Cuadra AMLO el gasto de 2019; no supera las dudas. Revista Fortuna

Durante los primeros 365 días del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo bueno y lo malo transitaron en el escenario económico y financiero.

En el primer año de gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, la acción que impactó de manera definitiva en el ánimo de los inversionistas fue, sin duda, la cancelación de lo que hubiera sido el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México en la zona de Texcoco, Estado de México, justo en una de la zonas lacustres más importantes.

Esa fue, sin duda, una mala noticia. Hace apenas algunos días se liquidó a los contratistas un monto superior a los 100,000 millones de pesos:

  • Lo positivo de una acción de gobierno tan contundente fue que se cumplió con los compromisos firmados con contratistas y los tenedores de los bonos que se emitieron para el financiamiento de una parte del proyecto y que estaban respaldados por el impuesto aeroportuario.
  • Así, se prepagó esa inversión por 13,500 millones de pesos de las Afores realizada durante 11 meses y se tuvo un rendimiento de diez por ciento.  Otro aspecto importante derivado de la lucha contra la corrupción es que bajó el Riesgo País de México (pese a que se había desconfianza e incertidumbre), en los mercados la aversión al riesgo México se ubica en 194 puntos base de un nivel de 214 puntos.
  • Fue positiva, muy positiva, la decisión de combatir la corrupción en las compras de gobierno. México ocupa el lugar 27 de un total de 32 en el Índice de Percepción de la corrupción. En 2017 fue el país peor evaluado por la OCDE.
  •  Lo malo: El gobierno de Andrés Manuel López Obrador concentra de tal manera las decisiones que se paralizaron muchas acciones ejecutivas que comenzaron a afectar la operación de áreas gubernamentales, después a los ciudadanos y a los empresarios. La espiral, le llamo yo de la incertidumbre. Se cierne el fantasma de las asignaciones directas y no por corrupción sino por la urgencia de resolver.
  •  Lo bueno: Se modificó en el Senado la Ley General de Bienes Nacionales para garantizar el libre acceso y tránsito a las playas Se minimizó el impacto del sargazo y el impacto que tendrá esta decisión en el PIB del sector turístico. Ya veremos los datos.
  •  Muy bueno: Se plantea desde la Presidencia de la República un nuevo modelo económico que, por primera vez parece tener un enfoque real al combate a las desigualdades, a la concentración ominosa del ingreso. • Lo malo: En la ecuación, sin embargo, sólo observamos las transferencias de efectivo como una herramienta pero sin una estrategia global para transformar esos recursos en riqueza tangible para el Producto Interno Bruto (PIB).
  •  Lo bueno: La decisión de desaparecer las oficinas de representación de Proméxico, de la Secretaría de Economía redujo muchos gastos y duplicidad de presencia en el exterior.
  •  Lo malo: El sector privado y hasta funcionarios del propio gobierno federal advierten que podría presentarse una parálisis ante la necesidad de contar con funcionarios que conozcan sobre aranceles y comercio exterior en medio de la guerra desatada por el gobierno de Donald Trump. Se podría afectar el comercio exterior que representa el 75% del PIB.
  •  Lo bueno: Se busca privilegiar el desarrollo social pero para ello se necesita crecimiento económico.
  •  Lo malo: El desarrollo de la economía para la próxima década depende de una política pública para impulsar la innovación y el cambio tecnológico. Ha pasado un año y no se tiene un pronunciamiento sobre este tema; algunas propuestas de leyes en este sector parecen ignorar los desafíos a los que se enfrenta el país.
  •  Lo bueno en energía: Se invertirá en una refinería y se dice que se rescatará a Pemex; se renegoció con el poderoso sindicato; se combate el robo de combustibles.
  •  Lo malo: se advierte que los combustibles fósiles están en franca crisis; en desuso; vienen las energía renovables; la defensa ambiental. No conocemos bien a bien el contrato colectivo; sigue en la oscuridad; no tenemos cifras claras sobre el mercado de las gasolinas.
  •  Muy bueno: Políticas públicas, recursos y presupuestos para grupos vulnerables como adultos mayores y para fomentar la educación.
  •  Lo malo: No tenemos información transparente sobre su diseño; su implementación; sus reglas de ejecución. • Muy bueno: Disminuyó el gasto en personal del gobierno federal; se recortaron gastos superfluos como choferes, autos, comidas, secretarias particulares, hospitales caros.
  •  Lo malo es que se perdió el conocimiento de muchos funcionarios altamente calificados. Se hizo a raja tabla sin análisis de costos beneficios. Ejemplo: desaparecieron direcciones generales adjuntas que eran clave para la ejecución regulatoria del gobierno federal.
  • En el Presupuesto de Egresos que ya lo comenzaremos a ver en septiembre próximo se eliminaron desde hace un años muchas partidas que se aplicaban de manera discrecional en los Estados. Todo bueno allí. Por cierto.
  •  El control de las decisiones clave y estratégicas ha hecho que los empresarios cambien su discurso y piensen en invertir en serio en el sur sureste; en buscar que sus empresas tengan un impacto social; en pensar en las consultas. El gobierno ha revaluado la política participativa. Lo malo es que todavía no se tiene muy claro cómo hacerlo y en esa indefinición también se pierde tiempo. En general creo que lo que falta a la economía con el modelo que impulsa el Presidente es tiempo y que se vayan consolidando pequeños logros para que una parte de la población que está sufriendo no se sienta como víctima o que estamos en la mesa de sacrificios en áreas de esta cuarta transformación. Lo bueno es que se cancelaron proyectos que podrían haber sido muy costosos por el mantenimiento en el largo plazo; ejemplo el aeropuerto. Ya se nos olvidó el rescate de las carreteras. Lo malo es que se tiene la percepción de que en aras de este combate no se respetan procedimientos, normativas. Con el Tren Maya, se dará al sur del país un transporte terrestre único para desarrollar a comunidades muy alejadas del centralismo y de la ejecución del gasto. Lo malo es que hace falta conocer el proyecto ejecutivo del Tren Maya; los costos; los esquemas para su financiamiento. Se plantea para la Ciudad de México una nueva política de desarrollo sustentable para el sector inmobiliario protegiendo mantos acuíferos, movilidad y combatiendo prácticas de corrupción.

https://www.gob.mx/presidencia/

 

 

 

 

 

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