Fitch Ratings, que califica a las nueve entidades federativas que renovarán los poderes ejecutivo y legislativo en 2018, estima que independientemente de los resultados electorales, el escenario asume que los procesos de entrega y recepción serán ordenados.

En un perfil crediticio elaborado por la calificadora señala que “en términos generales, estas entidades reportan endeudamiento bajo que se traduce en indicadores de sostenibilidad adecuados”.

Sin embargo, el gasto operativo consume un porcentaje alto de sus ingresos de libre disposición, por lo que la inversión se mantiene limitada, señala.

Y agrega, que el riesgo de refinanciamiento lo mitigan las restricciones que impone la LDF sobre la contratación y liquidación de créditos de corto plazo.

A continuación la nota.

Endeudamiento Bajo:

Con excepción de Veracruz, la deuda directa de largo plazo representó menos de 0.50 veces (x) los ingresos fiscales ordinarios (IFOs o ingresos disponibles) en las entidades analizadas.

Fitch considera que el endeudamiento relativo de estas se mantendrá de bajo a moderado en el mediano plazo, debido a que el Sistema de Alertas de la LDF impone un límite de endeudamiento neto adicional de hasta 15% de los ingresos de libre disposición (ILD) para entidades en un nivel de endeudamiento “sostenible” y 5% para aquellas “en observación”.

Sostenibilidad Adecuada:

Debido a que el endeudamiento relativo es bajo, el servicio de la deuda continuó reportando indicadores de sostenibilidad adecuados en la mayoría de las entidades.

Sin embargo, en algunas, estos indicadores fueron elevados a causa de la generación baja de ahorro interno (AI, flujo disponible para servir deuda o realizar inversión), servicio de deuda de corto plazo y amortización anticipada de deuda asociada a procesos de refinanciamiento.

Inversión Baja por Ahorro Interno Limitado:

El gasto operativo (GO, gasto corriente y transferencias no etiquetadas) representó más de 92% de los IFOs en cinco estados.

La capacidad de realizar inversión seguirá limitada mientras estas entidades no fortalezcan su AI.

El gasto asociado a los procesos electorales también limitará la generación de AI en 2018.

Asimismo, un cambio significativo en los criterios del Gobierno Federal en materia de financiamiento del gasto educativo podría impactar la flexibilidad fiscal de las entidades en el mediano plazo, dado el peso de este gasto en los presupuestos estatales.

El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone) representó 22.1% del gasto federalizado y 57.2% del Ramo 33 en 2017.

Pasivo Circulante Controlado:

Aunque la caja representó menos de un mes de los ingresos totales (IT) en siete estados, el pasivo circulante se mantuvo en niveles manejables.

Por lo tanto, las entidades cerraron 2017 con una posición de liquidez entre adecuada y sólida, excepto Morelos, que reportó un nivel de caja ligeramente negativo.

Riesgo Bajo de Refinanciamiento:

La LDF establece que el saldo insoluto de los créditos a corto plazo no exceda 6% de los IT, monto relativamente alto, en opinión de Fitch. En seis estados, este límite es mayor que la deuda de largo plazo que pueden contratar, dada la proporción alta de ingresos etiquetados que reciben.

Según la LDF, estos créditos deben quedar totalmente pagados a más tardar tres meses antes de que concluya el período de gobierno de la administración en turno.

Por lo tanto, Fitch considera que este requisito mitigará considerablemente el riesgo de refinanciamiento durante los cambios de administración que tendrán lugar en próximos meses.

Dependencia Alta de Ingresos Federales:

Con excepción de Ciudad de México, los estados presentan dependencia alta de los ingresos federales.

Un dinamismo económico menor podría afectar las participaciones federales, principal ILD de los estados analizados y que representó 42.7% del gasto federalizado en 2017.

Por otra parte, una disminución en la entrega de recursos etiquetados para inversión otorgados por el próximo Gobierno Federal podría detonar una demanda mayor de fondos crediticios por parte de las entidades federativas y viceversa.

