Los números del erario van bien en términos de ingresos mensuales: en agosto pasado, las entradas del gobierno federal exhibieron un aumento de 29% respecto a julio, al sumar 510.2 mil millones de pesos (mmdp), pero si se compara contra mayo, el incremento es aún mayor, de 56%, mientras que un mes después, en junio, volvieron a crecer, esta vez en 25.4%.

En la foto completa, de enero a agosto los ingresos totales del gobierno sumaron 2 billones 757.5 mmdp, es decir, 0.1% por debajo del monto que fue aprobado a principios de 2020, con una disminución real de 0.5%. Si se voltea a ver las cifras del mismo periodo de 2018, con la anterior administración federal, la reducción es de -1.5%, mientas que el ejercicio del nuevo gobierno en pleno, entre enero y agosto de 2019, hubo un retroceso de -7.9%

Las cifras publicadas en agosto de 2020 hacen evidente el deterioro de la economía mexicana y las finanzas públicas: estancamiento en la recaudación tributaria, menores ingresos petroleros, mayor gasto programable, déficit público en aumento y mayor nivel de deuda como porcentaje del PIB”, dijo el think tank experto en el análisis del presupuesto público, México Evalúa.

Los ingresos presupuestarios del gobierno acumularon hasta agosto pasado tres caídas consecutivas en periodos similares comparables, algo no registrado desde hace una década, cuando en medio de la crisis financiera mundial, los ingresos del gobierno mexicano mostraron un declive de –12.4%.

Las entradas derivadas del petróleo, que en el pasado llegaron a representar casi la mitad de las entradas del gobierno federal, y que ahora rondan en un 9% de participación, tampoco han mostrado buenos números. A un mercado en desaceleración hubo que sumar la pandemia y sus efectos en la economía global, golpeando el desempeño del mercado internacional de petróleo.

Hasta agosto, los ingresos petroleros mostraron un desplome de cerca de53%, lo que se vio parcialmente compensando por el desempeño de los ingresos no petroleros, los cuales incrementaron 6% contra el ejercicio enero-agosto de 2019, apoyados principalmente por el repunte de los ingresos no tributarios, los cuales escalaron casi un 84%.

Un hallazgo que vale la pena destacar es que desde 2015 se observa una menor dependencia de los ingresos petroleros en las finanzas públicas, destacó en su análisis México Evalúa.

Así, éstos pasaron de tener un peso del 30% del total de las entradas del Sector Público hace 5 años, a 9.9% durante el periodo enero-agosto de 2020.

Desde el 2015, reconoció el think tank, los ingresos tributarios, como el ISR, el IVA o el IEPS han ido ganando terreno.

Los ingresos no tributarios y no petroleros, por su parte, superaron en más de 211% su meta en agosto. Sin embargo, estos excedentes no alcanzaron a compensar los faltantes de los ingresos petroleros y en la recaudación, alertó México Evalúa.

¿Y el gasto?

Hasta agosto pasado, el gasto neto del Sector Público ascendió a 3 billones 806 mmdp, donde el gobierno acumula un subejercicio por 250.4 mmdp.

De los 48 ramos en los que se distribuye el gasto, 36 de ellos gastaron menos de lo previsto.

Hallazgos

Uno de los sucesos a destacar en periodos recientes son los sobre ejercicios de la Secretaría de Economía, que gastó 993.6% más de lo planeado.

El aumento inusual en el gasto de esta dependencia ha tenido su origen en los presupuestos destinados al Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares, el cual se registra como inversión física.

“Hasta agosto ha ocasionado que la inversión física distinta de Pemex aumente 11.6%, o en 27.9 mmdp, con respecto al año anterior”. En el mismo lapso, la inversión física total del gobierno aumentó 9%.

Reiteramos: es un error considerar como inversión los préstamos que no financiarán la creación de activos fijos o bienes duraderos”, alertó la firma.

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