Tabasco, Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Campeche son las entidades con mayor grado de marginación más apoyadas por Financiera Rural, dice Javier Warman, director General Adjunto de la institución crediticia, frente a las observaciones hechas por la ASF, en las que destaca la falta de democratización en la distribución del los préstamos para este sector.

La concentración de los créditos financieros en el Noreste del país se debe a que en esta zona se concentra la mayor parte de las actividades productivas del país. También, a que Financiera Rural ha tenido que ser más cautelosa con la aprobación de préstamos para financiar las actividades agropecuarias y pesqueras, dice en entrevista con Fortuna Javier Warman Diamant, director General Adjunto de la institución.

Y es que en el Informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2008, elaborado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), destacó que Sinaloa, Jalisco, Sonora, Chihuahua y Guanajuato son los estados que más créditos obtuvieron en 2008 a través de la entidad financiera. Los mismos acapararon más del 48% de los préstamos.

El director adjunto de Financiera Rural dice ante las observaciones del máximo órgano de fiscalización del país: “Tenemos una cartera concentrada en los estados porque la mayor parte de la actividad económica del país se desarrolla ahí. Desde el nacimiento de la financiera se han establecido una serie de medidas para incrementar el financiamiento en aquellos de mayor marginación, que se encuentran en el Sur.

“El país está dividido en muchos aspectos: sociales, económicos, de infraestructura entre Norte y Sur, lo mismo sucede aquí (con la aprobación de financiamiento). Por ende, son los que presentan una cartera menor”.

Sin embargo, agrega, que Financiera es la que mayores operaciones ha registrado en los estados más pobres del país, en comparación con otras instancias gubernamentales y privadas que financian el sector agroalimentario.

  • Financiera Rural es la que mayores operaciones ha registrado en los estados más pobres del país, en comparación con otras instancias gubernamentales y privadas que financian el sector agroalimentario.
  • La distribución del financiamiento que hizo FinRural en 2009 se concentró en las actividades agrícolas, no así en las ganaderas.
  • Oaxaca es el que más porcentaje en créditos se aprobó, con 40.2% de la Financiera, 10.3% de los FIRA, y 3.1% de la banca comercial.
  • El comercio agropecuario y pesquero del país pasó de 9 mil 577 millones de dólares a 15 mil 377 millones de dólares en nueve años.

La distribución del financiamiento

Del informe anual 2009, se desprende que Financiera Rural colocó recursos por 25 mil millones 41 mil 400 pesos. De éstos, Sinaloa fue el más beneficiado, con el 14.3%; Jalisco, 11%; Sonora, 7.8; Chihuahua, 7.6, y Guanajuato, 5.2%.

“Esta colocación representa un incremento del 5.7% respecto de 2008, que fue de 23 mil millones 696 mil 800 pesos”, indica el documento. “El crecimiento de la dispersión de recursos de Financiera Rural ha mantenido una tendencia creciente, situación que se ha traducido en recursos oportunos para el sector rural del país”, indica la institución.

Además, expone que la distribución del financiamiento se distribuyó de la siguiente manera: 10 mil millones 391 mil 600 pesos para actividades agrícolas; 6 mil millones 790 mil 400 pesos en créditos destinados a servicios; 3 mil millones 655 mil 400 pesos, en actividades comerciales; 1 mil 778 millones 400 mil pesos, en ganaderas, y 2 mil 425 millones 500 mil pesos, en otras actividades del sector rural.

No obstante, las organizaciones campesinas e investigadores de la materia indican que hace falta “democratizar” los préstamos en el sector, ya que los pequeños productores no cuentan con suficiente acceso al crédito, los insumos, los mercados y la tecnología adecuada (Fortuna 93).

“Ahora es más difícil porque, efectivamente, antes estas mismas organizaciones no pagaban el crédito y ahora lo tienen que hacer”, dice Warman Diamant. Añade que esto es consecuencia de que “en México existe mucho la cultura del no pago” y en el sector agropecuario no es la excepción.

Las observaciones

El 15 de octubre pasado, Fortuna hizo públicas las observaciones hechas por la ASF en las que destacó que Querétaro, Colima, Baja California Sur, Quintana Roo y Aguascalientes fueron los estados que menos montos crediticios obtuvieron, al alcanzar apenas el 2.5% de los préstamos financieros.

A partir de esta administración, dice, se llevan a cabo más acciones en el Sur por dos vías: una, la diversificación de los mecanismos de financiamiento a través “intermediarios financieros”, y dos, de la creación de sinergias con otras instancias de gobierno que también nos ayuden a entrar más en estos sectores.

Información institucional muestra que Tabasco, Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Campeche son los estados que han sido más apoyados por la Financiera, comparado con los préstamos otorgados por los cuatro fideicomisos constituidos por el gobierno federal en el Banco de México, concentrados en los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) y la banca comercial.

Tabasco concentró el 51.3% de la participación de Financiera Rural en el sector primario, en tanto que a través de los FIRA se le asignó el 8.1%.

Del llamado triángulo de la miseria, Oaxaca es el que más porcentaje en créditos se aprobó, con 40.2% de la Financiera, 10.3% de los FIRA, y 3.1% de la banca comercial. Le sigue Guerrero, con 36. 5%; 9 y 14.3% en el mismo orden.

Chiapas ocupa el cuarto escaño en la distribución del financiamiento, con el 33.1%, asignado por Financiera Rural; 9% de los FIRA y 17.4% de la iniciativa privada. Campeche cierra el renglón de los primeros cinco con 32.1%; 11.3% y 5.8%, respectivamente.

Altas y bajas de la balanza comercial

El documento El principal recurso de México, nuestra gente. Informe anual 2009, de Financiera Rural, muestra la caída de la balanza comercial agropecuaria en el porcentaje de las operaciones. No obstante, las autoridades financieras resaltan un incremento monetario del 60%, de 2000 al ejercicio fiscal pasado.

Las importaciones de alimentos fueron las principales promotoras del crecimiento económico. El comercio agropecuario y pesquero del país pasó de 9 mil 577 millones de dólares a 15 mil 377 millones de dólares en nueve años.

Según el informe oficial, la tasa media anual de crecimiento (TMAC) indica que las importaciones ?en el periodo mencionado? fueron del 6.2%, mientras que las exportaciones mantuvieron el índice del 5.1%. “Éstas son menores a las obtenidas al cierre de 2008, de 10.3% de las importaciones y 5.8% en las exportaciones”.

La baja en la TMAC, explica, es efecto de la crisis internacional, que impactó la demanda interna de nuestro principal destino de exportaciones, Estados Unidos, y que repercutió en la propia demanda doméstica, lo que disminuyó las importaciones agropecuarias y pesqueras. “El déficit de la balanza comercial del sector disminuyó de un saldo de 3 mil 687 millones de dólares en 2008 a un saldo negativo de 762 millones de dólares en 2009”, expone Financiera Rural.

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