Estados Unidos inicia bloqueo a los puertos de Irán; Teherán amenaza con represalias

Donald Trump

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El general de brigada Reza Talaei-Nik, portavoz del Ministerio de Defensa de Irán, advirtió que las represalias militares de gobiernos extranjeros por vigilar el Estrecho de Ormuz agravarían la crisis en la región, alterando la estabilidad en materia de la seguridad energética mundial.

El presidente Donald Trump anunció que el ejército estadounidense inició el lunes un bloqueo a los puertos de Irán, y que Teherán amenazó con tomar represalias contra los puertos de sus vecinos del Golfo después de que fracasaran las conversaciones del fin de semana en Islamabad para poner fin a la guerra, consignó la agencia de noticias internacional Reuters.

Esta medida podría exacerbar aún más las tensiones en medio de la crisis energética mundial.

Los precios del petróleo volvieron a subir hasta los 100 dólares por barril, sin que se vislumbre una pronta reapertura de Ormuz para aliviar la mayor interrupción del suministro jamás vista, y con una preocupación generalizada por la durabilidad del acuerdo de alto el fuego por 15 días alcanzado la semana pasada.

Trump dijo que autoridades de Irán se había puesto en contacto con él el lunes y que quería llegar a un acuerdo, pero que no sancionaría ningún acuerdo que permitiera a Teherán tener un arma nuclear.

“Irán no tendrá armas nucleares”, declaró Trump a los periodistas en la Casa Blanca. “No podemos permitir que un país chantajee o extorsione al mundo”.

Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, Irán cerró de facto el Estrecho de Ormuz a todos los buques excepto a los suyos, afirmando que el paso solo se permitiría bajo control iraní y sujeto al pago de una tasa. Trump ha dicho que Washington bloquearía los buques iraníes y cualquier barco que pagara esos peajes, y que cualquier barco iraní de “ataque rápido” que se acercara al bloqueo sería eliminado.

Advertencias

El general de brigada Reza Talaei-Nik, portavoz del Ministerio de Defensa de Irán, advirtió que los esfuerzos militares extranjeros para vigilar el Estrecho agravarían la crisis y la inestabilidad en materia de seguridad energética mundial.

Los aliados de la OTAN, incluidos Gran Bretaña y Francia, afirmaron que no se verían involucrados en el conflicto participando en el bloqueo, e hicieron hincapié en la necesidad de reabrir la vía marítima por la que normalmente transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, el primer encuentro directo en más de una década y las discusiones de más alto nivel desde la Revolución Islámica de 1979, concluyeron el domingo sin acuerdos.

A pesar de ello, el vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense, declaró el lunes a Fox News que Estados Unidos “logró un gran progreso” al comunicar a Teherán en qué aspectos “podría ceder” y en cuáles se mantendría inflexible.

Añadió que Trump insistió en que todo el material nuclear enriquecido debía ser retirado de Irán y que debía establecerse un mecanismo para verificar que Irán no está desarrollando armas nucleares. Teherán “se inclinó en nuestra dirección, por lo que creo que podríamos decir que tuvimos algunas buenas señales, pero no avanzaron lo suficiente”, afirmó Vance, sin revelar detalles.

Alto al fuego bajo tensión

El cese al fuego que detuvo seis semanas de ataques aéreos estadounidenses e israelíes parecía estar en peligro, a tan solo una semana de su vencimiento.

El Comando Central del ejército estadounidense declaró que el bloqueo se aplicaría “de manera imparcial contra los buques de todas las naciones” que entraran o salieran de los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán.

“El bloqueo no impedirá el tránsito neutral a través del Estrecho de Ormuz hacia o desde destinos no iraníes”, indicó el Comando Central en una nota a los marineros, a la que tuvo acceso Reuters el lunes.

Un portavoz militar iraní calificó de “piratería” cualquier restricción estadounidense al transporte marítimo internacional, advirtiendo que si los puertos iraníes se veían amenazados, ningún puerto del Golfo Pérsico ni del Golfo de Omán estaría seguro. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que cualquier buque militar que se acercara al estrecho violaría el alto el fuego.

Trump declaró que la armada iraní había sido “completamente aniquilada” durante la guerra, y añadió que solo quedaba un pequeño número de “buques de ataque rápido”.

“Advertencia: Si alguno de estos barcos se acerca a nuestro BLOQUEO, será ELIMINADO inmediatamente, utilizando el mismo sistema de eliminación que empleamos
contra los narcotraficantes en barcos en alta mar. Es rápido y brutal”, dijo Trump en redes sociales.

Aparentemente se refería a los ataques estadounidenses contra presuntos barcos de narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico. Los ataques, que comenzaron en septiembre, causaron la muerte de más de 160 personas. El ejército estadounidense no ha presentado pruebas de que los buques transportaran drogas.

Reacciones ante la guerra Trump también arremetió contra el papa León XIII, nacido en Estados Unidos, quien se ha manifestado en contra de la guerra, calificándolo de “terrible” en un inusual ataque directo de un presidente estadounidense contra un pontífice.

Ante la impopularidad de la guerra en el país y las repercusiones políticas del aumento de los precios de la energía, Trump suspendió la campaña de bombardeos entre Estados Unidos e Israel la semana pasada, tras amenazar con destruir “toda la civilización” de Irán si no reabriera el estrecho.

En una carta dirigida a las Naciones Unidas, la delegación iraní ante la ONU solicitó el lunes reparaciones a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar y Jordania, alegando que han permitido que su territorio se utilice en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Israel ha continuado bombardeando Líbano y el lunes las tropas israelíes lanzaron un ataque que, según afirmaron, tenía como objetivo arrebatar una ciudad clave del sur del Líbano a Hezbolá, el grupo guerrillero respaldado por Irán.

Israel y Estados Unidos han afirmado que la campaña contra Hezbolá no formaba parte del alto el fuego, mientras que Irán insiste en que sí. Los precios del combustible en Estados Unidos se han disparado desde el inicio de la guerra con Irán.