En un año de franca recuperación, 2021 no registrará los índices de crecimiento pre-Pandemia. El crecimiento regional será desigual en México, y el sectorial también. La redención de actividades como el Turismo, por ejemplo, podría tomar entre cuatro a cinco años más para volver a ser lo que era.

En el año de la restauración, cuando el grueso de bancos globales, economistas y expertos esperan un crecimiento del PIB para México de alrededor de 5%, será el repunte de sectores como el de la Manufactura, el Comercio, la Construcción y los Transportes lo que podrán ayudar al resto.

El cambio en los patrones de consumo, con el comercio electrónico como baluarte, podrían traer buenos frutos hacia el Comercio Minorista, los Medios Masivos y los Servicios Profesionales y de Apoyo a Negocios.

El cambio de tendencia y la mayor dinámica de la economía de Estados Unidos, así como su plan de reactivación económica, nos lleva a estimar que será la industria manufacturera la que guíe la recuperación económica en México a través de la exportación.

En general, esperamos una recuperación de cada subsector manufacturero, pero inicialmente de aquellos que forman parte de la cadena global de valor”, dijo el banco global BBVA en el documento Situación Regional Sectorial México.

El reto hacia adelante para México, sin embargo, no es menor.

Para que la ecuación funcione, será prioridad mantener la competitividad de los sectores manufactureros y afianzar su recuperación, con el acceso competitivo a insumos y materias primas, en particular a la energía eléctrica a precios competitivos, sentencia.

Nuestro escenario se basa en una mejora significativa del comercio exterior, principalmente de los principales socios comerciales de México.

Por lo que será de particular importancia mantener la competitividad de las industrias exportadoras y la pronta incorporación de los servicios a los mercados internacionales. México debe evolucionar hacia un comercio internacional de servicios que complete su perfil de exportador de mercancías”, apuntó BBVA en su informe.

En sus expectativas de gremio, el banco global pronostica para 2021 un crecimiento del PIB de México de 4.8% y para el próximo año, un avance de 2.8 por ciento.

En el trabajo presentado, con una base sectorial de 2013, el PIB total para 2021 observa un alza de 3.2%, con un primer trimestre retador, con caídas de -4.5 por ciento, el único trimestre negativo, lo que contrasta con el mayor repunte del año, el del periodo abril-junio, con un progreso de +15.4%, a tasa anual.

En el tercer trimestre, el crecimiento del PIB sería de 3.4%, mientras en el periodo octubre-diciembre, en la parte final de 2021, el PIB del País crecería un nimio 0.7 por ciento.

Sin certezas

Si bien el avance de la economía mexicana está en marcha, existe aún incertidumbre en la logística de distribución y aplicación de las vacunas contra la Pandemia Covid-19, además de que no se descartan olas de contagios futuras.

En el terreno negativo, resalta la ausencia de una mejoría en los indicadores de inversión que podría implicar una ralentización adicional del crecimiento a nivel estatal.

No obstante, en general, el panorama es menos turbio que durante la mayor parte de 2020.

El ejercicio del banco global arroja que la reapertura económica y la mitigación de los efectos sanitarios adversos han definido el ritmo de recuperación de las entidades federativas.

Una contracción del PIB total de 8.2% en series originales en 2020, dice, implicó el crecimiento de tan sólo 3 entidades en el año de la Pandemia.

En 2021, el panorama es diverso, ante un crecimiento esperado de 3.2% de la economía en su conjunto, únicamente esperando contracciones en 4 estados: Campeche (-6.2%), Nayarit (-0.6%), Tabasco (-0.8%) y Tlaxcala (-2.3%)”, señala.

Lo positivo

México viene arrastrando un saldo negativo en sus indicadores económicos desde 2019.

En 2020, la Pandemia forjó un nuevo escenario caracterizado por el deterioro de ellos.

En la Ciudad de México y el Estado de México, dos de las entidades con más peso en el PIB a nivel nacional, la tendencia a la baja de la construcción se exacerbó durante ese año, mientras que el comercio presentó importantes contracciones en ambas entidades.

En el Estado de México, además, la caída en las manufacturas estatales pronunció la contracción de su PIB, con -7.4 por ciento.

En el caso de la capital del País, el comercio fue el principal sector en verse impactado, pero la contracción fue generalizada, alcanzando una caída anual de su PIB de -9.5%.

Para 2021, BBVA estima un crecimiento de 2.6% para la Ciudad de México en respuesta a una recuperación parcial de las actividades y de las dinámicas laborales y de consumo.

En el Estado de México el repunte del PIB sería mayor, de +5.7%, impulsado principalmente por las manufacturas, el comercio y algunos subsectores de la construcción, indica.

La recuperación de ramas manufactureras como la automotriz o la aeroespacial, definidas como actividades prioritarias, así como el buen desempeño del subsector de industria de alimentos pueden impulsar a entidades como Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí.

Las tasas esperadas de crecimiento del PIB ubican un avance de +6.5%, en el caso de Guanajuato; +5.2% para Querétaro y de +7.6% para San Luis Potosí.

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