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Si América Latina y el Caribe tuvieran niveles de competencia similares a los de las economías avanzadas, el Producto Interno Bruto podría ser 11% mayor y la desigualdad 6% menor, advierte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El organismo señala que uno de los sectores donde más se refleja esta falta de competencia es el de telecomunicaciones, cuya elevada concentración mantiene los precios altos, limita la innovación y frena la digitalización de hogares y empresas.
Telecomunicaciones: un mercado altamente concentrado
El informe revela que los mercados de productos en la región son, en promedio, cuatro veces más concentrados que en países desarrollados. En telecomunicaciones, pocas empresas dominan una gran porción del mercado, lo que se traduce en tarifas elevadas, menor calidad de servicio y un ritmo lento de modernización tecnológica.
Esta falta de competencia afecta directamente la productividad regional, pues la conectividad es un insumo esencial para las empresas, la educación, los servicios públicos y la inclusión digital.
Cómo afecta a los usuarios y a la economía
La concentración en telecomunicaciones provoca:
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Precios más altos de telefonía móvil, internet y servicios digitales.
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Menor calidad y velocidad, al reducirse los incentivos para invertir en infraestructura.
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Limitaciones para emprendedores y pymes, que dependen de la conectividad para innovar.
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Mayores brechas digitales, especialmente en comunidades rurales y de bajos ingresos.
El BID sostiene que sin mercados abiertos la innovación se estanca, la productividad se reduce y las oportunidades de crecimiento se limitan.
Evidencia de que las reformas funcionan
El organismo destaca medidas que han generado resultados concretos:
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La portabilidad numérica, que permitió a millones de usuarios cambiar de operador sin perder su número, redujo precios y mejoró ofertas.
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La expansión de servicios digitales de bajo costo facilitó la inclusión financiera y modernizó transacciones.
Estas experiencias demuestran que políticas procompetencia pueden transformar sectores dominados por pocos actores.
Las recomendaciones del BID para abrir el mercado
Para liberar el potencial económico asociado a una mayor competencia, el BID plantea tres líneas de acción:
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Más infraestructura e integración de mercados, para ampliar cobertura y escalar la digitalización.
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Regulaciones procompetencia, eliminando barreras que favorecen a operadores dominantes y dificultan la entrada de nuevos competidores.
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Agencias reguladoras fuertes e independientes, con capacidad para supervisar, sancionar y garantizar condiciones equitativas.
Un llamado para cerrar la brecha digital
El BID subraya que sin cambios profundos en el sector de telecomunicaciones, la región seguirá perdiendo oportunidades de crecimiento económico y desarrollo social. Reitera que la competencia no es solo un asunto de precios: es un pilar para impulsar innovación, expandir el acceso digital y mejorar el bienestar de millones de personas.
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