La Reserva Federal cumplió con el guion y reortó por segunda ocasión consecutiva su tasa de interés de referencia en 25 puntos base. Pero al mismo tiempo mostró una fuerte división sobre la senda futura de su política. Lo que esperaban los inversionistas eran pistas sobre nuevas rebajas o próximas medidas monetarias, pero el presidente de la FED se mostró cauto. Jerome Powell no descartó futuros recortes, pero sus comentarios no fueron tan a favor de la relajación monetaria como los mercados esperaban. Hoy el mercado financiero le otorga una probabilidad de 65 por ciento a un recorte adicional en la tasa antes de que concluya el 2019.

De acuerdo con analistas de CI Casa de Bolsa, la lógica del banco central estadounidense para tomar la decisión de una baja en la tasa es que la economía está funcionando bien pero su entorno internacional está deteriorándose por el conflicto comercial entre EUA y China y el Brexit, por lo que la disminución de la inversión productiva debe ser percibida como una prueba de las consecuencias negativas de esta etapa de incertidumbre en el ciclo. Para fortalecer la dinámica interna contra los riesgos externos, la FED está flexibilizando su política monetaria.

Estos ajustes en sus expectativas de tasas implican que al menos para los siguientes dos años, a la autoridad le gustaría no volver a reducir tasas y a partir del tercero pensar en regresar a su proceso de normalización.

Sin embargo, aunque actualmente a la FED no le gustaría mover su tasa de referencia, al dejar abierta la posibilidad por temores en la perspectiva económica, la presión de los mercados y del Presidente Trump pueden cambiar la opinión de los funcionarios del banco central en los meses siguientes.

Por su parte, en otras latitudes, aunque los bancos centrales de Inglaterra y de Japón no realizaron ajustes a sus acciones de política monetaria en sus encuentros de la semana pasada, ambas autoridades se mostraron más propensas a poder anunciar mayores estímulos si los riesgos empeoran.

Poco a poco, los bancos centrales continúan cediendo a las presiones de los mercados financieros en el sentido de llevar a cabo políticas monetarias acomodaticias bajo el pretexto de buscar estimular las economías y evitar un riesgo de recesión global. Directa o indirectamente, e, mandato de la mayoría de los bancos centrales le exige flexibilizar la política monetaria en tiempos de crecimiento vacilante. Sin embargo, no queda claro el impacto en la economía real de los estímulos monetarios, pero lo que es una realidad es que los inversionistas siguen ávidos de mayor liquidez y esto seguramente está generando distorsión en los precios de los activos financieros. Es necesario disipar la mística que rodea a los bancos centrales, en el sentido de que hacen un trabajo difícil con herramientas limitadas en circunstancias complicadas.

Por otro lado, el sistema financiero estadounidense registró algo poco usual, una demanda anormal de liquidez (efectivo en dólares) que provocó que las tasas interbancarias a un día subieran, separándose significativamente de la tasa de referencia de la FED. En la semana pasada, la FED inyectó al sistema financiero cerca de 280 mil millones de dólares en liquidez a través operaciones conocidas como REPOS (financiamiento de un día).

Esto a simple viste luce ser un hecho “esporádico” y por tanto temporal, por lo que no necesariamente es un foco de atención para los mercados. No se sabe aún la completa razón por la cual ha habido en estas semanas una mayor necesitad de liquidez de los bancos comerciales. Sin embargo, suponemos que este fenómeno se dio mayoritariamente por una acumulación de varios factores:  pagos trimestrales de impuestos, mayores subastas de bonos del tesoro, menores reservas de los bancos comerciales y una mayor demanda de dólares por parte de los bancos comerciales por la preocupación sobre una posible próxima crisis económica. No consideramos que sea una señal de agotamiento económico, sino más bien una muestra de la distorsión que hay en el sistema financiero, provocada por la política monetaria de los últimos diez años. Es probable que estos episodios de falta de liquidez sigan presentándose en los siguientes días/semanas, por lo que aumentará la presión sobre la FED para que sus intervenciones sean más cotidianas.

