La elevada preponderancia de la informalidad y su baja productividad explican en gran medida atraso y la falta de crecimiento del conjunto de la economía mexicana, señala Citibanamex.

En una nota especial, los analistas del grupo financiero, encuentra que las diferencias entre el norte y sur del país, el empleo informal corresponde a la población con menor nivel de educación, y consecuentemente se ubiquen en los niveles de menor ingreso.

Por lo tanto, la baja productividad de la informalidad representa un lastre que considera como una “problemática urgente” para el país, señala el análisis.

De hecho, existe entre la formalidad y la informalidad una asimetría que califican como perniciosa. Se reproduce la nota completa.

Informalidad versus formalidad: asimetría perniciosa

EL PROBLEMA DE LA DEFINICIÓN

mejora economía. Revista FortunaDebido a su naturaleza heterogénea y/o multidimensional, lograr una definición única y precisa de informalidad es una tarea complicada. Los investigadores y los encargados de formular políticas suelen centrarse en una definición particular de informalidad basada en un aspecto específico de que les interesa analizar.

Por ejemplo, Schneider et al. (2010) definen la economía informal como “una producción legal de bienes y servicios, que si bien se destina al mercado, se oculta deliberadamente a las autoridades públicas para evitar el pago de impuestos, las contribuciones a la seguridad social y cumplir con las obligaciones/requisitos legales y las normas del mercado”1. Loayza et al. (2009) adoptan la definición según la cual “la economía informal es el conjunto de empresas, trabajadores y actividades que operan fuera de los marcos legales y regulatorios”2.

Asumimos en concordancia con el Banco Mundial que “la informalidad es un concepto multidimensional, porque los agentes interactúan con el Estado a lo largo de algunas dimensiones y no de otras, generando una importante zona de indefinición entre los extremos del cumplimiento y el incumplimiento totales”3.

Una de las dimensiones más importantes de la economía informal es el empleo.

Se refiere al trabajo por cuenta propia y al empleo precario en empresas formales y en empresas que carecen de registro.

Una característica distintiva de este tipo de empleo es la falta de cobertura de seguridad social y otros beneficios relacionados aplicables al empleo formal.

Por lo tanto, el empleo en el sector informal tiende a ser altamente vulnerable, e incluso, precario.

Empleos informales, no calificados en su mayoría

Los empleos informales son en su mayoría no calificados y operan en trabajos de baja productividad, en actividades marginales, de pequeña escala y con frecuencia basadas en los ingresos familiares.

Se trata en general, de trabajadores por cuenta propia o asalariados en empresas pequeñas sin un contrato firmado que cumpla con las regulaciones laborales, y sin acceso a la protección de la salud y el desempleo y sin ahorro para la vejez.

Laboralmente vulnerables

Cabe destacar que los trabajadores informales constituyen la fuerza laboral ubicada en las empresas del sector informal (como empleadores o como asalariados/subordinados o trabajadores sin paga), o bien, en empresas del sector formal (pero que son laboralmente vulnerables por falta de prestaciones), o que operan a partir de los recursos de los hogares, así como los que laboran en el sector agrícola de subsistencia (de acuerdo con la definición de Inegi).

Empresas del sector informal

Otra gran dimensión de la economía informal son las empresas del sector informal.

Esta definición está fuertemente influida por el criterio de tamaño.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, una empresa informal se define como una unidad económica no registrada, donde el propietario es un individuo o un hogar cuyo capital no es separable del de la empresa, y para el cual, no existe una contabilidad confiable (OIT, 2002).

Sin embargo, los criterios de tamaño, registro oficial, pago de impuestos, etc. no son lo suficientemente sólidos como para marcar una diferenciación clara entre las empresas del sector formal e informal.

Amalgama heterogénea

En consecuencia, el sector informal parece ser una amalgama de situaciones definidas que se combinan para determinar el nivel de cada empresa y/o trabajador en la escala de la informalidad.

Es decir, hay un continuo de distintos grados de informalidad/formalidad que se definen en función de diferentes características tales como la naturaleza del registro (o no registro) de las empresas, el pago de impuestos, la estructura de gestión, los arreglos contractuales con los empleados, la orientación del mercado, entre otros.

Si bien puede parecer complicado lograr una de definición concreta de informalidad a partir de estos criterios, puede ser útil para formular recomendaciones de política a partir del conocimiento de la heterogeneidad entre las empresas informales.

