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El ataque armado registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán colocó en el centro de la investigación un elemento clave: los cartuchos utilizados por el agresor eran de la marca Águila, de fabricación nacional y considerados más accesibles que otros calibres, confirmaron autoridades del Estado de México.
El fiscal José Luis Cervantes Martínez detalló que todos los indicios balísticos recuperados, tanto en la escena como en las víctimas, corresponden al calibre .38 especial, y subrayó que las municiones son producidas en México.
Explicó además que este tipo de cartuchos se ubica en una categoría intermedia: pueden estar asociados a corporaciones de seguridad, pero no son de los calibres de mayor poder, lo que los hace más accesibles.
“Son cartuchos de fabricación nacional… se comercializan en las instancias correspondientes”, señaló, al advertir que su origen podría estar tanto en canales formales como en mercados informales o posibles desvíos, lo cual ya es parte de las líneas de investigación.
Durante el procesamiento de la escena, peritos localizaron más de 50 cartuchos útiles dentro de una bolsa de plástico que el agresor portaba mientras realizaba la agresión. A estos se suman los cartuchos contenidos en el arma. En total, las autoridades estiman que al menos 14 disparos fueron efectuados, de acuerdo con los casquillos percutidos y los impactos registrados.
El atacante utilizó un revólver calibre .38 especial de seis alveolos, con el que tuvo oportunidad de recargar en al menos dos ocasiones, lo que le permitió sostener el ataque durante varios minutos. También portaba un arma punzocortante de la marca Smith & Wesson, además de otros objetos que evidencian planeación previa.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó que el arma tenía una antigüedad considerable, posiblemente anterior a 1968, lo que dificulta rastrear su origen. Sin embargo, el análisis de los cartuchos podría ofrecer más pistas sobre su procedencia.
¿Qué es la marca Águila?
La marca Águila es una de las principales fabricantes de cartuchos en el país y forma parte de Industrias Tecnos, con sede en Morelos. Produce municiones para distintos calibres, tanto de uso civil como institucional, y cuenta con distribución a nivel nacional e internacional.
En México, sus productos se comercializan a través de canales autorizados y están sujetos a regulación. No obstante, calibres como el .38 especial se ubican en una franja menos restringida que otros de mayor poder, lo que los hace relativamente más accesibles y explica su presencia frecuente en investigaciones balísticas.

¿Cómo sucedió?
De acuerdo con la cronología oficial, los hechos iniciaron alrededor de las 11:20 horas, cuando se reportó a una persona armada que amagaba a visitantes en la zona de la Pirámide de la Luna. Minutos después, elementos de la Guardia Nacional y corporaciones locales acudieron al lugar.
Al notar la presencia de las fuerzas de seguridad, el agresor abrió fuego. Los elementos repelieron la agresión y lograron herirlo en una pierna; sin embargo, el sujeto continuó desplazándose por el sitio hasta que, al verse rodeado, se quitó la vida.
El saldo fue de 13 personas lesionadas, siete de ellas por impacto de bala, y una mujer de nacionalidad canadiense que perdió la vida. Entre las víctimas había turistas de distintas nacionalidades.
Las investigaciones apuntan a que el atacante actuó solo y que planeó el ataque con anticipación. En sus pertenencias se encontraron notas, manuscritos y referencias a hechos violentos ocurridos en otros países.

Perfil del agresor
Las autoridades señalaron que, de manera preliminar, el agresor presentaba un perfil con alteraciones de carácter mental. El fiscal explicó que los indicios recabados apuntan a una posible psicopatía o padecimiento psicológico, incluso con referencias a ideas ajenas a la realidad.
En esa línea, se investiga si el ataque responde a un fenómeno de imitación de actos violentos ocurridos en otros contextos internacionales.
El caso también ha reabierto el debate sobre los controles en la venta y distribución de municiones en el país, particularmente aquellas de producción nacional, así como la necesidad de reforzar medidas de seguridad en espacios públicos y turísticos.
Tras los hechos, el gobierno federal anunció el fortalecimiento de la seguridad en zonas arqueológicas, con mayor presencia de la Guardia Nacional y la eventual implementación de controles de acceso, en respuesta a un ataque considerado inédito en este tipo de sitios.
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