La Habana (PL).- Las vulnerabilidades económicas que atraviesa el mundo, como la guerra comercial entre China y Estados Unidos, pueden tener efectos indirectos en América Latina con la consiguiente alza de los índices de riesgo soberano, afirmó la Cepal.

En entrevista exclusiva con Prensa Latina el director de la sede subregional de la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), Hugo Beteta, explicó que la lid entre esas dos potencias globales hace más peligrosas las inversiones en el área y tendrá un efecto negativo en el crecimiento a largo plazo de los países de la zona.

A ese entorno se suma la política proteccionista estadounidense, cuyas afectaciones en América Latina y el Caribe dependerán del tipo de relación comercial entre las naciones de la región con el país norteño, amplió.

En una situación particular se encuentran México y países centroamericanos dado que el mercado del norte constituye un importante destino de sus exportaciones; es una relación compleja, reflexionó.

El experto apuntó que la política aislacionista estadounidense también daña indirectamente a las naciones que no comercian con Estados Unidos, pero forman parte de las cadenas globales de valor.

Otro de los perjuicios del proteccionismo en Latinoamérica, afirmó Beteta, se centra en el aumento del precio a los productos, en consecuencia disminuirá la demanda de mercancías de la región, y conllevará a una restructuración de los planes de crecimiento de las industrias.

Recordó que una de las razones que atraen a los inversionistas al área es porque algunos sectores constituyen plataformas de exportación hacia Estados Unidos.

Mientras, otros inversores buscan el tamaño de los mercados y contemplan estrategias para diversificar el destino de las importaciones, un acercamiento estratégico hacia América Latina y el Caribe coloca la inyección de capital ante un mercado regional ampliado.

Desafíos regionales

 Aunque América Latina y el Caribe es una región con un origen común y aspira a un destino compartido, la realidad es que existen economías diferentes, en tamaño y orientación, remarcó Beteta.

Ejemplificó que las sanciones a Irán, la crisis de Venezuela y el aumento de la demanda global de crudo, impulsaron al alza la cotización del petróleo, cuestión que favorece a algunos países productores de hidrocarburos y por ende les facilitan los intercambios comerciales. Trinidad y Tobago, Ecuador y Bolivia se encuentran en esa situación.

En cambio, las naciones importadoras netas de energía, como las de Centroamérica y el Caribe, en términos de intercambios tienen un desafío de balanza comercial, pero también una oportunidad porque para las inversiones en energías renovables cuentan con los recursos sol y viento. Actualmente, existen proyectos de inversión pública y privada al respecto, puntualizó.

El establecimiento de grandes plantas eólicas y solares en todo el Caribe aliviará el problema de balanza de pago y orientará la economía con un gran impulso ambiental. Sectores que al aprovechar mejor los recursos naturales favorecerán el crecimiento económico y los índices de inversión y productividad, apuntó.

Son tipos de cambios estructurales factibles en las economías del Caribe y Centroamérica, aseveró.

Sobre la inversión pública, el directivo de la Cepal explicó que es la modalidad más importante de la inyección de capitales, pero significó que no debe constituir la variable de ajustes ante los problemas fiscales.

La inversión pública es muy complementaria y puede inducir a la privada, que según el experto resulta la de mayor peso.

En tanto, la inversión extranjera directa (IED) es interesante, dijo, aporta nuevas tecnologías y formas de gestión, y a la larga genera flujos hacia el exterior.

En 2017, la IED retrocedió en los mercados emergentes del orbe, en parte, por el cambio de la política monetaria de Estados Unidos que al aumentar las tasas de interés hizo más atractivo el dólar, y por ende surgió una preferencia por los bonos del tesoro norteamericano.

Ante ese complejo panorama global, hay espacios de integración centroamericana que avanzan discretamente, dijo y amplió que recientemente se rubricó la primera unión aduanera del hemisferio.

Beteta estimó que debe verse el futuro de las iniciativas integracionistas ante los fuertes bloques regionales -Europa, África y Asia-; América Latina y el Caribe debe integrarse más, dijo, tenemos estructura dentro de los países que podrían servir para sentar las bases de un proyecto ampliado.

Es el hemisferio del mundo que más recursos naturales tiene, talento. Cuba cuenta con un personal especializado en múltiples disciplinas con un alto nivel educativo, comparable con los países desarrollados, pero es necesario disminuir los costos logísticos y avanzar en los procesos de facilitación aduanera como la recién aprobada, ejemplificó.

También tener una banca regional más potente que pudiera asumir funciones contra-cíclicas; el andamiaje existe, llegó el tiempo de fundir las columnas de un hemisferio que tienen un origen y un destino común, afirmó.

Bloqueo a Cuba

El impacto del bloqueo estadounidense a Cuba crece anualmente y afecta la estructura económica de la isla, perjuicios que perdurarán aun cuando concluyan esas barreras. Para deshacer las consecuencias estructurales requerirá un enorme esfuerzo de inversión, opinó.
Esa influencia estructural negativa, continuó, se aprecia en sectores que no se han podido desarrollar, como el financiero. La banca cubana no puede operar normalmente debido a las inmensas restricciones.

Beteta recordó que la isla tampoco puede acceder de la banca de desarrollo debido a las prohibiciones del bloqueo.

Ante ese panorama los niveles de inversión de la economía cubana se afectan, por ello, es necesario acabar con el bloqueo y por supuesto acceder de forma normal al financiamiento a largo plazo y bajo costo para el desarrollo, cuestión que impide dicho cerco.

Costa Rica y República Dominicana, ejemplificó, desarrollan espacios de aditamentos médicos para exportar hacia Estados Unidos, en cambio, Cuba no, a pesar de ser líder en América Latina de investigaciones en biotecnología, y tiene resultados impresionantes y logros científicos en esa área.

Imagina, continuó, que esos resultados se pudieran explotar en una estructura industrial para todo el sector médico y de cuidado en el mundo.

Así mismo ocurre con el turismo de salud, donde la isla cuenta con una experiencia impresionante en esa materia y en capacidades médicas, pero su aplicación requiere la certificación de los hospitales a las aseguradoras estadounidenses.

Por tanto, el bloqueo inhibe que el talento y la estructura cubana se desarrollen normalmente, sin embargo, los logros son extraordinarios, aseguró el directivo de la Cepal.
Es hora de acabar el bloqueo, y América Latina y el Caribe tiene que estar unida en esta batalla, reclamó Beteta, nosotros también nos beneficiaríamos si Cuba pudiera desarrollar su potencial.

Afortunadamente, pese a las restricciones la isla invierte en su gente, pero también es necesario retomar los niveles de inversión y desarrollo para Cuba.

El bloqueo es absolutamente injusto, viola toda la ordenanza global y se aprecia en todas las votaciones de la Organización de Naciones Unidas, sentenció.

Teyuné Díaz Díaz *

*Periodista de la Redacción Económica de Prensa Latina

En una situación particular se encuentran México y países centroamericanos dado que el mercado del norte constituye un importante destino de sus exportaciones.

La política proteccionista de Estados Unidos conllevará a una restructuración de los planes de crecimiento de las industrias de los países de esta región.

La crisis de Venezuela y el aumento de la demanda global de crudo, impulsaron al alza la cotización del petróleo, cuestión que favorece a algunos países productores de hidrocarburos y por ende les facilitan los intercambios comerciales.

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