La confianza del consumidor alcanzó en diciembre el nivel más alto del índice en más de una década, pese a que desde julio de 2018 se hallaba en rangos de optimismo.

De acuerdo con datos del Inegi y Banxico, en el último mes de 2018 avanzó 7.59 por ciento mensual y 22.6 por ciento frente al mismo mes del año previo, en la serie original.

Con base en la misma serie, el índice presentó un salto de 100.9 en noviembre a 108.6 puntos en diciembre, rango no visto desde último mes de 2006 cuando alcanzó 109.7.

Además, el índice hiló seis lecturas consecutivas por encima de 100 puntos, evolución que no se había presentado desde abril de 2008, en los preludios de crisis financiera.

El optimismo de los consumidores es mayor en cuanto la situación económica del país a un año, que en diciembre creció 14.8 por ciento mensual y 68.5 por ciento anual.

No obstante, en cuanto a la expectativa de los hogares en los próximos 12 meses el avance fue de 6.9 por ciento mensual y 17.5 por ciento anual.

Consideraciones de Banorte

En nuestra opinión, este desempeño se explica en buena medida con el inicio de la nueva administración federal (1º de diciembre) y el anuncio de un fuerte aumento del salario mínimo a partir de 2019 (17 de diciembre).

Por su parte, los índices de condiciones actuales de los hogares y el país subieron 1.9 por ciento y 4.7 por ciento, respectivamente

Con cifras ajustadas por estacionalidad, la confianza del consumidor creció 6.4 por ciento mensual, más que revirtiendo la caída acumulada desde agosto pasado.

Contrario a nuestras expectativas, todos los componentes del índice presentaron avances relevantes.

Entre éstos destaca el aumento de 13.4% m/m en el índice de expectativas del país, que acumulaba cuatro meses consecutivos de caídas ante la dilución del optimismo electoral, tendencia que esperábamos que se extendiera.

No obstante, es probable que este rebote haya estado influido por el inicio formal de la nueva administración federal el 1º de diciembre pasado.

Por otro lado, el índice de expectativas de los hogares registró el segundo mayor avance, igual a 6.4 por ciento.

En cuanto a los rubros relacionados con las condiciones actuales, el subíndice de los hogares aumentó 1.9 por ciento y el del país en 4.7 por ciento.

Por último, el índice que mide la capacidad de compra creció 4.5 por ciento a 98.2pts, máximo desde marzo de 2008.

Incremento al salario mínimo

En nuestra opinión, esta alza se explica en buena medida por el reciente anuncio de un aumento mayor al promedio del salario mínimo a partir del 1º de enero de 2019, más que compensando por el alza reciente en los precios de bienes agropecuarios que han mantenido la inflación no subyacente en niveles elevados.

Consideraciones de Scotiabank

El IGAE avanza con fuerza, pero mantiene debilidades. Revista Fortuna

Al cierre de 2018, el índice original de confianza del consumidor se situó en su nivel más alto desde diciembre de 2006 y suma seis meses consecutivos de crecimiento a doble dígito.

Si bien desde julio se comenzaba a observar que la confianza del consumidor tendía ligeramente a la baja, la cifra del último mes del año reflejó un repunte significativo, denotando todavía un comportamiento sólido del indicador.

El desempeño del comparativo anual con cifras originales, estuvo nuevamente determinado por avances en sus cinco componentes de percepción, como se aprecia en el cuadro adjunto: los que evalúan la situación económica del hogar, tanto actual como esperada para los próximos doce meses; los que califican las condiciones económicas del país vigentes, así como previstas, también para los siguientes doce meses, y el que estima su condición actual para adquirir bienes de consumo duradero.

Así, en el décimo segundo mes del año, el índice de confianza del consumidor registró resultados sólidos tanto en su comparativo mensual como anual, lo que le asigna una lectura positiva a este indicador, impulsado por el avance generalizado de prácticamente todos sus componentes, tanto con cifras originales, como ajustadas por estacionalidad.

Efectos en el consumo interno

En resumen, durante 2018, el nivel de confianza de consumidor mexicano reflejó un comportamiento relativamente fuerte, en específico a partir del segundo semestre del año, siendo su incremento más acentuado en julio, seguido de este último de diciembre, lo cual sugiere que el consumo interno pueda verse positivamente afectado por tal dinamismo.

Consideraciones de Monex

Monex. Revista Fortuna

El optimismo se concentra en dos componentes.

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), que sirve de base para la construcción del Índice, el optimismo se concentró en dos de los componentes.

Durante diciembre, 44.7 por ciento de los encuestados expresó que espera que la situación económica futura de su hogar sea mejor o mucho mejor, mientras que 45.9 por ciento tiene estas mismas expectativas respecto a la situación económica futura del país.

En consecuencia, los subíndices resultantes de estos dos rubros se mantienen por encima del umbral de negatividad, lo que indica que el sentimiento de los consumidores es en promedio optimista, condición poco frecuente en la historia del índice mexicano.

Tomado de Monex.

Rumbo económico

Analizando el comparativo mensual del indicador se puede percibir la fortaleza que persiste en el sentimiento de los consumidores desde julio de 2018 y que se acentuó en diciembre, mes del cambio de administración.

Así, la confianza complementa un panorama nutrido de altas expectativas en torno al nuevo gobierno que han permeado en el ámbito social.

No obstante, este escenario contrasta con el tono marcado por los mercados, donde resaltan los recortes que varias instituciones han efectuado sobre sus pronósticos de crecimiento para el país en 2019.

Además, es de notar que las expectativas para la compra de bienes duraderos se mantienen bajas en comparación con el resto de los componentes, pues de acuerdo a la ENCO solo el 6.3 por ciento de la muestra considera que tiene altas o muy altas posibilidades de llevar a cabo alguna adquisición durante el próximo año.

Por ello, el impacto que el optimismo pueda tener sobre el consumo podría ser más moderado de lo que el índice total apunta.

A futuro esperamos que, una vez descontada la influencia decembrina de anuncios relacionados a salarios y apoyos sociales, la confianza pueda moderar su ritmo al incorporar cierto nerviosismo proveniente de la incertidumbre local y externa.

Posterior a la publicación del dato, el peso mexicano se apreció 0.1 por ciento a 19.18 pesos por dólar.

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