la Ciudad de México durante 2000-2005.

Su historial como alcalde muestra nacionalismo, pragmatismo y una orientación hacia las políticas sociales, lo que probablemente revele la dirección de sus políticas como presidente.

Además, él, junto con otros candidatos presidenciales, apoyó los esfuerzos actuales del gobierno mexicano para renegociar el TLCAN, a pesar de que la izquierda política mexicana se había opuesto anteriormente al acuerdo comercial.

Más presencia del Estado en la economía

Creemos que la nueva administración de AMLO probablemente elevará el papel del Estado en asuntos económicos, pero no hará un cambio sustancial hacia políticas antimercado o populismo.

Queda por verse si buscará aumentar la competencia en muchos sectores de la economía mexicana que siguen dominados por empresas con un considerable poder de mercado.

Prioridades de la política fiscal

Es probable que la nueva administración modifique la política fiscal para cumplir con sus propias prioridades políticas.

Sin embargo, esperamos que la política fiscal continúe siendo cautelosa y evite grandes desequilibrios.

Esperamos que la nueva administración muestre continuidad en la política monetaria, sin cambios significativos en la política cambiaria (el Ministerio de Finanzas tiene una fuerte opinión sobre si el banco central independiente debería intervenir en los mercados de divisas).

El pragmatismo será importante para mantener el crecimiento económico y los fuertes vínculos económicos del país con EU.

Apertura del sector energético

AMLO no apoyó la reciente apertura del sector energético de México a empresas privadas.

El desarrollo del sector de la energía, que podría ser una fuente importante de inversión del sector privado, tendrá un impacto en el crecimiento del PIB, la creación de empleo y los ingresos del sector público.

Las políticas del sector energético de la nueva administración, incluido el papel de Petróleos Mexicanos (Pemex), podrían tener un importante impacto a largo plazo en la economía y, potencialmente, en nuestra calificación de crédito en México.

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Muchos desafíos a abordar

México enfrenta importantes desafíos económicos y políticos.

Este año, su ya alto nivel de violencia ha aumentado: más de 120 candidatos políticos fueron asesinados en la reciente campaña electoral.

El país ha sufrido problemas de seguridad generalizados, como la violencia relacionada con las drogas y el aumento de incidentes de robo que afectan a personas y empresas, grandes y pequeñas.

AMLO enfrentará una fuerte presión pública para enfrentar la corrupción y fortalecer el estado de derecho.

Los pasos para fortalecer las instituciones públicas y aumentar su capacidad para hacer cosas mejorarían las perspectivas de crecimiento del país.

La implementación efectiva del sistema anticorrupción nacional (Sistema Nacional Anticorrupción) recientemente implementado en México mejorará la gobernabilidad.

Economía estable, pero no dinámica

La economía mexicana se ha mantenido estable en los últimos años, pero no muy dinámica.

Con un modesto crecimiento del PIB en promedio, México ha logrado avances limitados en el tratamiento de la pobreza y los problemas sociales en los últimos años.

La debilidad del estado de derecho ha limitado la capacidad del estado mexicano y sus instituciones públicas para cumplir su función, imponiendo un costo político y económico al país.

Incertidumbres externas

El entorno externo también plantea nuevos desafíos, ya que la naturaleza de la vinculación económica de México con los Estados Unidos está siendo cuestionada debido a la incertidumbre sobre el destino del TLCAN.

EU ha servido durante mucho tiempo como una “válvula de escape” para México, lo que le permite mantener la estabilidad social a pesar del lento crecimiento del PIB, gracias en parte a la emigración masiva.

Casi 15% de todas las personas nacidas en México que actualmente están en edad laboral viven en Estados Unidos.

La posible combinación de una menor emigración y un peor acceso a las exportaciones al mercado de EU.

Podría plantear mayores dificultades económicas y sociales.

Perspectiva de calificación soberana

Nuestra perspectiva de calificación estable en México refleja nuestra expectativa de continuidad en las políticas económicas en los próximos dos años, junto con la política fiscal que contiene la carga de la deuda del gobierno general. Esperamos que los tres gobiernos involucrados en la actual renegociación del TLCAN acuerden finalmente un nuevo acuerdo que preserve en gran medida los vínculos comerciales y financieros transfronterizos que sustentan la economía de América del Norte.

