Los ingresos del Sector Público dieron muestras de debilidad y merma a lo largo de 2019, producto de un nulo crecimiento económico y la reducción en la producción de Pemex. Esto combinó con las metas gubernamentales de poner freno al crecimiento de la deuda y limitar el gasto, redundando, nuevamente, en un impacto negativo sobre el crecimiento del PIB, y debilitando aún más los ingresos.

Un análisis de la agencia de riesgos HR Ratings sobre el desempeño de las Finanzas Públicas en 2019 explica que las finanzas de México mostraron una fuerte disciplina fiscal durante el año pasado, lo que dio como resultado una relativa estabilidad de la deuda frente al PIB, pero sin mayores beneficios.

Con la información disponible, agrega la agencia calificadora, “estimamos que nuestra métrica de deuda presupuestaria soberana terminó 2019 en 40.9%, ligeramente por arriba del 40.85% de 2018”.

La contención de la deuda fue resultado de un bajo nivel del déficit presupuestario, la apreciación del peso al cierre del año frente a 2018, así como de la desaceleración de la inflación.

La apreciación del peso, que concluyó en niveles de 19.80 pesos por dólar, por ejemplo, permitió una contención de la deuda denominada en dólares estadounidenses, mientras que la desaceleración de la inflación produjo un menor incremento en la deuda del Gobierno Federal denominada en UDIs, explicó HR Ratings en su análisis.

Dentro del renglón del gasto, el gasto primario del Sector Público sufrió el año pasado una reducción de 0.7% en términos reales.  Sin embargo, la firma calificadora advierte que, excluyendo la inversión financiera, es decir, aquella que no estimula directamente a la economía, el gasto primario cayó en 1.3%

“Un sector que mostró un avance importante en materia de gasto fue el comprendido por el IMSS y el ISSSTE, con un aumento en términos reales del 7.4% y de 5.4% respectivamente, una vez excluyendo las pensiones”, precisó. En contraste, las transferencias a estados y municipios disminuyeron, mientras que la inversión física fue ampliamente castigada, con excepción de Pemex.

Por la parte de los ingresos del Sector Público, éstos crecieron 1.6% en términos reales durante 2019, “un avance que no parece decepcionante en el contexto de una economía que decreció aproximadamente 0.1% en términos reales en el año”, menciona HR Ratings.

¿Con reservas?

En la parte de ingresos, la investigación de HR Ratings pone énfasis en los ingresos por 125 mil millones de pesos (mdp) provenientes del Fondo Estabilización de los Ingresos Petroleros (FEIP) lo que llevó al gobierno a alcanzar la meta de un crecimiento de los ingresos de 1.6% durante 2019, pues de otra manera, los ingresos presupuestarios se hubieran reducido en 0.8% en términos reales.

Los recursos del Fondo de Estabilización fueron registrados el año pasado dentro de los ingresos no-tributarios, los cuales repuntaron 34% por esta iniciativa.

Si se examinan “otros” ingresos relativos a Petróleos Mexicanos (que contienen en su mayoría una transferencia de recursos por parte del Gobierno Federal), el retroceso fue de 2.7%, la cifra más relevante de toda la parte de ingresos para HR Ratings.

Explica que, al cierre de 2019, el saldo del Fondo Estabilización de los Ingresos Petroleros (FEIP) cayó 43% frente a 2018 y que esa disminución de 121 mil millones de pesos (mdp) implica abrir la posibilidad de utilizar “total o parcialmente” un restante de 158 mil 500 mdp durante 2020, “especialmente si el crecimiento volviera a estar por debajo de las expectativas”.

“Sin embargo, esto le restaría capacidad al Gobierno Federal de enfrentar choques exógenos en 2021… este contexto, la cuestión de un nuevo marco fiscal para 2021 es especialmente importante”, dijo.

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