Por Mariana Jano

¿Quién quiere jugar con mamá? Hasta la última entraña ha de ser desmembrada. Todo luce limpio y sin embargo, los antecedentes están llenos de sangre, sangre a borbotones.

Un 10 de mayo Mario acude a casa de su novia. La festejada una señora de edad avanzada y con demencia se presenta con sus instintos e intestinos fuera… “otra vez  ha querido suicidarse”.

El juego de mamá, retrata una sociedad decadente como la nuestra. No es teatro del absurdo aunque un inmenso pavo busca a Fernando para amamantarlo y  acaso exponga un complejo de Edipo.

Luis Alcocer, también director, iluminador y productor nos muestra  una visión desolada y sombría del mundo en el lado más obscuro de nuestra existencia enmarcando su obra en el género del grand-guiñol.

Hacia 1896 en París, cuando al cerrarse el Théatre Libre que André Antoine, quien presentaba solo sus obras, hacia 1897 fue fundado el Théatre du grand-guiñol por Oscar Métenier, este teatro, que le dio nombre al género es emblemático por el horror ensangrentado que ahí se presenta y que es una pieza corta, que podía ser farsa erótica que se alternaba con escenas que provocaban risa, como lo hace El juego de mamá, basta ver la cara del pavo.

Imagínese, el público podía ver hasta 8 obras cortasen una sola noche. Posteriormente hacia 1899, el edificio bajo la dirección de Max Maurey las funciones pasarían de ser de 8 a 4 o 5. Este teatro ganó un público, viajó sin mucho éxito y pereció por lo menos en ese lugar en 1962

El juego de mamá permanecerá únicamente hasta el 1ro de marzo y se presentó paralelamente junto a la obra La invención de la histeria del mismo Alcocer Guerrero en el teatro El milagro. Lugar que ha creado este proyecto de Gran guiñol Psicotrónico “para explorar las posibilidades de lo siniestro en la escena. El grupo se fundó en 2013 con el objetivo de crear un teatro a partir de la estética del Thétre du Grand guiñol: un teatro del inconsciente…” léase un texto que puede divagar…

¿Más temas de este género? Asesinatos, mutilaciones, violaciones, y otras tantas atrocidades “ sanguinolientas y brutales” ¿Desmedida dramatización de las situaciones? Sí, en aquel entonces y ahora con un alto nivel actoral integrado por Jorge Chávez, Héctor Iván González, Carmen Ramos, Itzhel Razo y Medín Villatoro.

¿Estética de la crueldad? También. ¿Argumentos tomados de la prensa? Por supuesto allá y ahora vigente también. Los textos se complementaban con “accesorios tétricos” como huesos, féretros, horcas, garrotazos y guillotinas… El juego de mamá presenta su propia estética, su propia catarsis, su propia verdad. Bajo advertencia no hay engaño. ¿Quiere usted jugar?

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El juego de mamá

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