Proyecto de Infraestructura, un caos carretero

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En un accidentado sendero se ha convertido el programa de infraestructura y modernización carretera de la administración de Felipe Calderón. Proyectos cancelados, suspendidos o atrasados, están a la orden del día. El saldo: un millonario subejercicio presupuestal y fuentes de empleo a cuentagotas.

El programa de infraestructura carretera promovido por Felipe Calderón Hinojosa como uno de los ejes centrales de su gobierno naufraga por la mala administración, deficiente planeación y negligente ejecución de los proyectos en la Dirección General de Carreteras, detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al auditar el manejo de recursos públicos y el desempeño de esa área de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

El Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 del Gobierno Federal plantea incrementar la cobertura, calidad y competitividad de la infraestructura en México, para ubicarlo entre los 30 países líderes en infraestructura. Actualmente ocupa la posición 64. Bajo este argumento se determinó ampliar la gama de fuentes de financiamiento y de formas de participación público-privada, “para alentar el desarrollo de infraestructura carretera de cuota y libre”.

Con este esquema, supuestamente se “elevaría la calidad del servicio ofrecido a los usuarios, mejorarían las condiciones físicas de las carreteras, generaría un importante número de empleos directos e indirectos, modernizarían la red carretera y la conectividad, brindando continuidad a la circulación a través de la construcción de obras que permitieran mejorar los accesos a regiones, ciudades, puertos y fronteras”.

El proyecto implicaba que la SCT estableciera los mecanismos para garantizar que las obras se desarrollaran en tiempo y forma, lo que implicaba que debían considerar la planeación, presupuestación, contratación y ejecución para que cada proyecto aprobado fuera el de mayor rentabilidad social y económica.

Se definieron 100 proyectos estratégicos agrupados en tres subprogramas: Modernización Estratégica de la Red, Carreteras Interestatales y Libramiento y Accesos. Se presupuestó también que, en 2008, se destinarían 3 mil 138 millones de pesos “para ampliar la cobertura y calidad de los servicios”.

El Programa para la Modernización Estratégica de 9 mil 23 kilómetros de la Red contempla una inversión de 126 mil 569 millones de pesos, de los cuales 73 mil 76 millones de pesos corresponden a inversión federal; 21 mil 303 millones de pesos, a concesiones, y 32 mil 190 millones de pesos, al aprovechamiento de activos.

Para la ejecución de los Proyectos de Infraestructura Económica de Carreteras, los 31 Centros SCT del país recibieron en 2008 un presupuesto de 18 mil 08 millones de pesos. Ninguno de ellos cumplió a cabalidad con sus proyectos. La auditoría detectó desvío de recursos en todos los centros, además de numerosas irregularidades administrativas y fiscales que impactaron 233 proyectos.

En 38 obras hubo reducción de recursos; en cinco, los recursos fueron transferidos a otros proyectos que no tenían relación alguna; en dos proyectos, los recursos se transfirieron para otras obras del Centro SCT. Las cancelaciones y suspensiones están relacionadas directamente con deficiencias administrativas: en nueve proyectos, los funcionarios de la SCT no tenían siquiera los elementos básicos para la realización de la obra, como los estudios de factibilidad, proyectos ejecutivos, la liberación de los derechos de vía y demás requisitos. Veinte proyectos no estaban registrados en la cartera autorizada por la SHCP.

Entre las deficiencias de carácter administrativo, destaca que los recursos de 14 proyectos se etiquetaron de manera incorrecta; cuatro obras carreteras se suspendieron porque no se obtuvieron los derechos de vía; en tres no se tuvieron los permisos por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Las obras que si se iniciaron no estuvieron exentas de deficiencias: en ocho proyectos carreteros existieron atrasos imputables a las empresas contratistas; en 11 carreteras, el monto de concurso resultó menor que lo presupuestado.

Las irregulares presupuestales y desvíos de recursos afectaron 71 proyectos carreteros, ya que los recursos que estaban destinados para éstos se emplearon para finiquitos y ajuste de costos en otras obras. Afectaron también 12 proyectos en los cuales su presupuesto se transfirió a la Oficialía Mayor.

Todo ello implicó, según la ASF, violaciones a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y el Reglamento Interior de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por parte de los funcionarios adscritos a la subsecretaría de Infraestructura de la SCT.

