Proponen “detox” digestivo para iniciar 2026: hábitos y ejercicio moderado para reiniciar nuestra microbiota

Hábitos y ejercicio moderado para reiniciar la salud intestinal y equilibrar la microbiota; advertencias sobre ejercicio intenso.
El estudio nacional SIGAME (Remes?Troche et al., 2015; n = 3,925) aporta cifras detalladas y pone en contexto afirmaciones generales. Usando criterios clínicos estandarizados (Roma III y cuestionarios validados), SIGAME reportó prevalencias aproximadas por diagnóstico: enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE, síntomas ?1 vez/semana) ? 12.1%; dispepsia no investigada ? 12.0%; síndrome de intestino irritable (SII) ? 7.6%; y estreñimiento funcional ? 22.3% (Remes?Troche et al., 2015). Crédito de la imagen: Revista Fortuna | Alejandro Arcos

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Al iniciar 2026, la propuesta de un “detox” digestivo no busca soluciones mágicas, sino reiniciar la microbiota con hábitos simples y ejercicio moderado, ayudando al cuerpo a volver a su equilibrio natural desde lo básico. Un estudio en México con casi 4?mil personas adultas encontró que 1 de cada 8 mexicanos tiene reflujo con frecuencia, otro tanto sufre dolor o malestar estomacal, casi 1 de cada 10 vive con intestino irritable y más de 2 de cada 10 tiene estreñimiento. Muchísima gente no digiere bien todos los días, aunque ya lo vea como algo normal (Remes?Troche et al., 2015).

“detox” digestivo para iniciar 2026

Cuando se habla de hacer un “detox” digestivo, primero conviene ver qué tan comunes son realmente los problemas intestinales en México. El estudio nacional SIGAME, que analizó a casi 4?mil adultos mexicanos (Remes?Troche et al., 2015; n = 3,925) usando criterios médicos bien establecidos (Roma III y cuestionarios validados), muestra que estos malestares no son raros ni anecdóticos:

  • Alrededor del 12% presenta reflujo de forma frecuente.
  • Otro 12% tiene dispepsia.
  • Cerca del 8% vive con síndrome de intestino irritable.
  • Más de 2 de cada 10 personas padecen estreñimiento funcional.

Estos datos ayudan a poner los discursos de moda en su justa dimensión: no se trata solo de “excesos” ocasionales, sino de problemas digestivos reales y muy extendidos. En ese contexto, LifeWay retoma estas cifras para explicar cómo los atracones típicos de fin de año pueden agravar síntomas ya existentes y propone no un remedio rápido, sino un reinicio digestivo basado en cambios de hábitos sostenidos, que apunten a mejorar la salud intestinal de fondo y no solo a aliviarla por unos días.

LifeWay hace referencia a estos problemas por los excesos alimentarios de fin de año y nos propone un “reinicio” de la salud digestiva mediante cambios de hábitos sostenidos.

Reinicio digestivo

La microbiota intestinal es la comunidad de bacterias y otros microorganismos que viven en nuestro intestino. No es un interruptor que se “apaga y enciende”; mejora o empeora gradualmente según la dieta, el sueño, el estrés y la actividad física (González et al., 2021). Cambios saludables (más fibra, menos ultraprocesados, dormir mejor y moverse) favorecen una microbiota más diversa en semanas o meses, no en un “detox” de 3 días.

Evidencia sobre ejercicio moderado

La idea clave es simple: movernos con moderación le da calma a nuestro sistema digestivo. La evidencia científica muestra que el ejercicio aeróbico moderado -como caminar rápido o andar en bici a un ritmo cómodo- hecho por menos de una hora ayuda a reducir la inflamación en todo el cuerpo y mejora problemas como el reflujo, el intestino irritable, la enfermedad inflamatoria intestinal y hasta baja el riesgo de cáncer colorrectal (Pino et al. 2020). Es como mantener el motor encendido sin forzarlo. En cambio, ejercicios muy largos y muy intensos, sobre todo con calor fuerte, poca hidratación o justo después de comer, pueden irritar el intestino y empeorar los síntomas.

Beneficios/precauciones

La actividad física, y en particular el ejercicio aeróbico de moderada intensidad realizado por menos de 60 minutos, está asociado a efectos antiinflamatorios sistémicos y beneficios en:

  • Reflujo gastroesofágico.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
  • Síndrome de intestino irritable (SII).
  • Reducción del riesgo de cáncer colorrectal.

En resumen: el movimiento bien dosificado sana; el exceso puede perjudicar, especialmente cuando se trata de la salud digestiva.

Fibra y alimentos vegetales como base del equilibrio intestinal

La empresa nos propone incorporar frutas y verduras frescas en cada comida, destacando que la fibra dietética actúa como “cepillo natural” para:

  • “Barrer” residuos.
  • Mejora la regularidad intestinal en días y alimenta bacterias benéficas de la microbiota.

Por lo que nos sugiere poner en primer lugar vegetales de hoja verde y frutas con cáscara.

Hidratación adecuada y su papel en la digestión

Tambien nos subraya la importancia de mantener hidratación constante más allá de beber cuando hay sed: el agua facilita la acción de la fibra, previene estreñimiento, ayuda a la descomposición de alimentos y mejora la función celular, la energía y la apariencia de la piel.

Probióticos, prebióticos y digestión consciente

Lifeway nos propone el consumo de probióticos (yogur, kéfir) y prebióticos (ajo, cebolla, plátano, espárragos) para equilibrar la microbiota. Además informa que Lifeway Kefir contiene 12 cepas vivas (Lifeway Kéfir México, n.d.), es un producto que “puede ayudar a promover la salud digestiva”. También aconseja comer con atención y masticar bien para mejorar absorción y reducir gases.

La evidencia científica indica que el ejercicio moderado y de corta duración protege la salud gastrointestinal, mientras que el ejercicio excesivo o de alta intensidad puede desencadenar síntomas digestivos adversos (Pino et al. 2020).

Referencias

Glosario

  • Hipoperfusión esplácnica: reducción del flujo sanguíneo al sistema digestivo durante ejercicio intenso.
  • Microbiota: conjunto de microorganismos que habitan el intestino y afectan digestión e inmunidad.
  • Mioquinas: péptidos producidos por el músculo durante el ejercicio que tienen efectos antiinflamatorios.
  • Probiótico: bacterias vivas en alimentos fermentados que pueden ayudar a equilibrar la microbiota.
  • Prebiótico: componentes alimentarios que sirven de sustrato para bacterias benéficas.
  • SGIE (síndrome gastrointestinal inducido por el ejercicio): conjunto de síntomas gastrointestinales relacionados con ejercicio de alta intensidad o larga duración.