Guadalupe Hernández

Brasil logró que México rebajara sus exportaciones de vehículos livianos a partir del próximo 19 de marzo de 2012. En el 2011 los productores nacionales vendieron unidades por dos mil 100 millones de dólares, pero a partir del convenio alcanzado este jueves en el marco del Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE 55) se establecieron tres montos.

Del 19 de marzo de 2011 al 18 de marzo de 2013, las exportaciones serán de mil 450 millones de dólares; en el año siguiente mil 560 millones de dólares  y en el tercer año mil 640 millones de dólares (mecanismo incremental).

Se logró este esquema incremental, a fin de mantener vigente el mecanismo comercial que actualmente rige el intercambio en el sector automotriz entre ambos países, dijo el secretario de Economía, Bruno Ferrari.

Para alcanzar los esquemas acordados, los negociadores utilizaron resultados de los últimos tres años, incluso a partir de las cifras de Brasil que “iba perdiendo terreno” en sus exportaciones hacia México, cada vez vendían menos en territorio mexicano.

Brasil, refirió Ferrari, buscó mitigar las importaciones que fueron creciendo en forma considerable en los últimos tres años: en 2009 las exportaciones mexicanas al país sudamericano sumaron 854 mil millones de dólares; en 2010 mil 382 millones; y en los 10 primeros meses de 2011 alcanzaron los mil 655 millones.

Incluso México exportó 78 mil unidades en 2011 y para el año siguiente las unidades vendidas a Brasil llegaron a 147 mil, y en el primer bimestre de 2012 (enero-febrero) ya se habían incrementado en 138% respecto al mismo periodo de un año antes.

Luego de dos días de negociaciones, Brasil y México acordaron un régimen temporal incremental  para el nivel de exportaciones de vehículos ligeros libre de arancel para cada país, por un periodo de tres años, tras lo cual se volverá al libre comercio, destacó por su parte Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

“Se logró un acuerdo en el mejor término que se pudo”, añadió Solís, quien destacó las bondades del ACE 55 pues, dijo, ha permitido que las inversiones fluyan, crezcan las importaciones y se cree empleo. “Ha sido un instrumento exitoso para ambas partes”.

 

Subrayó que el libre comercio regresará en tres años, una vez que concluya este acuerdo transitorio y dijo que lo alcanzado en estos dos días envía “una señal” a quienes se interesen por venir a invertir a México porque tienen asegurado el acceso a estos mercados.

Incluso, agregó, ha ayudado a que más empresas lleguen a instalarse en territorio mexicano para atender el mercado de América Latina, incluido Brasil.

 

Las dos partes acordaron también acordaron incrementar el contenido nacional de vehículos ligeros de 30% a 35% en el primer año; de 40% los siguientes tres años, y de 40% a partir del quinto año (2017).

Respecto a los vehículos pesados se pactó que se realizarán consultas entre países para alcanzar un acuerdo recíproco y la homologación de las normas técnicas y ambientales; también que en el primer semestre de 2012 habrá misiones empresariales de ambos países para continuar buscando favorecer el comercio bilateral.

Sobre si habría “castigos” para cualquiera de las dos partes en caso de incumplimiento cuando se llegue al término de tres años, Ferrari dijo que “el primer castigo ya se  sufrió, al sembrar la incertidumbre  de poder hacer un libre comercio (de parte de Brasil), el poder crecer en el comercio internacional, el que muchos otros países del mundo hayan percibido la importancia de poder cumplir con los pactos”.

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