El paradigma clásico de la teoría financiera asume que los inversionistas funcionan en mercados libres de fricciones y toman decisiones racionales. Bajo este argumento, se alude con frecuencia a la teoría de los mercados eficientes, la cual propone que los mercados están compuestos por inversionistas que simultáneamente son racionales y que están muy bien informados, lo que les facilita su toma decisiones y la derivación del verdadero valor de los activos.

Sin embargo, existe cuantiosa evidencia la cual sugiere que el paradigma económico estándar -agentes racionales que operan en un mercado eficiente- no es adecuado para describir el comportamiento observable de los individuos en los mercados financieros.

El proceso cíclico de la inversión – incluyendo la obtención de información, la elección de acciones y las inversiones, la tenencia y venta de inversiones, seguido por una nueva selección – está lleno de dificultades. Éstas pueden llegar a tener un precio alto para los inversionistas en el sentido literal de la palabra.

Como Benjamin Graham decía, “El peor enemigo del inversionista es probablemente él mismo”. Las compras de inversiones son un proceso rápido, y el valor de dichas inversiones puede reducirse igual de rápido – incluso hasta cero, por supuesto, haciendo de ellas un desperdicio de dinero.

Las finanzas conductuales son, en esencia, el estudio de la influencia de psicología y la sociología en el comportamiento de practicantes financieros y el efecto subsecuente que estos tienen en los mercados. Es el análisis de las finanzas desde un matiz de ciencia social más amplio, que ha causado un gran interés y revuelo al intentar explicar por qué y cómo los mercados pueden ser ineficientes.

Para el Premio Nobel en Economía 2013, Shiller, en las finanzas, la economía conductual comienza a tener su impacto. Es el análisis de las finanzas desde un matiz de ciencia social más amplio, que ha causado un gran interés y revuelo al intentar explicar por qué y cómo los mercados pueden ser ineficientes.

Con la aplicación de técnicas de psicología cognitiva y su intento por explicar anomalías presentes en la toma de decisiones económicas racionales, los trabajos de Kahneman y Tversky propusieron, con evidencia empírica, que las personas son irracionales de una manera consistente y correlacionada, y criticaron fuertemente la teoría de la utilidad esperada, considerada hasta la fecha como el modelo descriptivo que guiaba los procesos de toma de decisiones bajo riesgo.

La colaboración entre las finanzas y otras ciencias sociales ha permitido lograr un conocimiento más profundo de los mercados financieros y la forma en que se comportan en realidad los individuos que los conforman. Las finanzas conductuales permiten combinar la conducta individual y el fenómeno de mercado al utilizar simultáneamente teorías provenientes de psicología, sociología y finanzas. Quizás, la principal conclusión es que se puede enriquecer nuestro entendimiento de los mercados financieros y de las finanzas corporativas, si se añade un elemento humano, al incorporar en la investigación acerca del papel de los mercados una variedad de comportamientos.

Por: Jorge Sánchez Tello*

*Director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros-FUNDEF A.C. Centro de investigación independiente con sede en el ITAM.

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