Por otro lado, las tensiones geopolíticas escalaron en Oriente Medio después de los ataques a las instalaciones de procesamiento de petróleo en Arabia Saudita, que paralizó de forma temporal la mitad de la producción del Reino y se tradujo en incrementos significativos en el precio internacional del petróleo. La preocupación para los mercados es que un aumento significativo y prolongado del precio del petróleo (menor producción) es un elemento adicional de dificultad para una economía mundial que muestra señales de debilidad, sobre todo para aquellas dependientes (importadoras) del commoditie. Asimismo, los inversionistas temen la amenaza de una respuesta militar a los ataques, en particular en contra de Irán, país al que acusan EUA y Arabia Saudita de estar detrás de los ataques. La situación se ha calmado un poco, pero el riesgo se mantiene abierto y por lo pronto EUA analiza aumentar sustancialmente las sanciones contra Irán, aunque no se ha especificado qué tipo de medidas tiene previsto imponer.

Respecto a la guerra comercial entre EUA y China, se reanudaron las negociaciones a nivel técnico entre las delegaciones de los dos países, y se mantienen los planes para una nueva ronda de alto nivel para principios de octubre. EUA decidió liberar del cobro de impuesto a 437 tipos de productos chinos, de los aranceles que impuso hace un año a bienes por valor de 250 mil millones de dólares. La medida sugiere que ambas partes han determinado que no son deseables nuevas escaladas en este momento, por lo que están tratando de crear una atmósfera positiva antes de las reuniones de octubre.

El peso mexicano intentó mantener su tendencia de aumento de los últimos días, sin embargo, debido al aumento de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, así como la cautela y división mostrada al interior de la FED sobre sus decisiones futuras, las ganancias fueron limitadas y registraron su primera caída semanal de las últimas tres.

Principales referencias económicas y eventos de la semana

Esta semana, la principal referencia económica para los mercados financieros globales será la revisión del PIB de EUA correspondiente al segundo trimestre del año.

Adicionalmente, en EUA se publica de agosto: Índice de actividad nacional de la FED de Chicago, ventas de casas nuevas, inventarios al mayoreo, ventas pendientes de casas, órdenes de bienes duraderos y gasto e ingreso personal; de septiembre: índice manufacturero de la FED de Richmond, índice de confianza del consumidor medido por el Conference Board y Sentimiento del consumidor elaborado por la Universidad de Michigan; así como el cambio en inventarios de petróleo.

En Europa, de septiembre: PMI manufacturero, de servicios y compuesto, confianza económica y confianza del consumidor. En Alemania, índice de clima de negocios de septiembre.

En México, será una semana cargada de información relevante donde destaca la decisión de política monetaria por parte de Banxico; en cuanto a indicadores económicos conoceremos ventas al menudeo e IGAE de julio; tasa de desempleo y balanza comercial de agosto; y la inflación de la primera quincena de septiembre.

Expectativa para el Tipo de cambio

Después de que la FED recortó las tasas de interés, de nueva cuenta la atención se concentra en las novedades respecto a la guerra comercial y el Brexit. Es muy probable que en esta semana se defina la fecha exacta de cuándo se llevaría a cabo la nueva ronda de negociaciones entre EUA y China. Al mismo tiempo, se podrían dar a conocer nuevos gestos de buena voluntad por parte de alguna de las dos Partes encaminados a encontrar una solución mutuamente satisfactoria. Por su parte, la Corte Suprema de Reino Unido dará su veredicto sobre la suspensión del Parlamento decretada por el primer ministro Boris Johnson, a poco más de un mes del plazo para que se produzca la salida de la Unión Europea. Además, los temas de las tensiones en Oriente Medio y la falta de liquidez en el sistema financiero estadounidense seguirán generando volatilidad en los mercados globales. Las cifras económicas en EUA, así como declaraciones de funcionarios de la FED, servirán para especular sobre los futuros pasos de la autoridad monetaria respecto a su tasa de interés de fondeo. Localmente, dada la última acción de la FED y con una inflación controlada y con tendencia a la baja, todo parece indicar que Banco de México recortará la tasa de interés en 25 puntos base. Con ello, durante la semana la moneda mexicana podría fluctuar entre los $19.25 y $19.60 spot.

Expectativa para las Tasas de interés

En el mercado primario, la tasa de Cetes a 28 días podría registrar una baja o mantenerse sin cambios; por su parte, el rendimiento para los bonos de 10 años en el mercado secundario, podría moverse entre 6.95% – 7.15%.

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