La caída drástica de la actividad económica en México durante el segundo trimestre que reportó el INEGI se debió indiscutiblemente a la proliferación de la pandemia, pero también a la ausencia de apoyos fiscales a empresas y trabajadores, sin los estímulos necesarios se registrará el cierre de muchas empresas y la recuperación podría tardar hasta cinco años.

En entrevista para Salud, Dinero y Amor, Alfredo Coutiño, director de Moodys Economics afirmó que la cifra mensual registró una reactivación de la economía, lo cual representa  una esperanza de que continúe avanzando en terreno positivo el  resto del año.

Sin embargo, a pesar de esta ligera  recuperación, la economía mexicana registraría una caída promedio de entre 9.5 y 10 por ciento, lo que representa una contracción  mucho mayor a la que se presentó durante la crisis del 2009, y mucho mayor a la de  1996.

Afirmó que el efecto y el daño a la economía se reflejará en 2021 y posiblemente en los próximos cinco años, debido al cierre de empresas, la pérdida de empleos y le reducción de  la capacidad productiva del país.

Es necesario construir un programa de reactivación económica serio y consistente para el sector industrial que ha sido una de los más golpeados por esta crisis económica. Se necesita estimular no solo a las grandes empresas  sino también a las  Pymes que son las que generan mayor cantidad de empleos en el país, afirmó Alfredo Coutiño.

El Banco de México ha estado sincronizando con la política fiscal para otorgar estímulos a la economía, a las empresas y a los consumidores, afirmo Alfredo Coutiño, redujo las tasas de interés y abrió ventanillas para ofrecer liquidez al sistema bancario, sin embargo con la mortandad de las empresas que está enfrentando el país, difícilmente la liquidez llegará a los usuarios finales.  Añadió que  Banxico revertirá el ciclo de relajamiento monetario y comenzará a subir las tasas de interés si la inflación continúa a la alza.

TE COMPARTIMOS LA ENTREVISTA CON ALFREDO COUTIÑO, DIRECTOR DE  MOODY’S ECONOMY

CLAUDIA VILLEGAS: Ya está en la línea el doctor Alfredo Coutiño, él es director de Moody’s Econom. Gracias, doctor, esperando que se encuentre usted muy bien. Gracias por esta entrevista para salud, dinero y amor.

ALFREDO COUTIÑO: Siempre es un placer comentar con ustedes. Es todo un gusto.

CLAUDIA VILLEGAS: Muchas gracias, doctor. Bueno, pues quisimos platicar con usted porque vimos en redes sociales un tweet que nos gustó mucho en Salud, Dinero y Amor. Las buenas y las malas noticias de la información que se da a conocer la caída del Producto Interno Bruto de 18 por ciento al segundo trimestre. Doctor también cifras del IGAE que parecen alentadoras ¿Qué nos puede decir usted sobre esta recuperación de la economía?

ALFREDO COUTIÑO: Bueno, sí, efectivamente. El dato que dio a conocer el INEGI con respecto a la caída de la economía medido por el Producto Interno Bruto en el segundo trimestre, nos dice que efectivamente hubo una caída bastante fuerte de la actividad económica, básicamente derivado del impacto económico que tuvo la proliferación de la epidemia en las actividades productivas, mayormente industria y comercio, pero también por el hecho de que hubo una ausencia de apoyos fiscales tanto para empresas como para trabajadores, lo cual agravó la caída de la economía. Es el dato malo que, por cierto, son la caída de las mayores que se han presentado, pues prácticamente en los últimos 80 años. La mayor caída se presentó en 1932 y a raíz de la Gran Depresión que sufrió la economía mundial.

Entonces eso nos da una magnitud y nos ponen en perspectiva la tremenda caída que tuvo la economía durante el segundo trimestre.

La buena noticia es que efectivamente, parece ser que con los datos de actividad económica mensual, la actividad económica no tuvo su piso en mayo y ya para junio empezó una reactivación de la actividad económica, lo cual da esperanzas y da señales de que, efectivamente, la economía está saliendo del hoyo en que cayó y tenemos esperanza de que para el resto del año continúe avanzando en terreno positivo.

MARIELENA VEGA: ¿entonces ahora sí se tocó fondo y esto quiere decir que vamos a comenzar una pequeña recuperación o por lo menos ya no se va a seguir cayendo?

