La ASF revela que la Comisión Nacional del Agua carece de un sistema de control para identificar que se cumplan los parámetros de calidad en la descarga de aguas residuales y en el censo de acuíferos prioritarios.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) no cumplió con las disposiciones normativas aplicables al objetivo de crear una cultura de cumplimiento de la Ley de Aguas Nacionales, determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

El Informe del resultado de la fiscalización superior de la Cuenta Pública 2008 señala que el organismo no dispuso de un sistema de control y seguimiento para identificar si los concesionarios de agua para uso industrial cumplieron con los parámetros de calidad de descarga de aguas residuales. Además no estableció qué requisitos deben cumplir los concesionarios en el tratamiento y uso eficiente del recurso.

El máximo órgano de fiscalización advierte que ello “limitó la evaluación al sector industrial para conocer si se tomaron medidas para prevenir la contaminación de aguas concesionadas”. De esta manera, los concesionarios incumplieron 569 veces con sus obligaciones en materia del uso eficiente del agua. Por el contrario, no contaron en 194 ocasiones con el permiso para descargar aguas residuales, y en 78, no instalaron dispositivos que midieran la cantidad y la calidad del recurso.

La Conagua es el organismo que tiene a su cargo la aplicación de la política pública del gobierno federal para la preservación de las aguas nacionales en cantidad y calidad. En 2008, ejerció 115 millones 475 mil pesos.

El Programa Nacional Hídrico 2007-2012 señala que el agua es un recurso natural fundamental para el desarrollo de todas las ramas productivas, y que tiene un valor económico en razón de su uso.

Las modificaciones de 2004 a la Ley de Aguas Nacionales establecieron como un principio rector que el agua es un bien de dominio público federal y finito, por lo que la política nacional se orientará a preservarla como asunto de seguridad nacional. Además, el Ejecutivo Federal se asegurará de que las concesiones estén fundamentadas en la disponibilidad del recurso.

Hasta 2008 se habían otorgado 373 mil 587 concesiones de agua, de las que 60% correspondieron a uso agrícola; 38%, a uso público; poco más del 1%, a uso industrial, y 0.3%, a uso para la generación de energía eléctrica.

El reporte Auditoría a las acciones de administración del uso del agua en el sector industrial detalla que la Conagua no realizó la medición del 80% del volumen concesionado de agua subterránea, por lo que no verificó que los concesionarios cumplieran con su obligación de no usar volúmenes mayores que los autorizados.

Además hubo deficiencias en la vigilancia de acuíferos prioritarios, en la realización de censos y revisiones de gabinete. Sin que efectuara visitas domiciliarias para comprobar el pago de derechos federales, 1 mil 759 concesionarios no realizaron el pago de derechos por el consumo de agua.

Extracción y contaminación sin vigilancia

De acuerdo a su reglamento interior, la Conagua tiene la obligación de monitorear permanentemente la extracción de agua realizada por los concesionarios para uso industrial. Para 2008, estableció la meta de medición de vigilar la extracción de agua de 38 mil 311 concesiones, es decir, el 80% del agua subterránea concesionada. El organismo informó que no había cumplido con ese objetivo porque no se concluyó la metodología planteada.

“Se determinó que, en 2008, la Conagua no realizó la medición del volumen de agua prevista para ese año y no verificó que los concesionarios de aguas nacionales cumplieran con su obligación de no usar volúmenes mayores que los autorizados en los títulos”, concluyó la ASF.

La auditoría observa que el organismo no dispuso de un sistema de control y seguimiento para identificar si los concesionarios de agua para uso industrial cumplieron con los parámetros de calidad de descarga de aguas residuales. Además, apunta, no definió los requisitos que deben cumplirse en materia de su uso eficiente y tratamiento.

Los concesionarios deben entregar a la comisión un reporte anual del monitoreo de las descargas de aguas residuales que contendrán el resultado de los análisis de calidad del recurso. Los títulos de concesión establecen que deben sujetarse a los parámetros de descarga de aguas residuales conforme a los indicadores de demanda bioquímica de oxígeno (DBO) y sólidos suspendidos totales (SST) para conocer los niveles de contaminación.

Para evaluar el cumplimiento de las disposiciones, la ASF solicitó a la entidad fiscalizada la información sobre los parámetros de calidad en la descarga de aguas residuales. La comisión indicó que no cuenta con ella, toda vez que esos datos están contenidos en cada uno de los expedientes derivados de las diligencias practicadas.

El máximo órgano de fiscalización determinó que dos de nueve empresas examinadas en DBO no cumplieron con el parámetro de concentración promedio diaria de 200 miligramos por litro. Mientras que en SST, una excedió el límite autorizado de 124 milígramos por litro.

