La totalidad de las empresas si quieren perdurar en el tiempo y tener el futuro asegurado, deben dar el paso hacia la innovación tecnológica. Desde hace ya unos cuantos años, estar presente en Internet de una manera fuerte, y poseer redes sociales para poder divulgar sus servicios y productos a un público mayor se torna en pilar fundamental.

Las sociedades no deben dejar de lado tampoco el lado del capital humano. En las últimas fechas, muchas personas no encuentran un trabajo acorde a sus características, o bien el empleo ofertado tiene unas condiciones poco menos que irrisorias, alejadas mucho de lo que sería un trabajo digno. Esto es un grave problema no solo para la masa obrera de un país, sino también para las propias empresas que ofertan este tipo de plazas laborales.

Estos entes económicos en cuestión deben apostar por su capital humano y potenciarlo al máximo, ya que en ellos reside la posibilidad de éxitos en el corto y largo plazo. El modelo del mercado laboral debe cambiar a nivel global. Las prácticas de explotación abusivas, de doce horas de trabajo seis horas a la semana en diferentes naciones del entorno asiático tienen las horas contadas. En este sentido, una eminencia en el ámbito de los recursos humanos como Richard Branson afirma que “los clientes no son lo primero. Lo primero son tus empleados, si cuidas de ellos, ellos cuidarán de tus clientes”. Se debe dejar de lado tanto la productividad como las variables macroeconómicas a la hora de establecer la hoja de ruta de la empresa, y focalizarse más en las características humanas que hagan potenciar la actividad económica primando el desarrollo de los empleados.

Hoy en día, una empresa puede beneficiarse de un sistema de Recursos Humanos (SIRH) basado en una solución informática de gestión de personal y destinado a centralizar toda la gestión del conjunto de procesos relacionados con la masa salarial de su empresa. Estas herramientas digitales permiten a las empresas de reducir la carga de trabajo y, al mismo tiempo, de simplificar la gestión de los empleados a través de las nuevas tecnologías.

Sin embargo, muchas sociedades no han entendido bien el término transformación digital. Por ello, Javier Neira, CPO de Digital Ware postula que “hoy en día, un gran número de empresas trata de encontrar el éxito recurriendo a la digitalización, no a la transformación digital”. Aquí es donde irradia el posible éxito de una sociedad mercantil, además de ser ayudado desde el área de gestión de personal basando su política de empresa en cuatro pilares básicos: conexión, liderazgo, generación de conocimiento, y comunicación. Todo este póquer de buenas prácticas se puede resumir con la frase: “si no logramos conectarnos nunca vamos a solucionar los retos de negocio”, e ahí donde se debe incidir desde cualquier sociedad mercantil.

El salto a la era tecnológica se debe hacer con todos los agentes que componen una sociedad mercantil de la mano. Si los órganos directivos van en un rumbo, que los empleados no puede seguir por no estar satisfechos con sus condiciones dentro de dicha empresa, ese salto estará abocado al fracaso, y el progreso no llegaría a implantarse nunca en una empresa que tendrá muy difícil perdurar en el futuro con una competitividad tan severa, no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional al estar inmersos en una economía tan globalizada.

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