ALFREDO COUTIÑO: Sí, al parecer eso es lo que dicen los datos mensuales tanto de actividad industrial, como de la actividad en general y que están ya datos observados al mes de junio y que confirman que efectivamente el punto mínimo de la actividad económica se alcanzó en mayo y ya en junio hubo una reactivación. Yo le llamaría reactivación, no necesariamente una recuperación, porque el proceso de recuperación implica que hay un crecimiento sostenido a lo largo del tiempo. Pues nada más tenemos un dato de actividad económica que es el de junio y este se debe al hecho de que bueno, en junio, prácticamente a lo largo de todo el mes, se inició el proceso de reapertura económica del país, cuando el Gobierno determinó que ya la mayoría de los sectores considerados no esenciales y algunos esenciales, pues ya podían empezar a operar en el país, de tal manera que eso hizo que se empezara a producir, que se empezara a ofrecer servicios y por supuesto, eso comparado con los datos muy bajos que se tuvo de producción en mayo, pues eso implica ya una reactivación de la actividad productiva. De ahí para adelante está por verse todavía. La esperanza es que efectivamente, la caída haya caído ya atrás en mayo y que la economía continúe reactivando en el resto del año.

 ROMINA ROMÁN: ¿Cuál es el pronóstico de caída en la economía para el cierre del 2020? Obviamente, una parte importante de ésta se relaciona con la emergencia sanitaria y con la parálisis de la economía. Sin embargo, hay otros factores que están impactando al país y uno de ellos es la salida acelerada de capitales ante esta dañada imagen que hay en el país. Y otra parte también tiene mucho que ver con Pemex y sus graves y cada vez más deterioradas finanzas, doctor.

ALFREDO COUTIÑO: Bueno, ese es un punto muy importante, Romina, porque si bien estamos hablando de que la economía ya dejó el punto mínimo y está entrando en terreno positivo desde junio, esto es en términos de comparación mensual, es decir, junio comparado con los bajos niveles de mayo, pero en términos de comparación anual junio contra junio del año pasado, la economía todavía presenta una hoja caída. Es decir, una tasa negativa en términos anuales, aún considerando, y eso es muy importante aún considerando que la economía continúa recuperándose en los siguientes meses, digamos de julio a diciembre, a tasas que van a ir, por ejemplo, desde el casi 9 que se presentó en junio a tasas un poco menores de 7, 6, 5, 4, incluso hacia finales del año. Aún en términos anuales, la economía reportaría una caída promedio de entre 9.5 y 10 por ciento, que nuevamente es una caída mucho mayor a la que presentó la economía durante la crisis más reciente en 2009, pero también mucho mayor a la que se presentó en 1996. Bueno, es que el famoso error de diciembre. Entonces, lo que estamos considerando ahorita es que a pesar de que la economía sigue recuperándose hasta la caída promedio en este año para rondar 10 por ciento,

 

CLAUDIA VILLEGAS: Con esta caída tan pronunciada y usted que ha escrito y por cierto, felicidades por la publicación de su artículo de investigación en uno de los Journal de Modelación de política más importante, quisiera que nos platicara cómo se ve este tema de la inflación y la participación del Banco de México en incentivar la economía, porque tenemos inflación también muy alta adultos

ALFREDO COUTIÑO: Claro un tema muy importante, generalmente se piensa que cuando una economía se cae, es decir, entra en recesión o se apaga la demanda interna, es decir, disminuye el consumo, disminuye la inversión y eso permite disminuir las presiones inflacionarias, lo cual es cierto para economías desarrolladas como la de Estados Unidos, las economías europeas y algunas economías de mercados emergentes en América Latina como Brasil, como Chile, como Colombia.

Desafortunadamente, para el caso de México, lo que las crisis el pasado han demostrado empíricamente es que no importan las recesiones en materia de inflación. Es decir, la economía se puede caer, pero la inflación no se cae. Eso sucedió en la crisis, el 95, el 2001 del 2009, y eso está sucediendo en esta crisis en 2020. La relación es inversa, si cae la economía al inicio del año o un descenso de la tasa inflacionario, pero ésta ya empezó a subir en los últimos cuatro meses desde  mayo y junio, julio y agosto, la inflación viene al alza.