Por ejemplo, las empresas con mayores niveles de informalidad, probablemente necesitan más servicios de apoyo empresarial formal, como el financiamiento, promociones de diversa índole a la contratación, mientras que los menos informales quizá sean los mejores candidatos para la aplicación de programas del registro o imposición formal.

Informalidad laboral

Atendiendo a la disponibilidad de la información que se produce en México, básicamente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el alcance de la misma, la definición de la informalidad laboral se circunscribe al cálculo propio del indicador de la Tasa de Informalidad laboral.

“Proporción de la población ocupada que comprende a la suma, sin duplicar, de los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo”.

Como un subconjunto de esta población se ubican los trabajadores informales que laboran dentro del sector informal cuya tasa se define como:

“Proporción de la población ocupada que trabaja para una unidad económica no agropecuaria que opera a partir de los recursos del hogar, pero sin constituirse como empresa, de modo que los ingresos, los materiales y equipos que se utilizan para el negocio no son independientes y/o distinguibles de los del propio hogar. Esta tasa se calcula teniendo como referente (denominador) a la población ocupada total.”

Economía informal

De forma sintética, podemos definir la economía informal como aquél segmento de la economía que incluye toda la producción legal4 de bienes y servicios basada en el mercado que se oculta deliberadamente a las autoridades públicas por alguna(s) de las siguientes razones:

  1. Evitar el pago de impuestos,
  2. Evitar el pago de contribuciones a la seguridad social,
  3. Evitar el cumplimiento de normas legales del mercado de trabajo, como el pago del salario mínimo, horas laborales máximas, normas de seguridad, entre otras, y
  4. Evitar cumplir con ciertos procedimientos administrativos, como completar cuestionarios estadísticos u otras formas administrativas.

Por lo tanto, la economía informal no está, como regla general, regulada por las instituciones de una sociedad en uno o varios aspectos arriba mencionados.

Los participantes de los sectores informales evitan la carga de impuestos y regulaciones, pero al mismo tiempo, no tienen la oportunidad de utilizar completamente la protección y los servicios que proporcionan la ley y el Estado.

Esto, por ejemplo, en el caso del beneficio de la seguridad social, es muy importante pues la vulnerabilidad de los trabajadores es mucho más acentuada5.

Empleo en el sector informal

Bajo estas definiciones y con base en la cobertura de la estadística oficial, ubicamos el Empleo Informal en el Sector Informal en:

  • Autoempleo: trabajadores por cuenta propia.
  • Familiares auxiliares no remunerados.
  • Empleadores y asalariados en empresas no registradas.

El resto, denominado Otro Empleo Informal que como la definición del Inegi arriba citada corresponde a los asalariados/subordinados sin protección social en empresas formales en:

  • Trabajadores familiares auxiliares en empresas registradas sin protección social.
  • Asalariados/subordinados sin protección social en empresas formales.
  • Asalariados domésticos sin protección social.
  • Como un tercer grupo de la economía informal definimos la Empresa o Unidad Económica Informal:
  • No están registradas ante las autoridades (fiscal, laboral, entre otras) y no tienen una contabilidad separada y/o espacio físico del negocio respecto a la casa-habitación y no brindan seguridad social a su personal.
DIMENSIÓN DE LA INFORMALIDAD EN MÉXICO

Tomando como base la estadística generada por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Inegi, en donde periódicamente se publica tanto la Tasa de Informalidad Laboral como la Tasa de Ocupación en el Sector Informal (empleo informal en el sector informal), tenemos que la primera durante 2017 ascendió a 57 por ciento del personal ocupado (PO), es decir, de los 52.9 millones de personas que trabajan en México, 30.2 millones se ubicaron en el sector informal.

En su interior, 14.2 millones fueron trabajadores informales que trabajaron en el sector informal y 15.9 millones se ubicaron en otros informales (gráfica 1); es decir, la mayoría de la población ocupada está en la informalidad, dividida de forma casi igual entre los que están en “el sector informal” y los que son “otros informales”.

Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

Baja del peso de la informalidad en la economía

Como tendencia, es clara la trayectoria a la baja del peso de la informalidad en el empleo a partir del año 2013 –año en que se fortalecieron los programas de formalización–, la tasa de informalidad laboral disminuyó desde 60 por ciento de la PO (gráfica 2).

