IMSS: En el ojo del huracán

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Las finanzas del Instituto Mexicano del Seguro Social se encuentran bajo presión. Además, el desempleo y la escasa afiliación de los trabajadores por parte de las empresas deterioran aún más la salud financiera del organismo tripartita.

El gobierno federal debe incrementar el porcentaje de aportaciones contempladas en el Presupuesto de Egresos de la Federación para que la viabilidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se sostenga por más tiempo.

Entre los gastos más representativos para la institución, se encuentra el pasivo por concepto de jubilaciones y pensiones, que debe responder a más de 190 mil extrabajadores.

José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, explica que el Seguro Social “tiene fuertemente comprometidas sus finanzas por el problema de las pensiones y los altos costos operativos que tiene esta prestación”.

A principios de noviembre, el director general del IMSS, Daniel Karam, advirtió, en el marco de la 101 Asamblea General del organismo tripartita, que sí se quería dotar de viabilidad y larga vida al organismo se necesitaban reformas de mayor alcance.

En ese momento, Karam encendió la señal de alerta y aseguró que el IMSS vivía la situación más delicada de toda su historia porque el Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los propios trabajadores contratados antes de 2008 implicaba una presión financiera equivalente a 11 puntos porcentuales del PIB.

Aún más, advirtió que el déficit proyectado equivalía a más de 45 punto del PIB con un gran riesgo real de insolvencia. Así, de no aplicarse cambios en el sistema en el corto plazo, la institución vería comprometida su capacidad de atender las necesidades de servicio de los derechohabientes.

La alarma se activó y los legisladores solicitaron la comparecencia del funcionario pero no se anunciaron medidas para resolver el problema estructural que enfrenta el IMSS.

La propia estructura de gastos, dice De la Cruz, no se encuentra equilibrada con ingresos que se generan por parte de los trabajadores afiliados y de las aportaciones de las empresas. Lo anterior, porque, en los últimos lustros, el número de afiliados a la institución no ha crecido de manera significativa como consecuencia de los problemas económicos del país.

Según datos de la Encuesta nacional de ocupación y empleo, el 45.7 por ciento de trabajadores que debe estar afiliado no lo está, y ello es uno de los mayores retos.

El texto La salud financiera del IMSS requiere cirugía mayor, escrito por Javier Moreno Padilla, especialista en relaciones industriales de la Universidad Iberoamericana, dice que, “por desgracia, para toda la población protegida en el Instituto, el gobierno federal aporta una cantidad inferior a los subsidios que entrega a los estados para el Seguro Popular; de suerte que ello es un aliciente perverso para la no inscripción de un segmento no indigente, que debería contribuir a la seguridad social y que se asimila a los sectores marginados”.

La estructura de gastos del IMSS no se encuentra equilibrada, pues en los últimos años el número de afiliados a la institución no ha crecido de manera significativa, esto a consecuencia de los problemas económicos del país.

Jubilados y pensionados

El Informe al Ejecutivo federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera y los riesgos del Instituto Mexicano del Seguro Social 2009-2010, de la misma institución, dice que la nómina institucional del IMSS muestra que, a diciembre del año pasado, se registraban 190 mil 483 jubilados y pensionados. De éstos, 189 mil 57 ya habían hecho válida su prestación y 1 mil 426 trabajadores estaban por cumplir los requisitos para tener derecho a una pensión.

De los más de 190 mil jubilados y pensionados, resalta el Informe, el 89.1 por ciento corresponde a “pensionados directos” con una edad promedio de 60.5 años y una cuantía promedio mensual completa de 12.2 veces el Salario Mínimo General Vigente del Distrito Federal, a diciembre de 2009.

Un pensionado de más de 60 años recibe alrededor de 700 pesos al mes.

La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos indica que, a esa fecha, la paga por día de un salario mínimo se encontraba en 54.80 pesos. Es decir, un pensionado de más de 60 años obtenía 668.56 cada 30 días. A la fecha, esa cantidad se eleva apenas a 701 pesos, según cálculos basados en los informes de la misma institución de seguridad social.

El 10.9 por ciento de los pensionados beneficiarios tienen una edad promedio de 54.9 años. Su cuantía promedio mensual completa es de 5.2 veces el salario mínimo. Las cifras oficiales muestran que un sujeto obtiene actualmente 298 pesos.

Con un universo superior a los 190 mil pensionados, las mujeres que han obtenido este beneficio a través del IMSS cuantifican 130 mil 290, el 68.4 por ciento. Cada una de ellas obtiene, aproximadamente, 614 pesos al mes. Esta cantidad se puede “elevar” a 712 pesos.

Respecto del 31.6 por ciento de los pensionados hombres, éstos tienen en promedio una pensión mensual completa de 746.98 pesos, que llega a ser de 14.5 veces (833.17 pesos) para los pensionados por jubilación o por edad.

El director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, José Luis de la Cruz, indica que la situación del IMSS se viene configurando en el transcurso de los últimos 20 años: “No es una sorpresa que pareciera que hay una mala gestión administrativa; no se planificó de manera adecuada lo que iba a ser el crecimiento de este gasto de operación”.

El especialista en economía del Tecnológico de Monterrey dice que “tiene que quedar muy claro el sistema de finanzas del IMSS, en aras de plantear cuáles han sido los errores y descuidos en el manejo administrativo. Debe hacerse cumplir la ley en el sentido que todos los trabajadores que están trabajando en México tengan una cobertura social y que, en este sentido, sus contribuciones inyecten nueva liquidez.

En el tema de manejo de pensiones, “el gobierno federal debe asumir el costo de las mismas. Esto, como resultado de que no se generó una estrategia financiera viable para manejar el manejo (sic) de pago de pensiones actualmente”.

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