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La SHCP estima para este año una menor recaudación por este impuesto, del orden de los 15,800 mdp por el apoyo a las gasolinas. Según Fitch, la cifra podría estar subestimando el impacto que podría suscitar la prolongación del conflicto en Medio Oriente y la trayectoria ascendente del subsidio. En 2022, cuando el conflicto entre Rusia y Ucrania elevó el precio de los energéticos, los estímulos tuvieron un costo para México de 387,500 mdp.
Fitch Ratings dijo el martes que el peso relativo del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) dentro de la Recaudación Federal Participable (RFP) en momentos en que funciona como estímulo fiscal para los combustibles por los altos precios internacionales del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente podría resultar a más largo plazo en una erosión de las participaciones federales.
También presionar los márgenes operativos de las entidades federativas del país.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima para este año una menor recaudación por concepto del IEPS a combustibles, del orden de los 15,800 millones de pesos (mdp), o un 0.3% de la recaudación federal participable. “Fitch considera que esta cifra podría subestimar impactos probables dada la duración incierta del conflicto y la trayectoria ascendente de los subsidios”, advierte.
La agencia señala que el IEPS a combustibles aporta cerca del 13.0% de la recaudación federal participable cuando se recauda sin los estímulos fiscales, tal como ocurrió entre el 2015 y el 2025, con excepción del 2022.
En ese año, cuando el conflicto entre Rusia y Ucrania elevó el precio de los energéticos, el costo por estímulos fiscales en México sumó 387,500 mdp, “neutralizando casi en su totalidad los excedentes petroleros del sector público por MXN394,100 millones”.
Nubarrones en el frente
La relación entre los excedentes petroleros y los estímulos fiscales con un impacto neutro en las finanzas públicas es similar hoy, aunque las condiciones económicas son diferentes, menos favorables para 2026.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán, junto con el bloqueo del Estrecho de Ormuz elevaron el precio de la mezcla mexicana por encima de los 100 dólares por barril, esto es, casi el doble de los 54.9 dólares presupuestados para este año. El incremento activó los estímulos fiscales al IEPS en combustibles.
Fitch Ratings anticipó que los excedentes petroleros serán absorbidos por el costo de los estímulos fiscales, de cerca de 5,000 mdp semanales, eliminando los remanentes que capitalizan al Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF).
La agencia refiere que en 2022 la recaudación federal participable registró un aumento real de 6.4% pese a la caída del IEPS, impulsado por la fortaleza del impuesto sobre la renta (ISR) y en un contexto de recuperación pospandemia, con tasas de crecimiento de un 3.7%.
El Global Economic Outlook publicado por Fitch en marzo pasado, estima que México crecerá en 2026 a una tasa de 1.7%, y que en un escenario adverso baja hasta un 1.0%.
Con el supuesto de los impactos sobre las participaciones federales, la agencia pone énfasis en el componente petrolero dentro de la recaudación federal participable, hoy de un 4.0% contra los niveles del 44.0% de hace dos décadas, “lo que limita estructuralmente la capacidad de estos ingresos para compensar caídas en la recaudación tributaria”.
En línea con el consenso, la agencia espera que la tasa de interés del banco central mexicano ubique en 6.50% al cierre de 2026, convirtiéndose en un mitigante para la sostenibilidad de la deuda de los estados, al involucrar menores costos financieros y niveles de endeudamiento bajos y controlados para el sector subnacional.
No obstante, un “conflicto prolongado que impulse el precio del crudo por encima de USD 120 por barril podría amplificar los costos del IEPS más allá de los niveles de 2022, con implicaciones crediticias negativas mayores para las entidades federativas”.