Desempeño Financiero de las Entidades
Federativas con Elecciones Locales

Ciudad de México

De acuerdo con el Sistema de Alertas, con cifras a diciembre de 2016, el indicador de obligaciones a corto plazo sobre IT de Ciudad de México se encuentra “en observación”.

No obstante, los otros dos indicadores, deuda pública y obligaciones sobre ILD y servicio de la deuda sobre ILD, se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD. De acuerdo con la metodología de Fitch, el endeudamiento relativo de Ciudad de México es considerado como bajo y la entidad reporta una sostenibilidad muy manejable.

El crecimiento del GO y de los IFOs estuvo alineado en 2017, por lo que Ciudad de México mantuvo los niveles estables de AI e inversión. La posición de liquidez se benefició de un recorte del pasivo circulante.

Además, a causa de las potestades tributarias que posee, la entidad presenta una recaudación local muy sólida, que compara muy favorablemente con la del resto de los estados calificados por Fitch.

Por lo tanto, podrá enfrentar los gastos asociados al proceso electoral sin afectar el equilibrio presupuestal y la sostenibilidad de la deuda.

Para fortalecer sus indicadores de inversión, la entidad debe mantener o incrementar su generación de AI y tiene capacidad para contratar deuda adicional.

Guanajuato

Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que Guanajuato puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

En opinión de Fitch, el endeudamiento relativo es muy bajo.

El AI disminuyó en 2017 debido a un aumento sensible en las transferencias por una captación menor de recursos federales por convenios, el cual se cubrió con ILD.

El Estado financia la mayor parte de su programa de inversión con ILD y un plan de endeudamiento conservador.

Mientras que la recaudación local es similar a lo observado en otros estados calificados por Fitch, la posición de liquidez es muy sólida, tanto por un pasivo circulante muy bajo como por un nivel de efectivo relativamente alto.

Aunque el gasto electoral podría mantener presionada la generación de AI, Fitch estima que Guanajuato seguirá reportando métricas de sostenibilidad favorables, debido a que tiene un nivel de endeudamiento muy bajo.

A fin de incrementar la inversión, el Estado tiene margen para aumentar su nivel de endeudamiento.

Puebla

Fitch considera que la deuda directa bancaria de Puebla es baja.

Incluso si se considera el saldo por pagar de la inversión de las asociaciones público-privadas y los proyectos de prestación de servicios, el endeudamiento relativo sigue siendo bajo.

Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que Puebla puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

Debido a que la deuda directa es baja, el servicio de la misma continuó representando un porcentaje muy reducido del AI.

Aunque la caja es limitada como proporción de los IT, el pasivo circulante permanece en niveles controlados, por lo que la posición de liquidez es satisfactoria.

La sostenibilidad del servicio de la deuda continuará en niveles muy manejables pese a la presión que el gasto electoral podría ejercer sobre la generación de AI, en opinión de Fitch, puesto que el nivel de endeudamiento de Puebla es muy bajo.

Sin embargo, para incrementar los niveles de inversión, el Estado necesita fortalecer de forma sostenida la generación de AI, aun y cuando cuenta con capacidad para contratar deuda adicional.

Yucatán

Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que Yucatán puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

A diciembre de 2017, la deuda directa de largo plazo del Estado representó 0.26x sus IFOs.

Si se añade el saldo pendiente de pago de la inversión del proyecto de prestación de servicios Museo Mundo Maya, el indicador se ubica en 0.31x, por lo que el endeudamiento relativo sigue siendo bajo.

Yucatán mantiene un pasivo circulante muy reducido, equivalente a 11 días de gasto primario. Los recursos en caja, sin considerar un crédito dispuesto en diciembre de 2017, cubrieron 57% del pasivo circulante.

El Estado utiliza créditos de corto plazo de manera prudente, por lo que el riesgo de liquidez es bajo.

Por otra parte, el último estudio actuarial estimó un periodo de suficiencia hasta 2025 para las reservas del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores el Estado de Yucatán.