El menor crecimiento del PIB, combinado con un déficit fiscal mayor al esperado, podría dificultar que la administración estabilice su deuda como porcentaje del PIB durante los próximos dos años. De manera similar, los cambios inesperados en las políticas del sector energético, incluidos los pasos que debilitan la salud financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), podrían aumentar los pasivos contingentes potenciales del soberano. La erosión gradual resultante del perfil financiero del soberano elevaría la vulnerabilidad de las finanzas públicas a shocks adversos, lo que nos llevaría a rebajar la calificación del soberano.

A largo plazo, un crecimiento económico más rápido y una consolidación fiscal mejor de lo esperado podrían fortalecer los perfiles externos y fiscales de México. Eso, junto con el continuo desarrollo de los mercados nacionales de capital y una trayectoria de política monetaria creíble llevada a cabo por el banco central, podría reducir las vulnerabilidades externas y llevarnos a elevar la calificación.

Una economía estable

La nueva administración gobernará un país que ha logrado avances importantes en los últimos años para estabilizar su economía, controlar la inflación, contener la deuda del sector público, reconstruir su sistema financiero y obtener flexibilidad frente a las conmociones externas negativas.

La democracia mexicana está madurando gradualmente: está aumentando el intercambio de poder a través de las líneas partidarias a nivel nacional y local del gobierno.

A nivel individual, los mexicanos han visto un aumento impresionante en la libertad política personal en las últimas dos décadas.

Sistema financiero resistente

México tiene una buena liquidez externa, desde nuestro punto de vista, respaldada por la flexibilidad de la política cambiaria y monetaria.

El banco central de México tiene un mandato único: mantener tasas de inflación estables y bajas.

El banco ha mantenido la inflación en un solo dígito desde 1999.

El sistema financiero de México es resistente y está bien capitalizado.

Reducción de la dependencia petrolera

Gracias a los esfuerzos fiscales, México ahora tiene una base de ingresos más estable.

El gobierno mexicano ha podido reducir su antaño alta dependencia de los volátiles ingresos del sector petrolero mediante la creación de una base fiscal no petrolera más amplia (que alcanzó el 13.2 por ciento del PIB en 2017).

Los ingresos fiscales aumentaron en 4.5 por ciento del PIB entre 2012 y 2016, lo que compensó en gran medida una pérdida de 4.9 por ciento del PIB en los ingresos del sector público relacionados con el petróleo (debido tanto a la menor producción como a los precios más bajos).

Mejora constante en los mercados de capital

Una mejora constante en los mercados nacionales de capital ha permitido al soberano emitir la mayor parte de su deuda localmente en su propia moneda, reduciendo la vulnerabilidad externa.

El gobierno también ha tomado medidas para contener su carga neta de deuda pública general en torno a 45 por ciento del PIB en los últimos años.

Estos factores respaldan nuestras calificaciones en México.

Crecimiento modesto del PIB

En los últimos años, México se ha beneficiado de la estabilidad macroeconómica pero ha tenido un bajo crecimiento económico.

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El nuevo presidente enfrenta el desafío de acelerar el crecimiento económico para crear una prosperidad generalizada y evitar desequilibrios que puedan crear inestabilidad.

Esperamos que el PBI se expanda poco más de 2 por ciento en 2018 y a un ritmo similar durante 2019-2021 (o alrededor de 1 por ciento en base per cápita), asumiendo un crecimiento estable continuo en EU, una amplia continuidad en políticas económicas clave en México, y un aumento gradual de la inversión privada en el sector energético.

Crecimiento económico decepcionante

México ha emprendido más reformas estructurales que la mayoría de los países de mercados emergentes en los últimos años, pero su tasa de crecimiento ha sido decepcionante, en parte debido a factores no económicos.

El crecimiento del PIB ha promediado 2.2 por ciento anual en este siglo, o justo por encima de 1 por ciento per cápita, menor que la tasa en la mayoría de los mercados emergentes.

El desempeño deficiente refleja en parte el bajo crecimiento de la productividad laboral, que promedió solo 0.3 por ciento anual durante los últimos 10 años (aunque la tasa se ha acelerado desde 2013 a 0.9 por ciento).

Gran parte de la fuerza de trabajo trabaja en el sector informal, que paga salarios relativamente bajos.

El pobre crecimiento económico se refleja en una pobreza aún alta.

Los datos oficiales muestran que más de 53 millones de mexicanos viven en la pobreza (2016), frente a 49.5 millones de 2008.

Sin embargo, el número de personas que viven en la pobreza extrema cayó a 9.4 millones de 12.3 millones en el mismo período.