No obstante, este ritmo de descenso ha sido insuficiente para disminuir el número de personas que trabajan en la informalidad pues el empleo ha crecido a una tasa mayor que la disminución de la tasa de informalidad (gráfica 3)6.

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En paralelo, la economía informal también ha disminuido -aunque en menor medida que el peso del empleo- su peso en la producción nacional de bienes y servicios.

Bajo las estadísticas oficiales del Inegi, como porcentaje del PIB, la producción de la economía informal pasó de representar 23.4 por ciento en el 2012 a 22.6 por ciento en el 2017 (gráfica 4).

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ALGUNAS COMPARACIONES INTERNACIONALES

La informalidad no representa un problema de México exclusivamente, por el contrario, constituye un fenómeno extendido en toda la economía mundial.

Para efectos de una comparación consistente y homogénea con diversas regiones y países tomamos los parámetros de informalidad del estudio Schneider et al. (2010) realizado para 162 países para el periodo 1999-2007.

La gráfica 5 apunta el peso de la economía informal para el mundo y sus grandes regiones.

Cabe anotar que bajo la metodología de Schneider el peso de la economía informal en México se estima en 30 por ciento del PIB para el promedio del periodo 1999-2007.

En dicho estudio –tomando el promedio aritmético de todas las naciones–, la participación del sector informal es similar al del promedio mundial y está por debajo de los niveles de Latinoamérica (son los más altos a nivel global) y representa más del doble del peso que tiene la informalidad en el conjunto de las economías de la OECD (los más bajos del mundo).

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Relación ingreso-peso de la economía informal

Puede suponerse que existe una relación inversa entre nivel de ingreso y peso de la economía informal.

Aseveración que puede corroborarse incluso si consideramos solamente el espectro de países latinoamericanos.

La gráfica 6 ilustra la relación entre el tamaño de la economía informal -medida como porcentaje del PIB- y el PIB per cápita.

Se observa que, el peso de la informalidad en México dentro de los países de Latinoamérica es relativamente elevado al considerar la relación media entre los niveles de vida de la región y el peso de la informalidad en las economías.

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Continuando con las comparaciones internacionales, tomamos la relación entre el peso del empleo informal como proporción del empleo total y el nivel de PIB per cápita.

Se observa en primer lugar (gráfica 7) que también existe una relación inversa entre el peso del empleo informal y el nivel de vida.

Asimismo, el peso del empleo informal en México (57 por ciento de la PO), es relativamente elevado al considerar la relación media entre los niveles de vida de la muestra de países (dominada por los de Latinoamérica) y el peso del empleo en la informalidad.

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PERFIL DE LA ECONOMÍA FORMAL E INFORMAL EN MÉXICO

La estructura del sector informal refleja una de las problemáticas más urgentes para el país.

Particularmente, si consideramos la configuración del empleo formal e informal tomando cinco elementos base como son el nivel ingreso, edad, nivel de educación, posición en el trabajo y tamaño de la empresa dónde laboran, podemos caracterizar de manera más clara las diferencias entre la estructura del empleo formal y la del informal.

El cuadro 1 y el conjunto de gráficas de la 8 a la 12 consolidan la información para las cinco variables consideradas.

En términos generales destacan las siguientes características entre ambos tipos de empleo:

Rango de edad

Clasificada la población por rango de edad, en todos los rangos es mayor el trabajo informal frente al formal.

Es en los trabajadores más jóvenes y en los más viejos donde la prevalencia de la informalidad es mayor.

Niveles de educación

Considerando los niveles de educación en la población ocupada, existe una relación inversa entre informalidad y nivel de educación: 77.7 por ciento de los trabajadores informales tiene hasta nivel secundaria mientras que 22.3 por ciento cuenta con educación media superior o superior.

En tanto que en el sector formal la estructura es inversa, 22 por ciento tiene como máximo educación secundaria y 78 por ciento cuenta con educación media o superior.

Posición en el trabajo

Considerando la posición en el trabajo se observa un predominio de la población ocupada formal entre los trabajadores subordinados ya que 86 por ciento de la población ocupada del sector formal son trabajadores subordinados, mientras que dentro de la población ocupada en la informalidad sólo 55 por ciento son trabajadores subordinados.

