Estamos en la recta final del año, momento ideal para que evaluamos si nuestros propósitos de este año los cumplimos o no, y donde definimos los propósitos del año que está próximo a comenzar.

¿Cuántos de estos propósitos están relacionados a tus finanzas?

Como mujeres, año con año enfrentamos nuevos retos y desafíos en nuestra vida personal, familiar y profesional. Estamos inmersas en una vorágine de acontecimientos, cambios constantes en nuestro entorno, nuevos retos, eventos que cambian el curso de un país y marcan historia, y la constante lucha por mantenernos actualizadas y preparadas para hacer frente a las necesidades de las empresas en las que trabajamos actualmente, o en las que aspiramos a formar parte de.

Este año, justo en estas últimas semanas, podemos darnos el regalo perfecto, y no me refiero a ropa, viajes, cosméticos o un móvil nuevo, sino a la firme decisión de seguirnos preparando y empoderando para mantener o alcanzar nuestra libertad financiera (si es que aún no hemos llegado a ese punto), enfrentando cara a cara los retos de un México sediento de crecimiento y de innovación.

Se dice y se escucha fácil, pero el reto es mayor de lo que podemos describir, y es que para lograrlo se necesita mantener la firmeza, la voluntad y la apertura suficiente para constantemente transformarnos y re-definirnos como mujeres profesionistas.

¿Cómo logarlo? Es una duda constante y que probablemente tendemos a olvidar, pero desde mi experiencia y personal punto de vista, encuentro dos puntos clave para lograr esto.

Constante actualización

No importa la profesión que tengamos ni la licenciatura que hayamos cursado, el mundo avanza más rápido de lo que notamos, y es por ello que debemos estar en un constante ciclo de aprendizaje y actualización que nos permita seguir agregando valor a nuestro trabajo y que también nos permita abrir nuestro camino a mejores oportunidades profesionales.

Y con oportunidades profesionales, no solo hago referencia a una promoción o nuevo puesto en una compañía diferente, sino la oportunidad de iniciar tu propio negocio o de tener el background suficiente para ser consultora independiente y con ello, generar un ingreso extra que le dé un impulso precisamente, a tu independencia financiera y a tu empoderamiento como mujer.

Desaprender para aprender: Bye zona de confort

Si, la zona de confort hace su aparición aquí ya que está relacionada con el punto anterior.

¿Cuántas de nosotras hemos tenido miedo al cambio y cuántas veces ha sido en realidad porque donde estamos no necesitamos dar un extra, sino únicamente cumplir con nuestro trabajo?

Hablar de la “Zona de Confort” es muy trillado y común, pero en este caso la quiero dirigir a todos esos momentos en los que aprender o mantenernos al día, nos puede costar, no hablando de números, sino ese proceso de transición en el que debemos aceptar, que lo que ayer sabía y funcionaba, hoy ya no da los resultados ideales.

Aquí llega la parte complicada, darnos la oportunidad de desaprender lo que hasta el día de hoy era verdad, y abrir nuestra mente a nuevos conocimientos que, en ocasiones, pueden ser totalmente diferentes a lo que nos enseñaron en la universidad y a lo que en nuestra profesión hemos aplicado durante años.

Entonces, combinando ambos puntos y con una fuerte determinación: just do it!

Tu independencia financiera y tu empoderamiento como mujer en un mundo que aún sigue (queramos o no), en su mayoría dominado por hombres, no va a suceder de un día a otro. Si ya iniciaste este proceso, te felicito. Si aún estás indecisa sobre cómo tomar las riendas de tu futuro personal, profesional y financiero, esta Navidad puedes comenzar con sentar las bases que te permitan abrirte paso. No lo veas como un propósito de año nuevo, sino como el mejor regalo que puedes darte para tu futuro.

*Sara Sandoval Picazo, Gerente de Marketing de Prestadero.com

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