A lo largo y ancho del país, de Baja California a Yucatán, hay carreteras que llevan meses en espera de que en ellas se coloque la primera piedra, otras que fueron suspendidas sin visos del día en que se podrán trasegar. La explicación la encontró la ASF en su revisión a los Proyectos de Infraestructura Económica de Carreteras: la deficiente administración que impera en cada centro SCT del país.

Rezago por negligencia

A propósito del subejercicio en la SCT, el diputado Pablo Escudero Morales, del Partido Verde Ecologista de México, dice que la afectación es para la población en su conjunto, pues además “del aumento en el cobro de los impuestos, la población atestigua cómo el gasto público es ejercido de manera incompleta e irresponsable”.

El impacto social que el deficiente desempeño de los funcionarios de la SCT ha tenido en el rubro carretero se traduce en la pérdida de fuentes de empleo y el rezago en ciudades y pueblos de todas las entidades del país de vías de comunicación medulares.

La CMIC registra que, en 2009, el sector perdió 185 mil empleos por la falta de aplicación de los recursos en el rubro carretero.

La infraestructura es fundamental para determinar los costos de acceso a los mercados, tanto de productos como de insumos, así como para proporcionar los servicios básicos en beneficio de la población y de las actividades productivas. Contribuye al desarrollo social, incrementa la competitividad de la economía nacional y crea fuentes de empleo.

México invierte, en promedio, el 2 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en infraestructura, en comparación con países como Chile, que invierte el 5 por ciento, o China que destina el 9 por ciento.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos señala que México debe destinar por lo menos el 3.2 por ciento de su PIB a la infraestructura para elevar la competitividad del país, pues una estructura deficiente puede afectar el crecimiento de una economía hasta el 5 por ciento, es decir, se determinante para que la economía de un país crezca.

Actualmente, México se ubica en el séptimo lugar a nivel regional en infraestructura carretera. La competitividad de esta infraestructura lo ubica en el número 64 entre 125 países considerados por el Foro Económico Mundial, posición que lo coloca incluso por debajo de países más pobres de Centroamérica, como El Salvador, que ocupa el sitio número 58 en infraestructura.

El Plan Nacional de Infraestructura planteaba colocar a México en 2012 entre los 30 países líderes en infraestructura, con proyectos estelares como el de construcción y modernización carretera. A menos de dos años de que la fecha meta nos alcance, la auditoría de la ASF a dichos programas indica que difícilmente se cumplirá dicho fin.

La auditoría evidencia que las asignaciones presupuestales para los proyectos carreteros del Plan Nacional de Desarrollo se han hecho sin que se tenga, en numerosos casos, ni siquiera los estudios de viabilidad. Refleja también que la negligencia en el desempeño de los funcionarios adscritos a los centros SCT se ha convertido en el talón de Aquiles de la secretaría que encabeza Juan Francisco Molinar Horcasitas.

Ante el evidente caos administrativo y de manejo presupuestal, la ASF pidió a la SHCP desarrollar los mecanismos de control para asegurarse de que en la conformación final del Presupuesto de Egresos de la Federación de la SCT “se incluyan únicamente los proyectos de infraestructura carretera que cuenten invariablemente con los elementos suficientes y necesarios para garantizar la ejecución de las obras, y así evitar la transferencia de recursos y los subejercicios”.

El millonario subejercicio en el rubro carretero es un tema de primer orden para la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que en enero pasado, durante la Inauguración de la Expo Construye CMIC, en voz de su presidente, José Eduardo Correa Abreu, alertó al gobierno federal de que la burocracia le estaba ganando a la inversión.


*En el Plan Nacional de Desarrollo se pretende ubicar a México entre los 30 países con mejor infraestructura en el mundo. Hoy se encuentra en el lugar 64.

* Las irregulares presupuestales y desvíos de recursos han 71 proyectos carreteros, según la Auditoría Superior de la Federación.

* La negligencia en el desempeño de los funcionarios adscritos a los centros SCT se ha convertido en el talón de Aquiles de la secretaría que encabeza Juan Francisco Molinar Horcasitas.

*La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción ya alertó al gobierno federal de que la burocracia le está ganando a la inversión.

* La OCDE señala que México debe destinar por lo menos el 3.2 por ciento de su PIB a la infraestructura para elevar la competitividad del país; hoy, México destina 2% a este rubro.

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