Los mercados financieros globales se mantienen oscilando al ritmo de los comentarios de Trump sobre el tema del conflicto comercial entre Estados Unidos y China.

De acuerdo con analistas de la dirección de Análisis Económico y Bursátil de CIBanco, la semana se concluyó con anuncios de nuevos aranceles por parte de China y la respuesta amenazante del presidente Trump con más impuestos a las importaciones y presión sobre las empresas estadounidenses para que abandonen el país asiático.

Estas medidas, indican los analistas de CIBanco, aumentaron aún más las tensiones comerciales entre ambos países y con el riesgo de que este espiral de medidas proteccionistas pueda provocar una recesión económica mundial. La reacción de los mercados fue negativa, con caídas pronunciadas en los activos considerados de mayor riesgo (bolsa de valores y monedas de economías emergentes, principalmente).

Sin embargo, Trump, ha cambiado este lunes el tono que ha mostrado durante el resto de la cumbre del G7 en Biarritz (y en su cuenta de Twitter) por uno mucho más conciliador.

De acuerdo a sus comentarios, Trump considera que la negociación continúa, que existe voluntad para alcanzar un acuerdo (de acuerdo al Presidente, nunca habían sido tan altas las probabilidades de que se logre esto), y no descartaría retrasar la entrada en vigor de los más recientes aranceles anunciados. Con ello, es muy probable que la ronda de negociación programada para principios de septiembre, en la Ciudad de Washington, sí se lleve a cabo.

“Los mercados financieros siguen sin acostumbrarse a esta retórica beligerante por parte del Presidente Trump y sus constantes amenazas en contra de China”.

Aunque ahora parece que la situación se calmó, difícilmente se puede anticipar que no habrá nuevos episodios de ruptura en las conversaciones en los próximos días o semanas. Tampoco ayuda a vislumbrar si una solución al conflicto a través de un acuerdo bilateral esté cerca de suceder. Los principales temas de esta negociación, que tienen que ver con propiedad intelectual, robo de tecnología y reordenamiento de los flujos comerciales, no registran avances sustanciales en los más recientes intentos de acercamiento entre los dos equipos negociadores.

Aunque ambas Partes tienen incentivos para alcanzar un acuerdo comercial, el asunto va más allá de un tema económico, y parece ser que a Trump le sigue redituando políticamente los ataques constantes hacia China. El conflicto comercial parece no tener fin, ya que cada día ambos países encuentran un motivo más para atacarse.

Incluso no se puede descartar que los recientes movimientos de Trump contra China (anuncios de mayores aranceles) los esté utilizando como un medio adicional de presión para que la FED reduzca más las tasas de interés.

Los mercados financieros seguirán sobre-reaccionando a la escalada en las tensiones comerciales. Con este riesgo de guerra comercial, la posición de los inversionistas se torna extremadamente vulnerable, afectados por los temores de las implicaciones que tendría en las perspectivas económicas, por un conflicto tan perjudicial como imprevisible y con el margen de maniobra por parte de los bancos centrales cuestionado.

En este sentido, en su discurso durante el simposio Jackson Hole, el presidente de la FED, Jerome Powell, comentó que el banco central se encuentra en una encrucijada dado que los desafíos que enfrenta actualmente la FED no tienen “precedentes recientes” que puedan servir de guía para determinar qué fórmula sería apropiada para la coyuntura actual. Esto es, para Powell, la política monetaria no ofrece reglas establecidas sobre cómo enfrentar temas relacionados al comercio internacional.

El peso mexicano continúa muy supeditado a noticias sobre el conflicto comercial. Cuando recrudeció la semana pasada, el tipo de cambio se ubicó en su nivel más alto del año ($20.13 spot). Ahora que las cosas se han tranquilizado un poco, regresa a valores cercanos a $19.85 spot. Estos vaivenes seguirán presentándose dependiendo del tono de las comunicaciones que vayan surgiendo sobre el tema.

El cambio de tono de Trump y el acercamiento que ha protagonizado China parece haber bastado para que los mercados olviden que este mismo viernes, las dos primeras economías del mundo anunciaron nuevas subidas de aranceles. Sin embargo, no hay que olvidar lo impredecible que es Trump y su forma de negociar. No debe sorprendernos que el ánimo vuelva a voltearse en los siguientes días.

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