La preponderancia del empleo formal se mantiene en los empleadores, aunque de forma más moderada, ya que representan 6.6 por ciento del empleo en la formalidad, mientras que en el correspondiente a la informalidad es casi la mitad, 3.3 por ciento.

Un caso inverso se da con trabajadores por cuenta propia, donde la informalidad representa 33.6 por ciento del empleo en este segmento, en tanto que en el empleo formal sólo cubren el 7.0 por ciento.

Tamaño de la empresa

Tomando el tamaño de empresa, también se perfila una relación inversa entre esta variable y el grado de informalidad.

La mayor parte de población ocupada del sector formal (70 por ciento) se encuentra en las empresas donde trabajan 16 personas o más, mientras que en este segmento la economía informal sólo incorpora el 8 por ciento del empleo.

Por el contrario, la población ocupada del sector informal está altamente concentrada (más del 79 por ciento) en unidades productivas muy pequeñas, de hasta 5 personas, en tanto que el sector formal sólo incorpora el 16 por ciento.

Aunque no es concluyente la relación entre informalidad y microempresas, el 87 por ciento de la población ocupada que trabaja en estas últimas (5 personas o menos) está en la informalidad.

Precariedad del trabajo informal

La precariedad del trabajo informal es manifiesta al ver la composición del empleo por segmento informal/formal, nivel de ingreso y edad.

Si consideramos que del total de los empleos en personas entre 15 y 29 años y mayores a 60 años (13.4 millones) el sector informal absorbe el 68 por ciento, mientras que el sector formal solo ocupa la tercera parte.

Se observa una relación inversa en el empleo con personas entre 30 y 59 años, donde el sector informal sólo absorbe el 37 por ciento y el formal ocupa el 63 por ciento de ese segmento de la fuerza laboral (cuadro 2).

Es en consecuencia, la economía informal el segmento que mayor fuerza de trabajo joven y la de mayor edad absorbe.

A ello hay que agregar, que la población más joven y la de mayor edad que gana hasta tres salarios mínimos, representa el 43 por ciento del total de personas que trabajan en México.

Composición por segmento

Reforzando el punto anterior, pero ahora analizando la composición del empleo por segmento informal/formal, nivel de ingreso y nivel educativo.

Se observa (cuadro 3) que, del total del personal ocupado, el sector informal absorbe la fuerza de trabajo con menor nivel de educación.

Del total de las personas empleadas que tienen hasta la secundaria terminada y que ganan hasta tres salarios mínimos, (26.4 millones), el 75 por ciento laboran en el sector informal, es decir, el 37 por ciento de la mano de obra total empleada se ubica en la informalidad ganando menos de 3 salarios mínimos.

Por el contrario, sólo el 12 por ciento del empleo total se encuentra en ese bajo nivel salarial y trabaja en el sector formal.

Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

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Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

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El hecho de que la mayor parte de los jóvenes y los viejos trabajan en el sector informal, y que además corresponden a la población con menor nivel de educación, y consecuentemente se ubican en los niveles de menor ingreso y en las empresas de menor tamaño, dan cuenta de la precariedad del trabajo informal frente a las condiciones del trabajo formal.

UBICACIÓN DE LA INFORMALIDAD

Al igual que su contraparte formal, la economía informal es multifacética y comprende diferentes sectores o mercados y participa en actividades diversas y en regiones diversas bajo distintos niveles de profundidad o difusión.

Puede incluir, pero no se limita a, mercados de trabajo informales, sectores financieros informales y sectores corporativos o comerciales informales, también coexiste permanentemente con unidades productivas del sector formal.

Asimetría Regional

En paralelo, las diferencias más acentuadas y evidentes entre economía formal e informal se ubican en su distribución regional.

Agrupando los estados de la república en cuatro zonas (Norte, centro, occidente y sur)7 se observa en la gráfica 13 cómo los niveles de informalidad son marcadamente menores en el norte del país (43 por ciento del PO) en tanto que en el sur los niveles de informalidad laboral superan las tres cuartas partes del empleo en la zona (69 por ciento del PO).

Intuitivamente, es relativamente fácil suponer que los menores niveles de informalidad en la zona norte responden directamente al mayor nivel de desarrollo, y, por tanto, de su productividad (gráfica 14)

Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

Simetría Sectorial

La distribución del empleo por sector entre trabajo formal e informal no es muy diferente en cada segmento.

