En México, 3 de cada 10 niños y 7 de cada 10 adultos padecen obesidad, lo que ha provocado la muerte de cerca de 4.7 millones de personas desde 1990.

Así, la obesidad entre los mexicanos es una enfermedad que genera discapacidad y mortalidad temprana asociada con la diabetes y 15 diferentes tipos cáncer.

El problema de la obesidad en México se debe a condiciones estructurales como la falta de vigilancia en la producción y distribución de alimentos, la deficiente reglamentación a la publicidad y la proliferación del mercado de comida chatarra, que no han sido atendidas, de acuerdo con las opiniones de investigadores que participaron en la presentación del libro “La obesidad en México”.

Para el director del Instituto Nacional de Salud Pública y coordinador del reciente reporte sobre la obesidad, Juan Ángel Rivera Dommarco, la causa inmediata de la obesidad no sólo se debe los malos hábitos alimenticios de la gente, sino a condiciones estructurales que van desde la producción de los alimentos, su distribución e ingesta, hasta el estilo de vida y las condiciones en que las personas viven, por lo que urgió a atender el problema desde una perspectiva integral.

“Es un gran error decir que haciendo ejercicio se soluciona el problema”, mencionó Rivera Domarco. “Tenemos un sistema alimentario que favorece y subsidia alimentos que no son saludables, en vez de subsidiar alimentos saludables; producimos una cantidad impresionante de frutas y verduras cuya mayor parte se exporta pero tenemos una baja producción de frutas y verduras para la población”, dijo el funcionario.

Los expertos coincidieron en que un programa de combate a la obesidad como el del gobierno inmediato anterior pero que tuvo como slogan la frase: “Chécate, mídete, muévete” resutló insuficiente pues no forma parte de una política integral que abarcara el tema del abasto de alimentos, producción de comida chatarra y la proyección de una “ciudad saludable”.

Para el doctor Simón Barquera, director del Centro de Investigación de Nutrición y Salud, los niños son las principales víctimas de la publicidad en torno al consumo de alimentos no nutritivos, por lo que una de sus recomendaciones se orienta a atender el tema de la regulación de la publicidad, ampliada no sólo a cine y televisión, sino a todos los medios de comunicación.

Para el grupo de expertos, coordinadores del informe sobre obesidad que constituye la mayor parte del libro que se presentó, la consigna general del nuevo gobierno en combate a la corrupción mediante programas estructurales representa quizá la última oportunidad para regular el sistema alimenticio de la mano de un plan de acción contra la obesidad, aspecto que el plan del gobierno de Enrique Peña Nieto no cumplió.

Impuestos contra obesidad

Una de las propuestas en que los investigadores y funcionarios coincidieron fue en el fortalecimiento de las medidas fiscales mediante impuestos o subsidios para el aumento de costos de los alimentos y bebidas no saludables, el cual puede ser visto por los consumidores como una señal de que el producto no es bueno.

De acuerdo con la doctora Arantxa Colchero, con la implementación del impuesto de un peso por litro de bebida azucarada en 2014 se tuvo una reducción del 7.6 por ciento en su consumo para el año siguiente de su implementación, caso muy similar al impuesto en alimentos no esenciales, para los cuales hubo una reducción de 6 por ciento en su consumo.

“La reducción fue mayor en los hogares más pobres que son los altos consumidores”, apuntó. Aún más, dijo que “en términos de empleo, no hubo reducción en el número de empleados en la industria de alimentos no esenciales ni en las tiendas”.

En un escenario de recaudación moderada, en el que el impuesto a bebidas azucaradas aumentara a dos pesos por litro junto con el aumento del 12 por ciento a los alimentos no esenciales, más el aumento a tabaco y bebidas alcohólicas, Colchero asegura que se podría obtenerr una recaudación de 207 mil 144 millones de pesos, mismos que podrían ser dirigidos en acciones para prevenir y tratar la obesidad, así como asegurar el suministro de agua potable.

Trabajar en conjunto

Una vez presentadas las propuestas para un plan de acción de combate a la obesidad, el cual incluye la regulación de la publicidad, la formulación de una política fiscal a la industria de alimentos chatarra junto con una campaña de educación alimenticia y de prevención, la Secretaria de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Carmen Medel, se comprometió a trabajar en una iniciativa de reforma.

“En estos próximos días voy a trabajar en una iniciativa que reforme la Ley General de Salud como primer punto de esta estrategia de materia de derecho a la información alimentaria en la que se recojan las recomendaciones realizadas en esta mesa”.

Por Gustavo Baltazar López

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