Cuando fue la última vez que te subiste a un elevador y te encontraste con la operadora que apretaba el botón para ir al piso que necesitabas. El operador de elevador, una profesión que está casi extinta, hoy por hoy solo existe en hoteles boutiques muy pequeños que quisieron seguir dando ese sentido de lujo a sus huéspedes. Pero la tecnología ha avanzado tanto que seguramente ahora llegaras a los edificios inteligentes en los que la puerta se abre tan pronto llegas, te recibe con una tablet donde escribes el nombre de la persona que visitas, el mismo sistema te toma la fotografía, verifica tu identidad, te emite el ticket con código de barras (o incluso un QR code en tu propio móvil), en el lobby hay una pantalla que le presionas al piso que vas, te indica que vayas al elevador A,B o C, entras directo al elevador, te deja en el piso indicado, llegas a la puerta muestras el gafete a otra maquinita para que te abra la puerta en automático, llegas y te encuentras con tu cita, te reciben en este súper moderno edificio, te ofrece un café que tú mismo te sirves y a darle! En este proceso de modernidad, ¿cuantos trabajos han desaparecido? ¡Hagamos la cuenta!

  • El portero
  • La recepcionista
  • La operadora de telefonía
  • El vigilante
  • El operador del elevador
  • La secretaria o asistente que te recibía
  • La señora que te servía el café
  • La que lavaba la taza en la que te servían el café…

Y si tenemos la cita por zoom, Skype u otro medio de conferencia virtual, pues entonces hablamos de una “eficiencia” mayor! Pensemos antes de llegar a la cita, viniste en auto, el tuyo o el de alguien, o en autobús, esos vehículos seguro cargaban gasolina, en la gasolinera, y ahí está el señor que te llena (o medio llena, porque luego no alcanza) el tanque, la persona de la tiendita de conveniencia donde te compras el agua, o las papas para el camino, el surtidor de la tiendita, el repartidor, el cajero, y bueno así nos vamos por todas esa “cadena alimenticia” de las profesiones que nos sirven (o servían) en nuestro día a día y que podrían desparecer.

No cabe duda que la automatización siempre ha sido una fuente de riesgo para los empleos. Cuando la Revolución industrial sucedió en el 1800, cantidad de empleos fueron desplazados, personas que hacían cosas manuales, tuvieron que aprender a operar maquinaria, y aun así o, mucha gente se quedó desempleada.

Pero ahora la diferencia es mayor. ¿Hace 100 años a un arador de tierra, se le enseñó a conducir el tractor, pero te imaginas a un conductor de tráiler de hoy ensenarle a hacer código, el día que su vehículo sea completamente autónomo? La realidad de hoy es distinta a la de hace 100 años, no obstante, no creo que sea tan obscura.

El trabajo de 9 a 5, estoy segura, que eventualmente desaparecerá en el mundo, o al menos, no será la norma. Y también estoy segura que cada uno de nosotros no dependeremos de una sola fuente de ingresos. Porque no habrá suficiente trabajo “único” que nos depara que nos alcance para todo el mes. Aunque tengo que decir que en México, hoy ya nos pasa esto. El 60 por ciento de los mexicanos tiene que trabajar un segundo empleo para llegar a final de mes, entonces desde mi perspectiva, si alguien está preparado para recibir esta oleada de tecnología y desplazamiento de trabajo que nos dará una nueva forma de empleo en el que obtendremos muchas fuentes de ingreso, somos nosotros los mexicanos.

Que se cuiden los americanos o los europeos que están tan acostumbrados a tener un trabajo de 9 a 5 de toda la vida. En países como España o Italia, si te quedas sin trabajo, los sistemas sociales te proveen fuentes de ingreso mínimo de 6 y hasta 12 meses, pero en México, si te quedas sin empleo a los 3 días, ya estamos viendo de donde sacar y como hacerle para conseguir el sustento de nuestra familia.  Y es por eso que le digo a la automatización: México ya te estaba esperando! Nosotros ya sabemos que tenemos que hacer, sabemos lo que hay que hacer para subsistir. Somos sobrevivientes de llegar a fin de mes, y no nos da miedo que ahora sea la norma.

