En medio de la recesión económica global por la crisis del Covid-19, el mercado internacional de petróleo, que apenas en la última parte de abril colapsó, sostenía el miércoles una buena racha semanal ante signos de una mejoría en la demanda y una baja en los inventarios de Estados Unidos, la economía más grande del mundo. El entorno podría tener efectos en la economía mexicana, con un alza prevista en el precio de las gasolinas desde mayo, de acuerdo con expertos.

El precio del barril de petróleo Brent para entrega  en julio finalizó en 35.79 dólares, con un alza de 3.35% más que la sesión anterior, tras conocerse que las reservas de EU cayeron por segunda semana consecutiva;

el crudo mar del Norte, de referencia en Europa, concluyó con un incremento de 2%, para ubicarse en 34.63 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) finalizó en 33.74 dólares, con un alza de 1%. El último reporte de la Agencia Internacional de Energía arrojó que los inventarios de crudo en EU bajaron en 4.8 millones de barriles contra un estimado de apenas 1.8 millón de barriles en la semana que concluyó el 15 de mayo.

Agencias internacionales indican que las refinerías tienen depositadas sus esperanzas en un aumento de la demanda de gasolina según se vaya aliviando el cierre de los países.

En México, expertos indicaron que la volatilidad del precio de los energéticos propiciará presiones en la inflación del País, cuya medición de la primera quincena de este mes se dará a conocer el 22 de mayo próximo. Un reporte sobre estimados de este indicador divulgado por el banco global BBVA este miércoles anticipa alzas de 3.3% en el precio de las gasolinas, lo que se vería parcialmente compensado con una baja de 20% en las tarifas de energía eléctrica.

“Esperamos que la inflación general registre un cambio de cero por ciento en la primera mitad de mayo, aumentando así 2.5% anual desde (el nivel) de 2.2% de la segunda quincena de abril”, añadió el banco en su informe.

La inflación subyacente en la primera quincena de mayo tendría un crecimiento de 0.09%, con una tasa anual de 3.60% sin cambios frente al nivel de abril, de 3.61%; este indicador mide el comportamiento de los precios de bienes y servicios como colegiaturas y pagos de hipotecas. La inflación no subyacente, que mide los energéticos, exhibiría un decrecimiento de -0.29% quincenal y -0.81% anual. Pese al comportamiento negativo de precios, con los precios de energía cayendo a tasa anual -12.29%, a tasa quincenal y anual, los precios de los energéticos regulados por el mercado internacional, como las gasolinas, reportarían alzas de 0.07% y 4.68%, para cada caso, de acuerdo con el análisis.

“Esperamos que los precios de la gasolina de bajo octanaje aumenten entre 6 y 7.0% mensual (lo que) implica que los precios de la gasolina contribuirán cerca de 0.40 puntos porcentuales de la inflación mensual. Por lo tanto, la inflación mensual más probable será inusualmente alto para mayo (debido a una) recuperación mucho más rápida y rápida de los precios de la energía en comparación con nuestras expectativas”, resaltó BBVA.

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