En 2017, el incremento de los IFOs fue ligeramente superior al del GO, por lo que el AI mejoró.

Aunque se ha mantenido relativamente limitado, el AI ha sido consistentemente positivo, lo que ha permitido una sostenibilidad adecuada de la deuda.

Para aumentar el gasto de capital, Yucatán requiere fortalecer su AI y podría contratar endeudamiento adicional sin comprometer su flexibilidad financiera.

Tabasco

En opinión de Fitch, la deuda de Tabasco es baja. Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que el Estado puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

La economía de Tabasco se ha visto afectada principalmente por una disminución en la actividad petrolera, a raíz de la cual el crecimiento de los IFOs fue prácticamente nulo en 2017.

En consecuencia, el incremento del GO impactó directamente y en la misma magnitud al AI.

Pese a ello, el Estado logró disminuir el pasivo circulante, que se mantuvo en un rango manejable, aunque superior al nivel de efectivo.

Para enfrentar el entorno económico adverso, el Estado necesitará aplicar medidas de racionalidad y austeridad que le permitan cubrir los gastos relacionados con el proceso electoral sin comprometer la flexibilidad fiscal.

En el mediano plazo, un fortalecimiento del AI contribuiría a mejorar sus indicadores de sostenibilidad de la deuda e inversión. Su dependencia de los ingresos federales es mayor que la mediana de los estados analizados, por lo que también tiene oportunidad de mejora en la recaudación local.

Jalisco

Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en el nivel “sostenible”, por lo que Jalisco puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

Fitch considera que la deuda del Estado es baja, lo que se traduce en indicadores de sostenibilidad sólidos.

El crecimiento de los IFOs superó al del GO en 2017, por lo que el AI aumentó, aunque la inversión fue limitada.

Para fortalecerla, el Estado necesita consolidar la generación de AI, lo que se sumaría a su capacidad para contratar deuda adicional.

El nivel de efectivo al cierre del ejercicio fue relativamente bajo, pero el pasivo circulante se mantuvo en un rango muy manejable, por lo que la posición de liquidez fue adecuada.

La recaudación local es robusta, de modo que la dependencia de ingresos federales es menor que la mediana de los estados analizados.

Luego de que el Estado incumpliera un crédito quirografario de corto plazo por MXN1,400 millones en diciembre de 2012, la administración estableció reglas de operación para la inscripción de financiamientos de corto plazo del Estado y sus municipios en el registro de deuda pública estatal y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público durante su primer año de gestión (2013).

En opinión de Fitch, lo anterior, aunado a las restricciones que impone la LDF sobre la contratación y liquidación de créditos de corto plazo, mitiga de forma considerable el riesgo de refinanciamiento durante el próximo cambio de administración.

Morelos

Pese a que el indicador de deuda pública y obligaciones sobre ILD de Morelos es “sostenible”, el indicador de servicio de la deuda sobre ILD y el de obligaciones a corto plazo sobre IT se ubican “en observación”.

Por lo tanto, el endeudamiento del Estado está en el mismo nivel, de manera que puede contratar endeudamiento neto adicional únicamente por hasta 5% de sus ILD.

El AI se mantuvo estable en 2017, a razón de que el crecimiento del GO estuvo alineado con la evolución de los IFOs.

Frente a la limitante para contratar endeudamiento adicional, Morelos requiere fortalecer su generación de AI para incrementar el gasto de capital.

Por otra parte, pese a que la rotación del pasivo circulante es menor de dos meses, Morelos reportó un nivel de efectivo ligeramente negativo a diciembre de 2017, por lo que su posición de liquidez es débil.

Su dependencia de ingresos federales es mayor que la mediana de los estados analizados, por lo que el fortalecimiento de la recaudación local también es un área de oportunidad.

Aunque la deuda de largo plazo del Estado es baja, el uso recurrente de créditos de corto plazo afecta sus indicadores de sostenibilidad.

Por ende, los principales desafíos del Estado consisten en fortalecer sus márgenes operativos, mejorar el nivel de efectivo al cierre de cada ejercicio y disminuir el uso de créditos a corto plazo.

