El Coronavirus SAR II que amenaza al mundo llegará a México y las autoridades de la Secretaría de Salud trabajan desde hace más de un mes en los protocolos de actuación para evitar una crisis sanitaria ahora que se desmanteló la operación del Seguro Popular y se modifica el esquema de compra consolidada de medicamentos.

El Coronavirus nace en Wogan, China. Entre diciembre y enero, el número de caso ha tenido una expansión explosiva. Ahora preocupa su evolución porque ha duplicado su frecuencia de contagios cada semana. El gobierno de China cerró por completo una provincia para tratar de controlarlo; impidió el acceso por cualquier medio. Ni por tren o avión era posible ingresar o salir a la zona de cuarentena. Sin embargo, el virus que ya se conoce como COVI-19 llegó a Japón; se ubicó en pasajeros de algunos cruceros y llegó al continente americano, a Canadá, a Estados Unidos y recientemente a Brasil.

El mayor impacto por enfermedades respiratorios se presentó entre 1918 y 1920 con la Gripe Española que causó más de 40 millones de muertes en todo el mundo. Los sistemas de salud han evolucionado y el entorno del Coronavirus SAR II está muy lejos del escenario sanitario en Europa y Asia durante la Primera Guerra Mundial. Al virus de la influenza en esa época se le considera como el gran vencedor de esa contienda bélica.

En México, la Secretaría de Salud a través de la Coordinación Nacional de Institutos de Salud y Alta Especialidad impulsa acciones y algunas líneas de información que resulta importante conocer:

  1. El Coronavirus, un problema real. Cuando se habla del riesgo de que se convierta en una pandemia, se debe aceptar que el problema existe.
  2. Ente el 15 y el 20% de los casos pueden convertirse en graves. Su tasa de letalidad es de 2 a 3% entre los casos detectados. Es bajo, pero entre más se contagie más número de personas resultará afectada y, eventualmente, se presentarán más casos graves. Los casos detectados son la punta del iceberg porque muchos casos son asintomáticos o con leves síntomas que generan la creencia de que no se debe visitar al médico. No se sabe de qué tamaño es esta población a partir de la experiencia de otras enfermedades respiratorias que se transmiten por vía respiratoria, con el estornudo, con la tos.
  3. Los médicos tienen la esperanza que el índice de mortalidad sea menor porque no se conoce la franja de asintomáticos y el comportamiento de gripe leve en muchos pacientes. La letalidad de la influencia estacional es de 0.2, 0.3%.
  4. Sí llegará a México. Es inevitable. Ningún país del mundo podrá aislarse de esta amenaza, pero la Secretaría de Salud asegura que cuenta con estrategia para responder a partir del intercambio de información con la Organización Mundial de la Salud y el Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos que opera en Atlanta. Allí se han establecido los lineamientos y estrategias que cada país debe adaptar para la atención que se dará a este problema dependiendo de la economía local y el desarrollo de sus sistemas de salud.
  5. Hasta ahora, no hay tratamiento para el Coronavirus. No existe un tratamiento. No puede tratarse con medicamentos como Tamiflu. Hay propuestas de tratamiento que están en estudio, pero en este momento no existe, no hay evidencia científica de que un tratamiento sea capaz de controlarlo. Los médicos aseguran que se trata como una gripe, pero siempre alerta de que su evolución no se complique. “Se cura exactamente igual que una gripe”. Sin embargo, la recomendación es la misma que cuando se presentó el virus H1N1 o gripe aviar: lavado de manos, evitar concentraciones y reducir contacto físico. “A un metro de distancia de personas que muestren síntomas de gripe”. Parece radical. Lo es, pero hasta ahora es la única alternativa. Lavar a conciencia las manos durante 18 segundos y usar alcohol puede hacer la diferencia como sucedió hace más de una década.
  6. Ha faltado información. Sí. La Dirección de Promoción de la Salud debería ya estar informando sobre las estrategias para hacer frente a esta amenaza.
  7. Ante esta situación, se han integrado tres unidades de trabajo de las Coordinación de Institutos de Salud de Alta Especialidad:
  • El equipo de diagnóstico y evolución viral. Define los métodos para diagnosticar de manera temprana al coronavirus. Con la evolución se tiene la secuencia para saber qué tanto va cambiando el virus conforme se establecen las diferentes generaciones de transmisión.
  • El equipo de control de infecciones y bioseguridad. Previene entre el personal de salud que una persona con infección por Coronavirus no transmita su virus ni al personal de salud ni a otros pacientes.
  • El equipo de áreas críticas. Coordina las áreas de urgencias y terapia intensiva en un hospital. Se espera ya la extensión, de ser necesario, de las áreas de atención de urgencias de los grandes institutos de salud del país como Nutrición, considerado el mejor hospital de alta especialidad del país.

 

8. La estrategia para hacer frente a COVI-19 involucra a 49 coordinadores en el sector salud que controlan grupos de trabajo que dependen del Subcomité de Enfermedades Emergentes. En estos comités están representados el IMSS, el ISSSTE, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Salud del Estado de México, de la Ciudad de México. También está representada la Asociación de Hospitales Privados de la Ciudad de México, los laboratorios de análisis clínicos, así como la Asociación de Farmacias. La participación de este gremio resulta muy importante porque sus locales cuentan con ubicaciones estratégicas, lo que se aprovechará para dar información sobre las medidas de prevención ante el eventual contagio. En las farmacias pasan diariamente 24 millones de personas. La UNAM también estará representada para aportar su experiencia académica.

9. No se aspira a controlar sino a mitigar. A través de la detección de los casos y el aislamiento se podrán ubicar los posibles vectores de contagio y la trazabilidad ante su poder de transmisión. SAR en 2004 tenía un potencial de transmisión de persona a persona muy bajo y por ello no trascendió. Se controló en ocho meses y el número de decesos fue de 700 personas. El MERS (Middle East Respiratory Syndrome) tuvo una mortalidad de entre el 35 y 26 por ciento de los afectados; sin embargo, su capacidad de contagio era muy bajo.

10. Se han desarrollado 10 reuniones entre los equipos y grupos de trabajo de la Secretaría de Salud dirigidas a prepararse. El tiempo se acaba y ya se dio la indicación en el sector salud de tomar medidas frente a eventuales contagios. En el Hospital General se atendió el caso de un mexicano que llegó de China y resultó sin contagio. La reconversión hospitalaria será un hecho. Se incrementará la capacidad para atender más pacientes. Entre Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y el Instituto de Nutrición, prodían habilitar hasta 100 camas para atender emergencias.

 

 

 

 

 

 

 

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