La creciente adopción de internet y de dispositivos conectados ha habilitado el desarrollo y apropiación de herramientas y plataformas de contenidos audiovisuales, transporte, comida y provisiones, entre otros. Esto ha dinamizado sectores de la economía como la industria restaurantera y el transporte privado.

La economía colaborativa o sharing economy consiste en el intercambio de bienes y servicios posibilitado por una plataforma de internet que pone en contacto a compradores y vendedores.

Esta circunstancia está basada en la economía colaborativa o sharing economy que consiste en el intercambio de bienes y servicios posibilitado por una plataforma de internet que pone en contacto a compradores y vendedores. El término colaborativo proviene de la disponibilidad y voluntad de ofrecer o compartir un bien o servicio sin utilizar o subutilizado.

Lo anterior implica que proveedores y consumidores aprovechan las externalidades positivas de red que generan plataformas como Uber, Didi o Rappi para poner a disposición bienes o servicios que por métodos tradicionales no lograrían el mismo alcance publicitario y posibilidad de intercambio.

En el mercado de transporte, existen plataformas como Uber, Didi, Beat o Cabify, que toman el papel de intermediarios entre conductores y clientes.

Mientras que en el mercado de entregas a domicilio, Uber Eats, Didi Food, Sin Delantal o Rappi, se enfocan en la conexión entre restaurantes y comensales.

En ambos casos estas empresas aprovechan las tecnologías de plataformas digitales o aplicaciones para realizar un vínculo fundamental en la cadena económica que de hacerlo directamente generaría altos costos para ambas partes.

Adopción y Preferencia entre Plataformas de Comercio Electrónico

Las plataformas de transporte y comida a domicilio han incrementado su relevancia y preferencia por los consumidores ante las alternativas tradicionales.

El volumen de transacciones realizadas a través de estas plataformas sigue una trayectoria al alza desde su lanzamiento. En 2019, 71 por ciento de los internautas (59.6 millones) en México realizaron compras o pagos de servicios a través de una aplicación o página web, 2.1 por ciento más que el año pasado.
Internautas Usuarios de Comercio Electrónico

Fuente: The Competitive Intelligence Unit

Entre estos, las aplicaciones de transporte y entrega de alimentos a domicilio ostentan una preferencia de 16.2 por ciento y 4.8 por ciento, respectivamente, en el segmento de categorías de intercambio de bienes y servicios a través de plataformas de comercio electrónico. Esto es, más de una quinta parte del volumen total de transacciones realizadas, tan sólo por debajo del pago de servicios de plataformas de contenido audiovisual (22.1 por ciento) y ligeramente superior a la compraventa de productos electrónicos (17.8 por ciento).

Comercio Electrónico: Principales Productos y Servicios
 (Proporción del Total de Transacciones, %)

Fuente: The Competitive Intelligence Unit

 

Dentro de los servicios de transporte solicitados en línea encontramos a Uber con una participación de mercado mayoritaria de 80%, seguido de Cabify con 14% y Didi con 4%. En tanto, encontramos otros jugadores con menor relevancia que intentan consolidarse en el mercado vía una competencia en precios como Easy Taxi y Beat con 1% del total, respectivamente.

Plataformas Digitales de Transporte
 (Participación de Mercado, %)

Fuente: The Competitive Intelligence Unit

Mientras que, en términos de preferencia de los usuarios, Uber y Didi se posicionan como las aplicaciones más descargadas en México al ocupar el noveno y décimo lugar, respectivamente, durante 2019. Estas plataformas se ubican cercanamente a aplicaciones de gran alcance y uso cotidiano, como aquellas de redes sociales (Facebook, Facebook Messenger, WhatsApp Messenger e Instagram) y de contenidos audiovisuales (Netflix, y Spotify), lo que manifiesta su importancia para los usuarios móviles.

Lo anterior manifiesta la creciente importancia y consolidación de las plataformas digitales de servicios de transporte y comida a nivel nacional, con recientes ejemplos de incursión y búsqueda de expansión de sus operaciones. Esta dependerá de los estándares de calidad del servicio, reputación y nivel de precios percibidos por los usuarios en su comparativo horizontal y frente a sustitutos tradicionales.

El crecimiento en la adopción y preferencia de las aplicaciones de transporte y comida es explicado, en parte, por el incremento en las opciones de métodos de pago y mayor seguridad en la prestación del servicio. Esto permite al usuario decidir por la forma de pago de su predilección y le brinda mayor seguridad al tener más información sobre el conductor, vehículo y la plataforma que lo respalda. Sin embargo, este tipo de aplicaciones desplazan (o provoca la reducción en el uso) de servicios tradicionales de transporte, como el taxi y demás alternativas de transporte público.

Sin duda, el crecimiento en su operación y preferencia continuará siendo un reto para las autoridades regulatorias quienes deberán nivelar el terreno competitivo entre los oferentes tradicionales y aquellos nuevos entrantes de la economía digital. Todo, en un contexto de creciente calidad de servicio y cuidado de los derechos de los usuarios.

Fabrizio Vargas, THE COMPETITIVE INTELLIGENCE UNIT

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