Según el informe, en 2008 la Conagua otorgó 163 concesiones de agua para uso industrial con base en estudios de disponibilidad; 15, incluso cuando los estudios reportaron déficit en el recurso, y ocho sin que hubiera estudios.

Aunque el levantamiento de censos es una herramienta que contribuye a conocer la sobreexplotación de acuíferos prioritarios, no se llevaron a cabo debido a la reducción del 26% al presupuesto. De esta manera, no fueron empadronados los acuíferos Pénjamo-Abasolo, Irapuato-Valle, Silao-Romita, Valle de León, Valle de Celaya y Cuenca Alta del Río Laja, todos de Guanajuato.

El reglamento interior de la Conagua establece que la Gerencia de Inspección y Medición tiene como atribución practicar revisiones de gabinete para comprobar que se cumplan las obligaciones en materia de aguas nacionales. Sin embargo, la comisión informó que no se realizaron debido a que “no son un instrumento idóneo para la verificación y el cumplimiento de las obligaciones de los concesionarios”.

Tampoco definió metas para realizar las visitas de inspección por tipo de uso del recurso. El máximo órgano de fiscalización considera que éstas “permitirán conocer en qué medida se atiende el objetivo de preservar el recurso con calidad, debido a que los concesionarios de dicho sector realizan la descarga de aguas residuales a otros cuerpos de agua”.

La Conagua tuvo una cobertura de inspección de apenas 25%. Practicó 1 mil 180 visitas en relación con los 4 mil 730 concesionarios de agua para uso industrial. Como resultado de las visitas, se observó que 569 veces los concesionarios incumplieron sus obligaciones, en especial, en las regiones de Tlaxcala, Colima y Lerma-Santiago-Pacífico.

En nueve regiones, la Conagua no determinó infracciones; sin embargo, se identificó el incumplimiento de obligaciones en materia de recursos hídricos por parte de los concesionarios de agua para uso industrial. Pues “la entidad fiscalizada no cuenta con sistema de control y seguimiento de cada una de las infracciones identificadas en las visitas de inspección”.

Descontrol en Conagua de multas y pagos

La Auditoría a las acciones de administración del uso del agua en el sector industrial determinó que la Conagua no dispuso de indicadores para evaluar la eficacia en el otorgamiento de concesiones de agua para uso industrial con base en la disponibilidad efectiva del recurso; la aplicación de sanciones; el cumplimiento del pago de derechos federales; las multas impuestas por infracciones, y la calidad en los parámetros de descarga de aguas residuales y del volumen de agua tratada.

El uso industrial del agua incluye los rubros: minería, extracción de petróleo, manufactura y construcción. Los concesionarios aportaron ese año 4 mil 28 millones 81 mil pesos, respecto de los más de 10 mil millones de pesos recaudados por la Conagua. Aunque cinco de cada 10 pesos recaudados por la Conagua corresponden a los industriales, la entidad fiscalizada no estableció metas específicas para evaluar el cumplimiento de las aportaciones realizadas.

En 2008, el organismo fiscalizador no realizó visitas domiciliarias para comprobar el correcto cumplimiento del pago de derechos en materia de recursos hídricos por parte de los 3 mil 636 contribuyentes del sector industrial registrados ese año, aun cuando 1 mil 759 concesionarios no realizaron el pago de derechos por el consumo de agua.

Tampoco con un sistema que permitiera identificar la situación de 45 millones 143 mil 100 pesos pendientes de cobro, dicha cantidad representó el 95% del monto total determinado en multas en 2008.

  • Total de contribuyentes del sector industrial: 3 mil 636
  • Total de contribuyentes que no realizaron el pago de derechos por consumo de agua: 1 mil 759
  • Total de los cobros pendientes de pago: 45 millones 143 mil 100 pesos
  • Total de concesiones otorgadas aun con déficit en la cantidad de agua: 15
  • Total de concesiones otorgadas sin estudios: ocho
  • Total de los acuíferos prioritarios que no fueron censados: seis
  • Porcentaje de agua extraída que no fue vigilada: 80% del agua subterránea
  • Total de veces que los concesionarios incumplieron con sus obligaciones: 569
  • Porcentaje de la cobertura de inspección de la Conagua: 25%

Principales obligaciones incumplidas por concesionarios en 2008

Obligaciones Número de veces incumplidas
Contar con permiso para descargar aguas residuales 194
Instalar dispositivos para la medición de cantidad y calidad de agua y de

aguas residuales

78
Cumplir con las condiciones de la concesión 63
Tener autorización para realizar obras para extraer agua del subsuelo 56
Permitir las visitas de inspección que realice la Comisión 46
Usar aguas nacionales residuales conforme a las condiciones de calidad

fijadas en las NOM

30
Contar con autorización para modificar o desviar los vasos o cauces 24
Extraer el volumen de agua autorizado 16
Otras 62
Total 569