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El litoral de Nayarit se prepara para una nueva etapa de desarrollo que combina inversión, turismo y planeación de largo plazo. En un momento en el que el país busca reposicionar su oferta turística hacia segmentos de mayor valor, proyectos como Costa Nayarit empiezan a perfilar el rumbo.
Hay un punto en el desarrollo de cualquier proyecto en el que deja de ser plan y empieza a volverse realidad. En la costa de Compostela, Nayarit, ese momento comienza a tomar forma. Los detalles del mega proyecto turístico Costa Nayarit se dieron a conocer recientemente durante una conferencia de prensa en el nuevo desarrollo turístico y residencial de lujo Nauka, donde autoridades estatales y desarrolladores presentaron el alcance de este nuevo complejo turístico-residencial que busca colocarse entre los más relevantes del país.

La cifra de partida es significativa: más de 21 mil millones de pesos en inversión inicial. De acuerdo con los desarrolladores, el proyecto podría detonar una derrama económica superior a los 150 mil millones de pesos, con estimaciones que alcanzan los 180 mil millones en la próxima década si se considera la inversión asociada. A ello se suma la generación de más de 10 mil empleos directos durante su fase constructiva.
Ubicado en el municipio de Compostela, dentro del corredor de la Riviera Nayarit, el desarrollo contempla más de 4 mil 500 unidades residenciales, además de hoteles, espacios comerciales, servicios médicos e infraestructura deportiva.
La apuesta, según explicaron sus impulsores, es construir una comunidad con operación continua, más allá del turismo estacional.
Uno de los elementos centrales es su componente náutico. El proyecto incorpora un sistema de canales interiores que permitirá acceso directo al mar desde las residencias, con muelles privados y servicios para embarcaciones. Se trata de un modelo poco extendido en México, que busca integrar la vida cotidiana con el entorno marítimo.
Alrededor de la marina se desarrollará un núcleo comercial que concentrará restaurantes, tiendas y servicios, pensado como el centro de actividad social del complejo.
En materia de amenidades, el desarrollo incluye un campo de golf de campeonato diseñado por Tom Fazio, así como un club de bienestar, un centro de raqueta y espacios recreativos.
Durante la presentación, Jaime Fasja, director general de Life Properties International (LPI), señaló que el proyecto parte de una visión de largo plazo: “Queremos desarrollar una comunidad única en México, donde la vida náutica, el golf, el bienestar y la hospitalidad convivan de manera natural, elevando el estándar de lo que significa vivir frente al mar”.
Por su parte, José Miguel Bejos, presidente de Grupo Prodi, destacó que el desarrollo es resultado de varios años de inversión en infraestructura y de coordinación con autoridades estatales. “Hoy estamos en condiciones de impulsar un proyecto de esta escala porque existe conectividad y certidumbre. Sin acceso, ningún destino se consolida”, afirmó.
En ese sentido, la conectividad aparece como uno de los factores clave. La cercanía con el Aeropuerto Internacional de la Riviera Nayarit —actualmente en expansión— y su vínculo con Puerto Vallarta, junto con mejoras carreteras, colocan al proyecto en una posición competitiva para el turismo nacional e internacional.

El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, quien encabezó el evento, calificó la iniciativa como “una inversión sin precedentes” y subrayó que representa confianza en el estado. “Se trata de una inversión que genera empleo, bienestar y oportunidades para las familias nayaritas”, señaló.
Además del componente económico, el proyecto incorpora un elemento social. Entre las acciones anunciadas se encuentra la construcción de un parque público frente al mar con acceso libre, así como una estrategia orientada a fortalecer el empleo local y la cercanía entre vivienda y centros de trabajo.
Desde la perspectiva de negocio, Costa Nayarit refleja algunas de las tendencias que están marcando el sector: desarrollos integrales, mayor peso de las experiencias como factor de valor y una dependencia creciente de la infraestructura pública como base para atraer inversión privada.
Por ahora, el proyecto entra en una etapa clave: la ejecución. La inversión está comprometida y el contexto es favorable, pero el reto será sostener el ritmo y convertir el plan en operación. En un entorno donde muchos desarrollos turísticos han crecido más rápido que su entorno, el diferencial no estará solo en la escala, sino en su capacidad de integrarse.
Costa Nayarit llega en un momento en el que el turismo mexicano busca evolucionar hacia modelos más equilibrados. Si esa apuesta se sostiene, no será únicamente un nuevo destino en el Pacífico, sino una referencia de cómo puede desarrollarse la costa en los próximos años.