Pero si bien es cierto somos una nación preparada para todo, es importante que las nuevas herramientas que nos permitan encontrar trabajos cortos, temporales, muchos , repetitivos de una sola ocasión, y que todos ellos nos ayuden a llegar y a sobrepasar nuestras perspectivas de ingreso, que ojalá vengan acompañadas también de seguridades, quien nos permitan entrar en la formalidad del empleo para que podamos cotizar a otros servicios, a otros beneficios del estado, que nos permita pagar impuestos para que podamos estar mejor en nuestras colonias, escuelas y hospitales.

Y por el otro lado hay que estar preparados en esta era de modernidad digital, entender y mejorar las plataformas que te ayuden a encontrar esos empleos, pero sobre todo que lo hagan en un ambiente de seguridad no solo laboral, pero social, de respeto y dignidad.

¿Qué hacer si mi profesión desaparece?

Si eras recepcionista, telefonista operador de elevador, auxiliar de contabilidad, corrector de estilo, o algunas de estas otras profesiones que están desapareciendo, haz el siguiente ejercicio:  Cierra los ojos, respira profundamente y pregúntate, ¿qué es los que realmente he querido hacer toda mi vida? Pero de verdad, sé sincero contigo. Y seguramente esa respuesta será muy diferente al trabajo que realizabas, si tu vocación era tocar la guitarra, porque no aprovechar tu talento, y sacarle provecho, dar clases, dar serenatas. ¿Que lo que emocionaba era la fotografía? ¿Y qué esperas? ¿Sabes la cantidad de personas que hoy en día necesitan un fotógrafo para su Instagram? Si, el mundo está cambiando, pero este mismo mundo que está empujando a que nuestros empleos desaparezcan, está rescatando otros que se creían que no eran valorados.

Con el incremento del trabajo remoto, las comunidades tendrán un impacto mayor en la vida de los seres humanos. Si muchos trabajarán desde casa, será tan solo normal, que pretendan hacer más vida en su colonia, y esto reactivará una serie de nuevos o viejos empleos en los barrios.

Solo hay que pensar en positivo, pensar diferente, ser más creativos y sobre todo muy importante que a la hora de escoger una plataforma digital que te ayude a encontrar empleo, lo haga ayudándote a conseguir en realidad el mejor trabajo temporal para ti, en el que te paguen más, pero que sobre todo que te respeten más, en el que te recomienden para que puedas encontrar más empleo. Tu trabajo vale, tu experiencia también, recurre a plataformas que te dejan poner tus propios precios y aquellas a las que puedes ver las recomendaciones de tantos jefes como empleados. Y no es porque la plataforma que yo dirija lo haga, pero en verdad nos damos cuenta que hay una gran diferencia cuando eres contratado por alguien que entiende la importancia de la labor que realizas, que te respeta y con ellos dignifica tu persona y tu trabajo. Y por el otro lado, no hay sentimiento más alentador que ser esa persona que estas ayudando a uno, o varios, de esas personas que están buscándose ese sustento diario, pero hacerlo en un ambiente de seguridad, contratar gente recomendada por alguien que ya conoces, siempre hace la diferencia.

Así que yo digo, México aquí estamos, listos para la automatización. Listos porque somos guerreros, sobrevivientes, y sobre todo echados para delante, ningún sistema de software todavía ha podido vencernos ni lo hará, al contrario, ¡ahora le sacaremos provecho!

Diana Daniels*

*CEO y fundadora de Tinkerlink, la plataforma digital móvil, que ayuda a la gente a encontrar expertos y/o empleos recomendado por gente que ya conoces.

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