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En el programa A la Apertura, nuestra experta en finanzas personales, Fabiola Sánchez, analizó el reciente estudio Panorama de las Pensiones, presentado por la OCDE, el cual revela profundas brechas de género y proyecciones preocupantes para los sistemas de retiro en los próximos años.
El diagnóstico incluye cifras sobre envejecimiento acelerado, bajas tasas de natalidad, disminución de la población en edad productiva y la persistente desigualdad que enfrentan las mujeres para incorporarse al mercado laboral formal.
Durante la presentación, se destacó que las mujeres continúan enfrentando condiciones estructurales de desventaja, desde la falta de remuneración por trabajo doméstico y de cuidados, hasta salarios más bajos al incorporarse al mercado laboral. Estas brechas reducen su capacidad de ahorro y, por consecuencia, su acceso a una pensión suficiente en la vejez.
El estudio proyecta que para 2050 habrá 52 personas mayores de 65 años por cada 100 personas entre 20 y 64, casi el doble de lo registrado en el año 2000. Esta transición demográfica implica mayor presión para los sistemas de pensiones y para las finanzas públicas, ya que habrá menos trabajadores jóvenes y más personas dependientes de ingresos por retiro.
Asimismo, se destacó que el trabajo no remunerado, realizado en su mayoría por mujeres que permanecen en el hogar cuidando a familiares y administrando la vida doméstica, tuvo un valor estimado de 8.4 billones de pesos en 2023, equivalente al 26.3% del PIB nacional, de acuerdo con cifras del INEGI. Pese a su magnitud, esta labor no genera derechos para acceder a una pensión.
Sobre el futuro de las pensiones, se explicó que la edad promedio de jubilación aumentará para las próximas generaciones: pasará de 64.7 a 66.4 años en hombres, y de 63.9 a 65.9 años en mujeres. Además, quienes hoy inician su vida laboral recibirán una pensión neta equivalente al 63% de su salario, debido a la llamada tasa de reemplazo, lo que obligará a ajustar expectativas de ingresos y planificar con anticipación.
Las participantes advirtieron que la disminución de la población en edad productiva, estimada en una caída del 13% en los próximos 40 años, reducirá hasta en 14% el PIB per cápita hacia 2060, generando menores ingresos públicos al tiempo que aumenta el gasto asociado al envejecimiento.
Esto plantea interrogantes sobre la sostenibilidad futura de las pensiones, especialmente para mujeres sin empleo formal, sin acceso a servicios financieros o dedicadas de tiempo completo a labores de cuidado.
En la conversación también se abordó el valor de la “economía plateada”, el mercado asociado a la población mayor, y la necesidad de fortalecer un sistema de cuidados que permita a más mujeres incorporarse al trabajo remunerado y construir un ahorro sólido para su retiro.
El análisis concluyó con un llamado a reflexionar desde hoy sobre la situación futura, sobre todo para quienes no cuentan con seguridad social o aportaciones constantes a una Afore, y a promover información clara para que más personas puedan planificar un retiro digno.
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