Lo que nos está diciendo la economía mexicana es que la inflación es diferente en México que como se está comportando en otras economías en el mundo. Y la razón importante es que México siempre sufre un choque cambiario que hace que el peso se debilite, el peso está acumulando poco más de un 15 por ciento de depreciación en los primeros 7 meses del año. Y eso por supuesto que se transmite a los precios al consumidor, sobre todo los precios de los bienes importados del exterior. Y eso siempre ha sucedido en las crisis del pasado. Esto es lo que estamos viendo ahorita con la inflación al alza. es que efectivamente, la recesión no le está haciendo daño a la inflación, ni inflación viene al alza. Ahora, eso qué implica para el manejo de la política monetaria? el Banco de México se ha estado sincronizando de alguna manera con la política fiscal para dar estímulos a la economía, a las empresas y a los consumidores y ha reducido el precio del costo de crédito a través de reducir la tasa de interés, y también ha abierto ventanillas para ofrecer liquidez las sistema bancario de tal manera que, es liquidez llegue a los consumidores, pero con la cantidad de desempleo que se ha generado y con la mortandad de empresas que están enfrentando el país, esa liquidez difícilmente va a llegar a esos usuarios finales.

Al final de cuentas, el Banco de México va a tener que revertir el ciclo de relajamiento monetario y va a empezar a subir las tasas de interés. Si la inflación persistentemente continúa subiendo en los próximos meses,

MARIELENA VEGA: Y cuál sería el efecto que tendría temas como Lozoya, temas como inseguridad, temas como el reciente caso del fertinal que si bien es cierto ya el gobernador del Banco de México dijo que no estaba involucrado y que desconoce cualquier tema al respecto, quien hace el anuncio es el presidente. Estos temas afectan a la economía, desestabilice. ¿Cómo le está viendo usted?

ALFREDO COUTIÑO: Bueno, son estos escándalos políticos en México, como en América Latina, como en China, como en cualquier país, que realmente tienen mucho ruido. Y el efecto sobre la economía se puede dar más en el largo plazo, dependiendo del asunto y de la gravedad política del caso. Entonces, en el caso de México y con esta gente, hay este tipo de casos yo creo que el efecto más importante está sobre la imagen que se tiene del país en el exterior. Y no hablo de los analistas que están en el exterior comentando sobre México, sino más bien sobre entidades que tienen un papel muy importante en los capitales que llegan al país, que son los grandes inversionistas. Sobre ellos es donde se da la mayor afectación, porque todo este tipo de escándalos, como este tipo de ruido político, en lugar de beneficiar la imagen del país en el exterior la deterioran y lo que hemos visto a lo largo de este año es que este tipo de escándalos, este tipo de ruido político, lo que está haciendo es abrirles los ojos a los inversionistas internacionales de si México es un mercado seguro para llevar sus capitales, para invertir en el país. Bueno, por supuesto eso no quiere decir que haya corporaciones e inversión de las más grandes a nivel internacional que siguen invirtiendo en el país. Pero la imagen del país en su conjunto se ha deteriorado precisamente por este tipo de cosas. Ahora puede ser que en el corto plazo eso no afecte la trayectoria de recuperación de la economía mexicana, pero en el mediano y largo plazo, si esto no se soluciona, eso sí va a tener efecto en los volúmenes de inversión que llegan al país.

ROMINA ROMÁN: ¿Qué sigue para México después de esta histórica y dramática caída en el crecimiento. Pero esto, desafortunadamente, se va a sumar a otros factores, que sería la falta de Estado de Derecho y cumplimiento de las leyes. La incertidumbre de los grandes inversionistas que han estado sacando su dinero del país y la falta de apoyo y estímulos a la pequeña y mediana empresa ¿Qué nos espera? Qué sigue?

ALFREDO COUTIÑO:Ese es un tema muy interesante y de gravedad que se le debe poner mucha atención porque como decía anteriormente, la crisis no solamente hizo caer la economía en el segundo trimestre. De hecho, en el primer trimestre segundo trimestre, de manera más importante, iba a ocasionar que el promedio del año el crecimiento sea cercano al menos 10 por ciento. Pero la película no se acaba ahí. El efecto y el daño va a afectar la trayectoria de la economía el próximo año y posiblemente en los próximos cinco años, por la sencilla razón de que la mortandad empresarial y la destrucción de empleo reducen la capacidad productiva del país. Se tienen menos empresas, tiene menos plantas productivas, pero también se tiene una fuerza laboral menos capacitada. Porque los que perdieron su empleo, en primer lugar, no tienen acceso a entrenamiento a mayor educación. Y hay quienes incluso desistan de continuar buscando trabajo. Por lo tanto, se pierde esas habilidades que ya tenía la fuerza de trabajo y eso constituye capacidad productiva para el futuro. México al igual que todo país en el mundo ha sufrido la pérdida de capacidad productiva y eso va a afectar la tasa de crecimiento, la tasa de recuperación de la economía en los próximos cinco años, nuestras estimaciones que hemos hecho con los modelos sicometricos indican que México no recuperaría el nivel de capacidad productiva que habría existido en ausencia de la crisis en al menos los próximos cinco años. Eso podría llevar más o cinco años y podría tardar hasta una década. Así es la gravedad del asunto de no haber entrado a dar estímulos tanto a empresas como a trabajadores en el país.

