Mitiga nearshoring riesgos negativos sobre calificación México: Fitch

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Estimaciones apuntan a que en nearshoring generará 30 mil millones de dólares en México en 2023

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El tema pendiente es su impacto sobre el crecimiento del PIB y la mejora en el ingreso per cápita. También la Gobernanza coloca al país a nivel de naciones con un grado de B, en dos peldaños inferiores

México sostiene su nivel de calificación crediticia de “BBB-“ y una Perspectiva Estable por la solidez de sus indicadores macro, incluida la deuda sobre PIB proyectada para 2024, aunque el componente del nearshoring es también un factor de peso favorable, aseveró Fitch Ratings.

La relocalización de las cadenas de valor para abastecer al mercado más grande del mundo, EUA, representa un mitigante de riesgos negativos “que pudieran afectar la calificación hacia la baja”, resaltó el director de calificaciones sobernas para América Latina de Fitch, Carlos Morales.

En una entrevista con el podcast “Norte Económico” del banco Banorte, Morales citó entre los principales factores de riesgo crediticio los bajos niveles de Gobernanza que hay en México.

A la hora de asignar una calificación, Fitch incorpora indicadores del Banco Mundial sobre Gobernanza, con una influencia del 20% sobre su veredicto. En este aspecto, el país no coloca bien.

“En el caso de México, los indicadores de Gobernanza son relativamente bajos, similar a los países de calificación B; es decir, dos categorías por debajo del triple B menos donde se ubica México. Y eso afecta de manera significativa”, sostuvo Morales.

¿Otra historia?

En el reverso de la moneda, la relocalización de las cadenas de valor para abastecer al mercado más grande del mundo, EUA, es un mitigante de los riesgos negativos “que pudieran afectar la calificación hacia la baja”.

Cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos (US Census Bureau, en inglés) arrojaron que en los primeros siete meses de este año, las importaciones de México hacia la potencia alcanzaron los 218,000 millones de dólares (mdd), tras una escalada de 26%.

Esto significó también que el país desplazó a Canadá como el principal socio comercial de la mayor economía mundial. China, a su vez, fue el tercer país exportador hacia EUA.

Morales, sin embargo, no da arca abierta a lo que podría llamarse “inercia” del fenómeno de relocalización.

Señala que para que sus efectos tengan un impacto favorable en la calificación crediticia de México, deben traducirse en un mayor crecimiento del PIB y en un mejor ingreso per cápita, en lo fundamental.

Con el nearshoring, también se esperaría una mejora de las balanzas externas del país, de su cuenta corriente y de sus reservas internacionales.

La calificación crediticia del país se ha visto compensada por un crecimiento económico en 2023 mucho mayor al previsto originalmente ante la dinámica exportadora con EUA por el efecto del nearshoring.

Pese a que México se ha salido del parámetro de crecer en torno al 2% como lo hizo en los últimos siete años, para concluir este año en 3%, Morales resalta que esta coyuntura no es suficiente para cambiar la Perspectiva hacia una mejora en la calificación.

Las finanzas públicas del país, bajo los parámetros elementales de las calificadoras de observar la deuda pública sobre el PIB, por su parte, están bien posicionadas.

Según el informe de finanzas públicas del Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), hasta agosto pasado, el saldo histórico de requerimientos financieros del Sector Público (SHRFSP) arroja que México cerraría esa relación en 46.5% este año.

Con excepción de 2020, en la crisis de la pandemia, cuando ubicó en 50.2%, la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha mantenido la relación a raya, por debajo del 50% aceptable.

Los niveles de déficit presupuestal no vistos desde 1990 que contempla el Paquete Económico de 2024 del Gobierno Federal es un factor de peso que Fitch seguirá de cerca.

El dilema es si el ajuste de política fiscal para el siguiente año es un cambio estructural. O ver si se trata de un año atípico, que haga que México regrese a partir de 2025 a un manejo consistente de su endeudamiento.

En momentos en que Fitch estima una recesión moderada para EUA durante los primeros 6 meses del próximo año, que colocaría un PIB de apenas 0.3%, la Perspectiva de México se mantendrá estable.

Fitch no ve en este momento mayores presiones en los factores que entran en juego para bajar o elevar su calificación.

Sin embargo, lo que queda por hacer no es tarea fácil.

“Si tuviéramos un mejoramiento de los Indicadores de Gobernanza eso pudiera darle un apoyo a la calificación, definitivamente”, indica Morales.