En septiembre pasado la inversión fija en el país mantuvo niveles de estancamiento, con caída anual de 0.9 por ciento, según reportó el Inegi.

Menos severos son las cifras desestacionalizadas que indican crecimiento de 0.8 por ciento mensual y de 0.2 por ciento frente al mismo mes de 2017.

En ambos casos, los datos previos, correspondientes a agosto, presentaron caídas más pronunciadas de 2 por ciento.

Por componentes, los gastos en construcción aumentaron 0.9 por ciento y en maquinaria y equipo total 0.8 por ciento en términos reales en septiembre de este año frente al mes previo, según datos ajustados por estacionalidad.

En la comparación anual, los gastos en maquinaria y equipo total se incrementaron 2.5 por ciento, en tanto que los de construcción disminuyeron 1 por ciento con series desestacionalizadas.

Con los datos anunciados la inversión en el país acumula su cuarta baja mensual consecutiva, según la serie original.

A las que la baja inversión en infraestructura ha contribuido de manera preponderante, al ser el componente más rezagado del índice.

Se debe tener en cuenta que en septiembre de 2017 los eventos naturales influyeron en la actividad, por lo que es una base baja en la comparación anual.

En el acumulado anual, el avance de la inversión fija bruta ha sido de 1.6 por ciento en los primeros nueve meses de 2018.

Consideraciones de Banorte

En nuestra opinión, es probable que la inversión mantenga cierta debilidad, con mayor incertidumbre tanto en el frente interno como externo.

Sin embargo, creemos que podría haber un factor relativamente positivo en cuanto al componente importado de maquinaria y equipo, el cual podría estar relacionado a una menor incertidumbre en el frente comercial después del acuerdo alcanzado con EU a finales de agosto.

Sumado a lo anterior, debemos de tomar en cuenta que el peso había presentado una mayor fortaleza con respecto a sus niveles más débil del año observados en junio, lo cual también pudo haber ayudado a este componente.

La inversión podría mantener cierta atonía ante un entorno externo desafiante, complicado aún más por incertidumbre en el frente local y condiciones financieras más astringentes.

Expectativa

En este sentido, consideramos que el panorama para la inversión se ha deteriorado desde octubre, reflejado por pérdidas en el peso mexicano y presiones en las tasas de interés local, lo que constituye un reto adicional para los proyectos de inversión en términos de la tasa interna de retorno requerida.

En el frente externo, el panorama de crecimiento global se ha deteriorado, con elevada incertidumbre a pesar de ciertos avances entre EU y China.

En este contexto, destacamos que el incremento en la inversión acumulada en el año se ha moderado, cayendo por dos meses consecutivos y pasando de 2.2 por ciento en junio a 1.6 por ciento actualmente.

Adicionalmente, la confianza empresarial ha presentado una trayectoria a la baja en todos los sectores desde sus niveles máximos observados en agosto.

Más aún, cifras adelantadas tales como la producción de autos y la activad industrial en EU han mostrado señales de moderación, que acompañado de un panorama más incierto para la economía mexicana tanto en el corto como en el mediano plazo, podría resultar en menores perspectivas de inversión al menos para los próximos trimestres.

Consideraciones de Scotiabank

El IGAE avanza con fuerza, pero mantiene debilidades. Revista FortunaLa inversión fija bruta se contrajo por segundo mes consecutivo al cierre del tercer trimestre del año, medida con cifras originales respecto a un año antes, y aunque la baja fue mayor a lo esperado, moderó su retroceso.

Entre tanto, su variación mensual desestacionalizada repuntó, contrario a lo anticipado.

Tales resultados quedaron en línea con la moderada mejoría industrial de septiembre, tanto en términos de una ligera menor debilidad constructora, así como de una leve aceleración en el dinamismo manufacturero.

Consideraciones de Monex

Monex. Revista FortunaHacia el cierre del año, la inversión no termina por consolidar un crecimiento sostenido y el clima de riesgos externos y locales que se presentan para nuestro país podría no favorecer la consolidación de proyectos de largo plazo.

Hacia el cierre del año, la inversión no termina por consolidar un crecimiento sostenido. Por el contrario, en lo que va del año la IFB presenta una caída real de 2.61 por ciento respecto a enero de 2018.

Dicho deterioro está influenciado principalmente por los resultados negativos en el rubro de la construcción, donde el clima de riesgos que se presenta para nuestro país podría no favorecer la consolidación de proyectos de largo plazo.

A las presiones del actual ciclo de alzas de las tasas de interés se agregan factores de incertidumbre local en torno a la estabilidad de las condiciones que México ofrece como destino de inversión que podría dificultar atraer nuevos proyectos al país.

Posterior a la publicación del dato el peso se mantuvo estable alrededor de los 20.58 peros por dólar.

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