CLAUDIA VIILEGAS:  Hay empleos que simplemente no van a regresar después de la crisis post COvid, sin el estímulo y sin la decisión del Gobierno de dar certezas a la inversión extranjera ¿Esto será una triste realidad de México, doctor?

ALFREDO COUTIÑO: Por supuesto, ese es precisamente el punto que estamos conversando en este momento, posiblemente sosteniendo que se están perdiendo empleos y se van a seguir perdiendo empleos, porque muchas de las empresas que intentaron sobrevivir en estos años con empeoramiento de la pandemia, simplemente llegaron al límite. Y sin esos estímulos que ayudan no llegan, esas empresas van a tener que cerrar de manera permanente. Pero no solamente es que el empresario se queda sin su empresa, es también que a lo mejor cinco familias de los cinco trabajadores que operaban esa empresa ya no tienen ingresos. Y lo más difícil es que esos cinco trabajadores van a tener problemas para conseguir un nuevo empleo o un empleo que les permita tener la fuente de ingreso que tenían anteriormente. Por lo tanto, la presión social que va a generar es un incremento en el desempleo. No solamente va a afectar la trayectoria de la economía, sino también va a generar problemas sociales que pueden desembocar en situaciones en que si no encuentran empleo, pues voy a buscarle por otro lado, y una vía de escape son las actividades, como ya lo hemos visto en la economía, el país  ha demostrado que mucha de la fuerza de trabajo que existe en el país que no encuentra fuentes decentes ingreso optan por irse a las actividades ilegales. Eso podría ser el gran costo social de la crisis económica en el país.

MARIELENA VEGA: ¿qué tendría que decir en esta situación? México todavía tiene alternativas de poner reglas claras, de tomar medidas para revertir o por lo menos para amortiguar un poco esta situación en materia económica

ALFREDO COUTIÑO: Efectivamente, si hay alternativa y para ello se necesita construir un programa de reactivación económica serio y consistente que posiblemente puede entrar hasta inicios del próximo año con el nuevo presupuesto, con un año con una economía que ya está en trayectoria de reactivación. Se necesita preparar un programa de estímulo al sector industrial, que ha sido el más golpeado y sobre todo, la industria manufacturera del país. Y ahí se trata de estimular no solamente empresas medianas y grandes, sino también que el grueso de empresas micro y pequeñas, que son las que generan la mayor cantidad de empleos en el país.

No se trata de rescatar a los grandes corporativos, los cuales sí tienen acceso al crédito bancario y el crédito en los mercados internacionales. Se trata de crear un programa de estímulo industrial, no solamente de las empresas que sufrieron, sino también que incentive la creación de nuevas empresas, y ahí está el caso de los emprendedores. Cuántas gentes con ideas extraordinariamente brillantes tenemos en el país y que no encuentran el apoyo financiero para lanzarlas, para echarlas a andar ni sistema bancario ni el apoyo oficial. Se necesita todo un programa que va a tomar tiempo, efectivamente, pero se necesita ese tipo de estímulos, se necesita ese tipo de programas y sobretodo algo que mencionaste, se necesitan reglas claras, que todo el mundo entienda y que no se vaya a cambiar al próximo día. Pero también se necesitan instituciones fuertes en el país. Y sobre todo, se necesita terreno parejo para todo un mundo sin privilegios, sin membresías y que todo el mundo tenga que luchar de acuerdo a su competitividad y de acuerdo a sus imprimibles.

MARIELENA VEGA:Gracias, Alfredo Coutiño, director general de Moodys Economic, por esta charla y esta explicación, siempre es un placer y una enseñanza platicar con usted.

ALFREDO COUTIÑO: Gracias a ustedes por la invitación.

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