Morelos reportó un saldo insoluto de créditos y factoraje financiero a corto plazo de MXN1,021.9 millones al 31 de diciembre de 2017 (4% de los IT).

De acuerdo con la LDF, estos financiamientos deben quedar liquidados a más tardar el 30 de junio de 2018.

Chiapas

Fitch estima que, a diciembre de 2017, la deuda de Chiapas fue baja, después de ser considerada como moderada en 2016.

Los tres indicadores del Sistema de Alertas se ubican en nivel “sostenible”, por lo que el Estado puede contratar endeudamiento neto adicional por hasta 15% de sus ILD.

El AI mejoró en 2017 principalmente por un recorte en el GO; no obstante ha sido volátil en los últimos años.

Por su parte, el pasivo circulante disminuyó y se mantuvo en un rango manejable, aunque superó el nivel de efectivo, que resultó relativamente bajo.

Para incrementar los niveles de inversión, el Estado necesita consolidar la generación de AI, lo que le permitiría a su vez contratar deuda adicional sin afectar sus indicadores de sostenibilidad.

Chiapas presenta la recaudación local más débil entre las entidades analizadas, por lo que este aspecto también representa un área de oportunidad.

La liquidación de créditos de corto plazo afectó los indicadores de sostenibilidad.

El Estado reportó un saldo insoluto de dos créditos a corto plazo de MXN646 millones al 31 de diciembre de 2017 (0.7% de los IT), los cuales deberán liquidarse a más tardar el 7 de septiembre de 2018, de acuerdo con la LDF.

Veracruz

De acuerdo con el Sistema de Alertas, el indicador de deuda pública y obligaciones sobre ILD está “en observación”, por lo que independientemente de los otros dos indicadores, el endeudamiento de Veracruz igualmente está “en observación”.

En consecuencia, el Estado podría contratar endeudamiento neto adicional únicamente por hasta 5% de sus ILD.

En opinión de Fitch, la deuda de Veracruz fue moderada a diciembre de 2017 y se consideraba alta en 2016.

Entre 2017 y principios de 2018, el Estado llevó a cabo un proceso de refinanciamiento de la mayor parte de su deuda de largo plazo, con lo que consiguió mejorar los términos y condiciones de la misma, principalmente en cuanto a plazo (mayor) y sobretasa (menor).

A partir de ello, Fitch estima que los indicadores de sostenibilidad mostrarán una mejora sensible y el indicador de servicio de la deuda sobre ILD del Sistema de Alertas podría modificarse a “sostenible” desde “en observación”.

Por otro lado, a finales de 2016, Veracruz llevó a cabo una depuración y reclasificación del pasivo circulante por un monto de MXN41.2 mil millones.

En consecuencia, el indicador de obligaciones a corto plazo sobre IT se ubicó en un nivel “sostenible”. A diciembre de 2017, el pasivo circulante se mantuvo controlado, aunque superó el nivel de efectivo.

Uno de los desafíos que la administración entrante podría enfrentar es dar continuidad al proceso de análisis y depuración de las cuentas de orden que, a diciembre de 2017, todavía presentaban un saldo de MXN22.6 mil millones.

Veracruz reportó en 2017 un saldo insoluto de dos créditos y otras obligaciones a corto plazo de MXN4,788.2 millones (4.1% de los IT), que deberán quedar pagados totalmente a más tardar el 31 de agosto de 2018.

Otros retos

Otro reto del Estado consiste en disminuir la dependencia del financiamiento a corto plazo para enfrentar presiones de liquidez relacionadas con las erogaciones de fin de año.

El aumento de los IFOs en 2017 fue similar al del GO, por lo que el AI se mantuvo estable.

En virtud de la limitante para contratar endeudamiento adicional, el Estado necesita consolidar la generación de AI para incrementar el gasto de capital.

Su dependencia de ingresos federales es mayor que la mediana de los estados analizados, por lo que el fortalecimiento de la recaudación local también es un área de oportunidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here