No obstante, la población ocupada en el sector formal predomina claramente sobre los empleos informales en las manufacturas y es muy similar en los servicios.

Por el contrario, la población informal es mucho mayor en los sectores primario, construcción y comercio.

En general, se perfila una tendencia a la preponderancia del empleo informal en aquellos sectores donde los requerimientos para la contratación de personal son mucho más flexibles y muy alejados de las reglas y condiciones de la formalidad.

EL LASTRE DE LA BAJA PRODUCTIVIDAD

A menudo se dice, y con razón, que las diferencias bastante significativas entre ambas esferas productivas explican buena parte el atraso y la falta de crecimiento del conjunto de la economía mexicana.

Según datos del Inegi, el sector formal de la economía absorbe 43 por ciento del total la fuerza laboral que trabaja (casi 53 millones de personas) y genera tres cuartas partes de la producción nacional, en tanto que el sector informal genera sólo casi una cuarta parte de lo que se produce en el país con 57 por ciento de la mano de obra.

De esta forma, el peso de la informalidad en el empleo es dos veces y media más de lo que representa en el producto interno bruto.

Ello implica que la productividad por persona en el sector formal es más de cuatro veces mayor a la productividad del sector informal.

Esta superioridad de la informalidad en el empleo y la baja participación en la producción –bajo nivel de productividad- es también observada casi de manera general a nivel sectorial, solo el sector primario parece ser la excepción, ya que la informalidad participa con más de la mitad del PIB del sector.

Su predominancia casi absoluta en el empleo –al igual que en la construcción-, obedece a que la problemática de estos sectores es muy distinta de los demás, por el alto contenido de auto-consumo de su producción (gráficas 15 y 16).

Asimetría perniciosa entre formalidad e informalidad. Revista Fortuna

CONCLUSIONES

Dos ejes fundamentales coexisten en la economía mexicana: el sector informal y el sector formal. Ambos segmentos con una significativa importancia en el contexto del empleo y la producción nacional.

Las diferencias bastante significativas entre ambas esferas productivas explican en gran parte el atraso y la falta de crecimiento del conjunto de la economía mexicana.

Si bien la informalidad es problema económico de carácter global, y paralelamente su peso en el empleo y en la producción ha venido disminuyendo en México durante los últimos años, sus dimensiones todavía son preocupantes.

La preponderancia de la informalidad en el empleo y su poca ponderación en la producción son factores que implican un nivel de productividad por persona bastante precario y muy por debajo de lo observado en el sector formal.

Las asimetrías entre ambos polos de la producción nacional formal versus informal, se manifiestan en diferentes aspectos de la vida económica, y el lastre de la baja productividad del sector informal refleja algunas de las problemáticas más urgentes para el país, como son las diferencias entre el norte y sur del país, el hecho de que la mayor parte de los jóvenes y los viejos trabajan en el sector informal, y que además corresponden a la población con menor nivel de educación, y consecuentemente se ubican en los niveles de menor ingreso.

Combatir la informalidad con políticas claras y bien focalizadas significa incrementar esfuerzos por aumentar la productividad del país, y por lo tanto, fortalecer la perspectiva de salarios más altos y mayor bienestar.

Notas

1 Schneider et al.: Shadow Economies all over the World: New Estimates for 162 Countries from 1999 to 2007. OECD, 2010.

2 Loayza et al.: El Sector Informal en México: Hechos y explicaciones fundamentales. El Trimestre Económico Vol. 76, No. 304(4) (octubre-diciembre de 2009), pp. 887-920

3 Banco Mundial: Informality, Exit and Inclusion. 2007

4 No incluye por tanto actividades clandestinas, económicas criminales como robo, tráfico de drogas, etc.

5 El paquete de beneficios ofrecido por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tiene ocho componentes obligatorios: seguro de salud, pensiones de jubilación, seguro de invalidez, seguro de riesgos profesionales, seguro de vida, guarderías para trabajadores, instalaciones deportivas y culturales, y créditos de vivienda.

6 Del año 2012 a 2017 el número de personas en la informalidad se incrementó en 530.6 mil.

7 Norte: Coahuila, Chihuahua, Durango, Nuevo León, Tamaulipas, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Sonora Sur: Chiapas, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Yucatán Centro: Aguascalientes, Guanajuato, Hidalgo, México, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas, Ciudad de México Occidente: Colima, Jalisco, Michoacán, Nayarit.

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