Empleo con baja remuneración

México ha tenido éxito en la creación de nuevos empleos en los últimos años (incluso en el sector formal), así como en la extensión de la atención médica y la educación básica a los pobres.

Pero los salarios reales aún no han vuelto a sus niveles de 2008 (a diferencia de la tasa de desempleo).

La crisis financiera mundial de 2008, que provocó una fuerte recesión en México, dejó un legado social pobre que contrasta con la impresionante capacidad de México para mantener la estabilidad económica.

Crecientes brechas regionales

El modesto desempeño económico de México se debe, en parte, a deficiencias económicas profundamente arraigadas y a una deficiente gobernanza en la parte sur del país.

La región sur de México ha sufrido un crecimiento económico negativo en los últimos tres años (con un promedio de -1.1 por ciento anual) mientras que la región norteña ha tenido un crecimiento de casi 3 por ciento en promedio, según los datos del gobierno.

Debilidades del sur

Los datos sobre la productividad muestran una divergencia similar.

Los estados del sur han tenido un crecimiento negativo de la productividad en los últimos años, lo que refleja la expansión del sector informal.

Los datos también indican que la producción manufacturera en el centro y norte de México está altamente correlacionada con dicha actividad en los Estados Unidos, mientras que la manufactura en el sur de México no lo está.

Gran parte del sur no ha logrado crear fuertes lazos comerciales y de inversión con EU, en comparación con el norte.

A nivel nacional, México ha disfrutado de una rápida creación de empleos desde 2014, pero casi ninguno en el sur.

El PIB de los estados del norte creció más de tres veces más rápido que los estados del sur durante este siglo.

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Impulso al sur del país

AMLO y Morena sondearon bien en los estados del sur de México en las recientes elecciones.

AMLO ha hablado sobre la necesidad de impulsar la creación de empleo en esa región y frenar la fuerte emigración de esta a otras partes del país, así como a EU.

La nueva administración probablemente anuncie iniciativas especiales para esa región.

Débil gobernabilidad compensa
los beneficios de la integración económica

Gran parte de la izquierda política en México se había opuesto al TLCAN cuando se propuso a principios de la década de 1990.

Hoy, el TLCAN se ha convertido en una parte integral de la economía mexicana, con un profundo impacto.

Ayudó a crear un sector manufacturero floreciente que se convirtió en un poderoso motor de crecimiento durante muchos años.

La creciente integración económica a través del comercio y la inversión transformó gran parte del norte y el centro de México en una base de fabricación mundial, creando puestos de trabajo bien remunerados y ayudando a construir una clase media.

Importancia del comercio exterior

El comercio internacional se ha vuelto cada vez más importante para la economía mexicana (ver cuadro 3).

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El comercio total (exportaciones más importaciones) alcanzó casi 78 por ciento del PIB en 2017, frente a menos de 31 por ciento en 1994 (cuando México entró en el TLCAN).

México tiene la mayor exposición al comercio de los tres países del TLCAN.

Limitaciones al desempeño económico

Las debilidades institucionales y económicas internas han limitado el desempeño económico de México, a pesar de la integración exitosa con la economía más grande del mundo.

El país tiene una clasificación deficiente en las encuestas internacionales sobre corrupción y gobernabilidad.

La calidad de la educación proporcionada por el gobierno es pobre, según las encuestas internacionales, a pesar del considerable gasto público en educación.

Eso, a su vez, limita la capacidad de México para prosperar mediante la creación de una fuerza de trabajo más capacitada.

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Debilidad de las instituciones públicas

Muchos mexicanos perciben que su país sufre la capacidad comparativamente débil de las instituciones públicas (como los tribunales, las autoridades electorales, la policía, los fiscales y los ministerios del gobierno) para resolver problemas y manejar conflictos.

Como resultado, hay una impresión de injusticia arraigada y arbitrariedad en la vida pública, decisiones gubernamentales y decisiones legales y regulatorias.

Tales percepciones contribuyeron, en parte, a la derrota del PRI titular y sus candidatos en las recientes elecciones.

Impacto de las percepciones

El impacto de tales percepciones negativas, así como de la corrupción, crea un costo económico a través de una menor inversión y consumo, lo que refleja menos certidumbre y una menor confianza del público.

No será fácil para la próxima administración abordar las causas de tales percepciones.

La gran importancia del TLCAN

Uno de los principales problemas que enfrenta la nueva administración es la conclusión de la renegociación del TLCAN.

El destino del TLCAN tendrá un gran impacto en la política y la economía mexicanas.

El TLCAN es más que un acuerdo comercial. Impone reglas, prácticas e instituciones que dan forma al comercio, la inversión, las políticas económicas y la política interna.

Un posible retroceso del TLCAN tendría un impacto económico y, hasta cierto punto, político en México, dado el papel histórico del acuerdo comercial en los esfuerzos de modernización de ese país.

Ancla institucional

Para México, a diferencia de EU y Canadá, el TLCAN ha servido como un ancla institucional que mantiene la confianza y la estabilidad de los inversionistas.

El TLCAN obligó a México a incorporar muchas políticas en un tratado internacional, aislándolas así de los cambios políticos internos.

Aseguró a los inversionistas (tanto mexicanos como extranjeros) que disfrutarían de continuidad política y un mejor clima de negocios en un segmento de la economía mexicana que en el resto.

El TLCAN creó nuevas “reglas del juego”, que eran esenciales para atraer inversiones y crear empleos.

Un retiro potencial

Sin embargo, un retiro potencial del TLCAN hoy no significaría regresar al México de 1994.

México ahora tiene un sistema político más abierto y competitivo, con mayor debate y dispersión del poder político.

Sus líderes políticos tienen menos poder discrecional para tomar decisiones que en el pasado.

Además, su economía se ha beneficiado de una reforma sustancial en sectores clave, como las telecomunicaciones, la electricidad, las finanzas y la energía.

Independientemente del destino del TLCAN, la nueva administración se enfrenta al desafío de modernizar las reglas del juego económico y político en México en un entorno cada vez más difícil.

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Cambios principales en el sistema político

México pronto tendrá un nuevo presidente con un fuerte mandato electoral frente a partidos de oposición debilitados.

La elección de AMLO representa un cambio más grande en la política mexicana que los resultados de las dos últimas elecciones nacionales (2006 y 2012), cuando la presidencia alternó entre el PRI y el PAN.

Cambios significativos

AMLO se opuso a muchos elementos del consenso sobre políticas económicas entre el PRI y el PAN durante las últimas dos décadas, creando más incertidumbre sobre las políticas económicas futuras.

Además, tanto el PRI como, en menor medida, el PAN han sido debilitados por los recientes resultados electorales, lo que presagia cambios significativos en la evolución de la política mexicana.

Líder fuerte

El partido de AMLO, Morena, es nuevo y se centra en un líder fuerte.

Queda por ver si crece raíces institucionales más profundas y evoluciona hacia una organización más fuerte y menos dependiente de su líder fundador.

Al igual que el PRI de años anteriores, AMLO ha abierto Morena a muchos grupos e individuos diferentes que a veces difieren en los problemas.

Sin embargo, a diferencia del PRI, hoy Morena carece de un marco institucional para administrar a todos los grupos diversos de una manera sofisticada, equilibrando sus intereses mientras se mantiene la unidad política.

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Fin del PRI dominante

El PRI dominante desde hace mucho tiempo pudo mantener su fortaleza y su papel nacional a pesar de perder la presidencia en 2000 (el PAN ejerció la presidencia de México durante 2000-2012 antes de que el PRI lo recuperara en 2012), en parte porque gobernaba la mayoría de los 32 estados de México, incluidos los más populosos.

Ahora, el partido ha perdido la presidencia (con el porcentaje de votos más bajo en su historia) y se ha debilitado aún más a nivel local.

Por otra parte, se enfrenta a un rival resurgente, Morena, cuya orientación política y el éxito electoral reciente pueden atraer algunos elementos de la izquierda política aún dentro del PRI.

Con menos gobiernos bajo su dominio, el partido político dominante de México puede perder recursos y aún más miembros.

Debilidades y fortalezas del PAN

El PAN tiene una forma más saludable que el PRI, pero sigue dividido internamente y puede sufrir más conflictos internos.

Sus dos mandatos en el poder a través de la presidencia y sus últimos seis años fuera del poder a federal han debilitado sus amarras ideológicas y su identidad una vez distinta.

Sin embargo, PAN sigue siendo fuerte localmente, tanto en los gobiernos estatales como municipales.

Agotamiento del PRD

El pobre desempeño electoral del PRD, junto con su afinidad ideológica con Morena, puede impulsar a una mayor cantidad de miembros ya de por sí agotados a abandonar el partido, probablemente cambiando a Morena.

El advenimiento de un nuevo presidente con un fuerte mandato electoral para el cambio, y las fortunas cambiantes de los partidos políticos de México, puede resultar en cambios sustanciales en el panorama político del país.

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